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En
un momento determinado de mi vida confluyeron dos circunstancias que hicieron que la
Arquitectura modernista me interesara sobremanera: el trabajo me llevó muchas veces a
Barcelona y conté con un cicerone que me mostró aquellos maravillosos edificios como
nunca antes habían existido, aquél compendio de todas las formas de arte plantados en la
calle, como si un museo espléndido se tratase.
El
siguiente paso fue interesarme también por la arquitectura modernista de mi entorno (soy
y vivo en Madrid). Después, se hizo imprescindible la visita a cualquier hito modernista
que estuviera en cualquier ruta o viaje que hiciera, aunque éste fuera preeminentemente
prehistórico, por ejemplo. El penúltimo paso fue realizar visitas específicas para ver
modernismo, como en el caso de mi viaje a Melilla, lo que suponía, de hecho, situar dicha
arquitectura a la misma altura que cualquier otra cosa (insisto, cualquier otra cosa, mi
afán de conocimiento no tiene fin), a la hora de realizar o no un viaje.

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Siempre me dolió la indolencia con que se trataba al modernismo. Muchas veces no
se citaba, o se citaba de refilón, o se recurría a citar siempre los mismos edificios,
cuando ya conocía que detrás de estos se daban muchos más
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Siempre
me dolió la indolencia con que se trataba al modernismo. Muchas veces no se citaba, o se
citaba de refilón, o se recurría a citar siempre los mismos edificios, cuando ya
conocía que detrás de estos se daban muchos más. Por eso, decidí hacer un catálogo de
edificios modernistas, y aunque mis medios son muy escasos, he conseguido reunir hasta el
momento unos 1.300 nombres de monumentos modernistas, cuya filiación intento completar
con su situación (calle y número, plaza-provincia-autonomía son inherentes al nombre
del edificio), arquitecto y año de realización.
Y
aunque pueda parecer que el trabajo está muy avanzado, nada más lejos de la realidad. He
calculado que puede haber unas 2.500 obras modernistas en España, de las que 1.000
corresponderían a la ciudad de Barcelona, otras 1.000 más al resto de Cataluña y unas
500-750 más al resto de España. Además, de las 1.300 ya catalogadas hay muchas sin
comprobar y bastantes incompletas (falta alguno de los datos citados en el párrafo
anterior).
Aún
con todo lo que falta por hacer, quiero agradecer a muchas personas que ni tan siquiera
conozco su colaboración. Personas que me han recomendado libros, que me han hecho llegar
fotocopias de algunos, de librillos, de folletos, o que simplemente me han llamado por
teléfono, enviado fax, e-mails, o han creado una hoja en internet, porque sin su ayuda no
podría haber llegado hasta dónde estoy ahora.

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No todo el modernismo que
nos rodea es gaudiano, ni tiene las formas originalísimas de lo que se ha denominado
modernismo catalán. Hay un modernismo mucho más sencillo, de nuevos materiales, de
curvas o formas geométricas que nunca llegan a tales formas |
Antes
de hablar de la distribución de la arquitectura modernista en España, me gustaría hacer
una aclaración previa: no todo el modernismo que nos rodea es gaudiano, ni tiene las
formas originalísimas de lo que se ha denominado modernismo catalán. Hay un modernismo
mucho más sencillo, de nuevos materiales, de curvas o formas geométricas que nunca
llegan a tales formas. Es más, dentro de Cataluña habrá mucho más arquitectura
modernista convencional que rompedora, éste tipo de modernismo es casi una creación de
los grandes maestros catalanes, prácticamente inédita en el resto del mundo.
Empezamos nuestro recorrido por Galicia. El modernismo gallego pocas veces rompe
moldes, muchas veces utiliza formas clásicas o del siglo XIX, y añade las mejoras
técnicas y rasgos ornamentales modernistas en vigor. Hay edificaciones modernistas en las
4 provincias gallegas y consta de tal número de focos importantes de arquitectura
modernista: Vigo, Ferrol, A Coruña y Orense, siendo los dos primeros los que cuentan con
mayor número de obras. También hay referencias de este tipo de edificios en Corcubión y
Sada (Coruña), Ribadeo (Lugo), la Torre de los Moreno, sin duda una de las mas
innovadoras de Galicia, Viloira y Cortegada (Orense)
y O Grove (Pontevedra), sin que sea descartable, va a ser una constante de este trabajo,
que existan más lugares dónde existan más.
En Asturias no hay ningún gran centro de
arquitectura modernista, tal vez Avilés, aunque no he conseguido datos aún que
contrasten el número de edificios existentes. A pesar de todo, en Asturias hay varias
poblaciones con muestras modernistas, casi aparecen en cualquier sitio (otra de las
carácterísticas del modernismo, cualquier pequeño núcleo de población puede albergar
una obra, no es jamás un arte exclusivo de las grandes ciudades, sino más bien del gusto
del arquitecto y/o del constructor), como pueden ser Figueras, Luarca, Soto del Barco,
Somao, Colunga, y Barres.
Cantabria tiene
Comillas, único lugar fuera de Cataluña donde trabajaron casi todos los grandes (Gaudí,
Domenech, Llimona, etc.) y que es uno de los lugares de visita obligada para conocer el
modernismo español. Además, hay algunas muestras en la capital, Reinosa, Castro
Urdiales, Laredo, Otañés, y las que nos queden por descubrir.
Del
País Vasco tengo algo que destacar: ha sido el
propio gobierno autónomo quien me ha relacionado las obras modernistas del país, aunque
yo he podido entresacar otras y supongo que alguna quedará por descubrir. Hay edificios
modernistas en todas las provinvias, aunque son poco numerosos; San Sebastián,
Fuenterrabía y Hernani (Guipúzcoa), Bilbao, Portugalete, Bermeo y Durango (Vizcaya) y
Vitoria (Álava) son los núcleos de población con edificios del estilo de nuestro
repaso.
La Rioja tiene alguna muestra en la capital,
normalmente dentro del más clásico de las tendecias modernistas, aunque con una obra
próxima a las propuestas catalanas. Haro cuenta con dos edificios localizados, ambos muy
poco rompedores, aunque es muy interesante el escaparate de Calzados López.
Navarra también cuenta con muy poca
representación de edicios modernistas, sólo tengo localizados 2 muestras en Pamplona y
otra en Bértiz.
En Aragón destaca, sobre todo, Teruel, donde destaca
la obra del arquitecto catalán Pau Monguió y su influencia en los arquitectos de la
ciudad. Ésta es otra característica curiosa del modernismo en España. Un arquitecto
catalán que deja su comunidad, se desplaza a determinada ciudad, crea de acuerdo con lo
que ha visto en su lugar de origen, crea escuela, y surge un importante foco modernista en
su ciudad de destino, tal como sucedió con Enrique Nieto en Melilla y con Víctor Seguí
en Cartagena. Teruel, que es la capital de provincia con menos habitantes de España,
invita a su conocimiento, y no sólo por las 16 muestras que tengo catalogadas, sino por
el mudéjar y todo lo demás. Después, destaca Zaragoza, y con alguna representación:
Huesca y Canfranc (Huesca), Villaespesa, con otra obra de Monguió, y Alcañiz (Teruel), y
Daroca y Epila (Zaragoza).
De
Cataluña diremos muy poco hoy. Hay modernismo en
cada uno de sus rincones y merece un estudio en profundidad que no es el objeto de estas
líneas introductorias. Eso sí, me gustaría destacar las casi 100 obras de Reus, que la
convirtirían en la tercera ciudad en número de muestras catalogadas, tras Barcelona y
Melilla, el Cinturón Industrial de Barcelona, Olot (Gerona) y muchos otros núcleos de
población más.
En la Comunidad Valenciana
siempre se ha considerado como principales focos modernistas a Valencia, Alcoy y Novelda,
que tiene un impresionante santuario gaudiano construido en los años 30, ciudades, que
efectivamente cuentan con importantes y variadas obras modernistas. Pero me extraña la
omisión de otros tres núcleos tan importantes o más que los anteriormente citados,
situados todos ellos en la provincia de Castellón (lo que convierte a ésta en la
provincia valenciana con mayor número de representaciones modernistas): Vinaroz, Burriana
y Benassal, sin olvidar a la mismísima capital provincial. Quiero destacar que en la
Comunidad Valenciana es dónde más se aproxima el estilo de construcción al estilo
catalán. Por último indicar que, además, existen más muestras modernistas en Alicante,
El Campello y Torrevieja (Alicante), Segorbe, Nules y Benicassim y Villarreal de los
Infantes (Castellón) y Ontinyent, Bocairent, Massanassa, Alzira, cofrentes, Benifairó y
Carcaixent (Valencia).
Murcia cuenta con uno de los grandes focos
modernistas de la península: Cartagena, que cuenta con la muy importante obra del
arquitecto Víctor Beltrí, que creó escuela y fue seguido por la práctica totalidad de
los arquitectos cartageneros. Aún así, su obra no renuncia a algunos de los preceptos
eclecticistas y a veces la línea que separa su modernismo del eclecticismo es muy difusa.
Otros lugares murcianos con edificios modernistas son la propia capital, Fortuna,
Mazarrón, La Unión. Águilas y Lorca.
Andalucía tiene edificios modernistas en todas
y cada una de sus provincias, aunque normalmente nunca es la arquitectura predominante,
salvo tres casos concretos que aún estoy documentando: Linares (Jaén), Lora del Río
(Sevilla) y Rociana del Condado (Huelva). Otros lugares con muestras modernistas son:
Almería, Chirivel y Vélez-Rubio (Almería), Cádiz, Sanlúcar de Barrameda y El Puerto
de Santa María (Cádiz), Córdoba, Priego de Córdoba, Cabra y Fuente Obejuna (Córdoba),
Huéscar (Granada), Huelva, Jaén (Teatro Cervantes, desaparecido) y Porcuna (Jaén),
Málaga y Sevilla.
Extremadura
tiene rápido principio y fin. Hasta
hace poco, era la única Comunidad Autónoma de la que no tenía localizado obra
modernista alguna. Ahora sé de 2: una en Almendralejo (Badajoz) y otra en Trujillo
(Cáceres).
La
ciudad más modernista de Castilla y León es
Valladolid, con una cifra de alrededor de 20 edificios de tal estilo y aún pendiente de
investigar en profundidad. Además, de esta región, convendría destacar 2 hechos: el
primero es que Gaudí tiene presencia en la provincia de León con dos de sus escasas
obras fuera de Cataluña: el Palacio de los Botines de León y el Palacio Arzobispal de
Astorga.
El
segundo hecho significativo es que, hasta el momento, no tengo referencias de edificios
modernistas en cuatro de sus provincias: Ávila, Segovia, Soria y Burgos, las únicas de
España.
Como
se afirma, como un tópico, en Madrid
no hubo
movimiento modernista. Eso no significa la que no hubiera arquitectos básicamente
modernistas y tampoco la inexistencia de edificios de este estilo en la capital. Hasta el
momento, tengo localizados unos 30, y yo calculo que habrá entre 60 y 70. El modernismo
madrileño no sigue las pautas del modernismo catalán, aunque sí que hay muestras de su
influencia al menos en 2 obras de la villa y corte: Casa Pérez Villaamil y Palacio
Longoria (actual Sociedad General de Autores), que es una de las obras más importantes
del modernismo nacional por la originalidad de sus fuentes, más cercanas al barroco que
al gótico u otras.
Fuera
de la capital, se localizan, al menos, dos obras más: El Balneario de Aguas de Carabaña
y otra muestra sorprendente de influencia catalana, y en plena sierra de Guadarrama: La
Torre Marsal, en Los Molinos, una verdadera obra de arte.
¿Melilla modernista? ¿No es acaso únicamente una plaza
africana, con más influencia magrebí que europea?. No, señores, no. Melilla es mezcla
de culturas, pero al mismo tiempo muy europea. Además de contar con el único arco
gótico de toda África, es la segunda ciudad española en número de construcciones
modernistas, unas 150 según varias fuentes
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Castilla La Mancha tiene representaciones en todas
las provincias. Dónde menos hay es en Guadalajara, que sólo tiene 2, y donde más, no
sé, las otras cuatro provincias mantienen un número similar de muestras y mantienen otra
característica en común: los edificios están muy dispersos, en diversos pueblos, que
rara vez tienen más de un edificio, jamás más de tres. De esta forma, Cuenca y Albacete
son los núcleos con más muestras modernistas. Entre los pueblos, destacan las 3 de
Quintanar de la Orden (Toledo), Caudete (Albacete) y Calzada de Calatrava. Y tampoco se
puede dejar en el tintero dos de las obras con más influencias del modernismo catalán:
La Ermita del Rosario de Huerta de Valdecarábanos (Toledo) y la Iglesia de San Francisco
de Caudete y su sorprendente cúpula.
Hellín
está pendiente de investigar a fondo: aquí es muy posible que sean varias las obras
modernistas por catalogar.
Con
respecto a Baleares hay que hablar de Palma de
Mallorca, sobre todo, y Sóller. Ambas tienen obras muy destacadas, con presencia muy
importante de los grandes maestros catalanes, como Gaudí y su reforma del interior de la
Catedral de Palma y Domenech, que realiza el Gran Hotel y otras obras, también en Palma.
Las influencias catalanas en toda la arquitectura modernista mallorquina está muy
latente, e incluso es corriente mayoritaria, como demuestran las más de 40 obras de Palma
y la decena de Sóller.
Canarias es otro de los exponentes de la
preponderancia del gusto modernista en la nueva clase burguesa adinerada de España. Las
Palmas y Santa Cruz son dos grandes focos de este estilo. Desgraciadamente, las
referencias sobre ambas ciudades son muchas, pero aún no he conseguido documentación
pormenorizada para así obtener el detalle de todas estas obras que se presuponen.
De Ceuta he obtenido últimamente alguna referencia
de la excistencia de media docena, tal vez más de edificios modernistas. Estoy en periodo
de ampliar información.
Para
el final, adrede, me he dejado a Melilla. Aquí
es cuando el tópico funciona peor que nunca. ¿Melilla modernista? ¿No es acaso
únicamente una plaza africana, con más influencia magrebí que europea?. No, señores,
no. Melilla es mezcla de culturas, pero al mismo tiempo muy europea. Además de contar con
el único arco gótico de toda África, es la segunda ciudad española en número de
construcciones modernistas, unas 150 según varias fuentes. Hasta ahora, no he obtenido
una descripción pormenorizada de buena parte de ellos, pero he estado allí personalmente
y puedo asegurar que es un conjunto de gran valor estético y arquitéctónico. El motivo
fundamental de la presencia del modernismo en Melilla se debe a Enrique Nieto, que da una
impronta del gusto catalán (él es originario de allí) en prácticamente toda su obra,
que crea escuela y un grupo de discípulos aventajados.
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