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De viaje por...
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Mesas y Destinos
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León ha sido desde
tiempos remotos una verdadera encrucijada de Caminos. Dos de los
grandes itinerarios clásicos de la península, La Vía de la
Plata y el Camino de Santiago, han hecho de esta provincia un
lugar de constante trasiego y peregrinar en donde sus ricos
productos y excelentes guisos son la mejor medicina para entonar
el cuerpo y calmar el espíritu |
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León,
al noroeste de la península presenta una gran diversidad de
paisajes. Valle, montaña y meseta, con una altitud media, son
ideales para elaborar un buen puñado de productos
representativos de su gastronomía. Uno de los rincones más
privilegiados es El Bierzo, cuyo clima privilegiado otorga
productos tan suculentos como el botillo, el pimiento asado o la
manzana. Pero este bello enclave leonés |
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| El
botillo surgió en las montañas bercianas de la mano de
los monjes eremitas. Allí cuidaban los siervos de Dios a
los cerdos. Llegado el invierno se procedía al sacrificio
y con sumo cuidado separaban las costillas, los huesos de
la cabeza y el rabo, que coraban en pequeños trozos |
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es además, lugar fértil y fructifero
para castañas, tabaco e higos. Es más, diríase que todo
aquello que se cultiva en El Bierzo fructifica y con excelente
calidad. Así, el botillo surgió en las montañas bercianas de
la mano de los monjes eremitas. Allí cuidaban los siervos de
Dios a los cerdos. Llegado el invierno se procedía al
sacrificio y con sumo cuidado separaban las costillas, los
huesos de la cabeza y el rabo, que coraban en pequeños trozos.
En una artesa los mezclaban con sal, pimentón, ajo y |
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orégano. Tras adobarlo se introducía
todo en grandes tripas que se colgaban unos días para el
secado, además de ahumarlos con leña de roble y tomillo. Así
nació el botillo y así se ha conservado hasta nuestros días.
Un sencillo plato que basta con cocerlo a fuego lento envuelto
en un paño para evitar que se rompa. Un botillo de
aproximadamente un kilo deberá cocerse entre dos horas y dos
horas y media. Treinta minutos antes de su cocción se
añadirán las patatas y la verdura. |
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Pero aunque el botillo es el plato
estrella más famoso del Bierzo, no hay que dejar atrás sus
exquisitos y artesanales pimientos o sus fabulosa manzana
reineta, tan apreciada como poco conocida, con una calidad
inmejorable. Sin duda alguna El Bierzo es uno de los
destinos gastronómicos de León, pero no por ello es el único
sitio.
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| El
olfato y sobre todo el gusto encaminarán los pasos a
cualquier punto de la provincia para probar su exquisita
cecina, en muchos casos regada con un chorrito de aceite
de oliva. Y si de cecina y paisaje se trata no hay nada
como admirar el profundo e impresionante cañón de
Vegacervera |
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El olfato y sobre todo el gusto encaminarán
los pasos a cualquier punto de la provincia para probar su
exquisita cecina, en muchos casos regada con un chorrito de aceite
de oliva. Y si de cecina y paisaje se trata no hay nada como
admirar el profundo e impresionante cañón de Vegacervera. En el
pueblo del mismo nombre el visitante encontrará un buen número
de lugares poder adquirir la deliciosa cecina. Pero además, las
Hoces de Vergacervera constituyen uno de los lugares más bellos y
desconocidos de León.
Todo un derroche gastronómico cuyos
entrantes lo formarían sus pimientos y cecina, los primeros,
protagonizados por la alubia de León, darían paso al botillo y
posteriormente al queso de Valdeón, regados ambos con vinos del
Bierzo o de la tierra Valdevimbre-Los Oteros. Y finalmente, unas
manzanas y unas mantecadas de Astorga compondrían una excelente
carta, si el viajero tiene exquisito paladar y osa a yantar tantas
y tan buenas viandas.
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