La condición
de camino que tiene el Bierzo alcanza carta
de naturaleza con el descubrimiento de la tumba del Apóstol y el
desarrollo de las peregrinaciones a Compostela. La entrada en el Bierzo
supone el definitivo adiós a la seca meseta y la visión de una tierra pródiga y
acogedora.
El peregrino entra en
el Bierzo por la Cruz de Ferro, entrañable monumento de
la ruta jacobea. A un lado Compludo, enclavado en un profundo valle,
conserva restos visigóticos de un antiguo monasterio. Es imprescindible una visita a la Herrería,
Monumento Nacional desde 1968.
En Molinaseca,
con sabor jacobeo, puede visitarse el Santuario de las Angustias (de
principios del siglo XVIII), el puente sobre el río Meruelo, la calle Real
y el viejo crucero de piedra.
Ponferrada
será la visita obligada, para contemplar el Castillo de los Templarios, La
Basílica de Nuestra Señora de la Encina, la Torre y calle del Reloj o
la Casa Consistorial.

Cruz
del Ferro
Era un lugar solitario, inhóspito y peligroso, cubierto de piornos y brezales.
Donde desde remotos tiempos los viajeros depositaban su piedra en aquel monte de Mercurio
cristianizado, en cuya cima había clavado un tosco palo con una cruz de hierro, que
señalaba el camino cuando las nieves de invierno lo ocultan a la vista de los caminantes. En
lo alto del puerto, se erigió en 1982 una capilla dedicada al apóstol. Antes de la cumbre, en
Foncebadón, en los años finales del siglo XI, un
ermitaño de nombre Gaucelmo construyó una alberguería para refugio de peregrinos, al
que reyes, fieles y obispos astorganos concedieron privilegios y donaciones para su
sostenimiento. Hoy Foncebadón es un pueblo abandonado, con casas desvencijadas y la iglesia en ruinas.
El
Acebo
Desde la Cruz de Ferro, se desciende hacia el Bierzo por
Manjarín. Un crucero de
madera señala la dirección del Acebo, primero de los pueblos bercianos de esta ruta, en
cuya entrada se halla la famosa fuente de la trucha. Un
antiguo privilegio eximía de tributos a los vecinos de este lugar, a cambio de colocar
800 estacas que marcasen el camino, para impedir que los peregrinos pudieran perderse en
tiempo de nevadas. Los
que llegaban encontraban también refugio y ayuda en un pequeño hospital hoy
desaparecido. En la iglesia parroquial se conserva la imagen de un Santiago
de estilo románico de gran interés.
Compludo
Nombre del Pueblo, de la
Herrería y del Valle, en el que San Fructuoso construyó en el siglo VII el primero de
sus monasterios, el complutense. La iglesia actual, del
siglo XVI, es de cruz latina. En su interior un retablo de estilo purista de 1533. La Herrería, monumento
nacional desde 1968 y excelentemente restaurada, se encuentra antes de llegar al pueblo,
en la unión de los arroyos Miera y Miruelos. Se accede por un sendero a la vera del río,
entre abundante vegetación de ribera y monte bajo. Se conservan la parte del
mazo, movido por una rueda hidráulica, y la fragua con trompa catalana, a la que inyecta
aire según el principio de Venturi.
Molinaseca
A la entrada del pueblo, el
santuario de las Angustias, del siglo XVIII,
con bóveda
de cañón, cúpula y linterna.
Poco
después el camino cruza el Miruelo por un bellísimo puente medieval de
piedra que nos mete de lleno en la Calle Real o de peregrinos, que guarda
todo el aroma de las viejas rúas, con casas de buena traza, muchas de ellas
blasonadas.
La iglesia parroquial, sobre un montículo a la
izquierda nada más cruzar el puente es del siglo XVII.
Fue una villa eminentemente jacobea, con un vico
francorum en torno a la iglesia parroquial de San Nicolás, con pobladores
francos y judíos, varios hospitales y un crucero de piedra a la salida del
pueblo.
Es hoy famoso este municipio por sus embutidos, que
se pueden adquirir en las mismas fábricas.
Ponferrada
Capital económica y política de la comarca, se sitúa en la confluencia de los
ríos Boeza y Sil. En Ponferrada se polariza la vida del Bierzo y comarcas limítrofes.
Desde Molina, el Camino ofrecía dos posibles alternativas para llegar a
Ponferrada. Una iba a Pomboeza, para cruzar el río Boeza por un puente de origen romano,
posteriormente derruido, por lo que algunos documentos le llaman Ponderruida. Más tarde
este lugar fue el tradicional paso de la barca, que estuvo en manos de una cofradía
llamada de Nuestra Señora de Pomboeza, hasta que en el siglo XVI los Agustinos se
hicieron cargo de la misma.
Desde allí el Camino seguía por la ermita del
Carmen, llegando después a la Cruz de Miranda, calle Pregoneros, Iglesia de San Andrés y
el Castillo.
Otra iba desde Molina a Campo, donde confluía también la que desde el Acebo,
venía por Barrios de Salas. Desde allí cruzaba el Boeza por otro puente, construido en
el siglo XII, origen del actual Puente Boeza. En sus cercanías se yergue todavía la
pequeña iglesia románica de Santa María de Vizbayo. Desde el Puente Boeza, el camino
seguía a la ermita de San Nicolás, la calle del Hospital de la Reina (fines del s. XV),
la iglesia de San Andrés y el Castillo.
De allí a la plaza de la Encina, donde el camino se bifurca en dos rutas que
alcanzan indistintamente el viejo puente sobre el Sil (s. XI). Una desciende por el
Rañadero; la otra sigue la calle del Reloj hasta la plaza del Ayuntamiento, para
descender al puente por la calle de la Calzada.
Desde allí el Camino seguía por la ermita del Carmen, llegando después a la
Cruz de Miranda, calle Pregoneros, Iglesia de San Andrés y el Castillo.
Otra iba desde Molina a Campo, donde
confluía también la que desde el Acebo, venía por Barrios de Salas. Desde allí cruzaba
el Boeza por otro puente, construido en el siglo XII, origen del actual Puente Boeza. En
sus cercanías se yergue todavía la pequeña iglesia románica de Santa María de
Vizbayo. Desde el Puente Boeza, el camino seguía a la ermita de San Nicolás, la calle
del Hospital de la Reina (fines del s. XV), la iglesia de San Andrés y el Castillo.
De allí a la plaza de la Encina, donde el camino se bifurca en dos rutas que
alcanzan indistintamente el viejo puente sobre el Sil (s. XI). Una desciende por el
Rañadero; la otra sigue la calle del Reloj hasta la plaza del Ayuntamiento, para
descender al puente por la calle de la Calzada.