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Curiosidades, otras historias y leyendas de Madrid

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En un primer encuentro con la ciudad de Madrid, sin duda nos conduce de manera automática por sus plazas, monumentos y museos de mayor renombre y más concurridos, como su Puerta del Sol, Plaza Mayor, Puerta de Alcalá, Cibeles, etcétera.

Pero, merece la pena adentrarse y salir de estos habituales itinerarios para ir en busca de algunos otros rincones más escondidos, saber de sus secretos y leyendas de Madrid. En definitiva, curiosear por la ciudad.

 

Precisamente es en sus barrios más céntricos donde, por lo general, se localizan alguna de estas curiosidades. También son las calles por las que no faltarán tabernas muy castizas para disfrutar del típico tapeo madrileño y así amenizar el itinerario propuesto, como también, por su diversa y amplia oferta de hoteles baratos, en el mismo centro de Madrid, será la mejor opción para encontrar el alojamiento adecuado durante nuestra estancia para poder descubrir in situ sus historias, leyendas y otras curiosidades.

 

Hoteles en Madrid con historia y fantasmas

Desde el mismo centro de la ciudad, comenzamos este singular recorrido por Madrid accediendo a la calle Postas, junto a la Plaza Mayor, aquí se encuentra el hotel más antiguo de España, conocido como la Posada del Peine, con sus puertas abiertas desde el año 1610 hasta la actualidad, en el que sigue funcionando totalmente renovado, bajo el nombre de Petit Palace Posada del Peine, -aunque sin actividad entre los años 1960 y 2006-. Curiosamente, su primer propietario y fundador se llamaba Juan Posada, un apellido muy oportuno para regentar dicho establecimiento ¡Ya es casualidad! Se comenta que tal nombre del “hotelito” le venía dado porque en todas las habitaciones había un peine atado con una cuerda para evitar los consabidos hurtos de los clientes amigos de lo ajeno.

También por las inmediaciones, otro hotel madrileño se suma a esta curiosa lista. En este caso merece mención por su inquilino más incondicional: su fantasma. Y es que el Cats Hostel Madrid, en el número 6 de la calle Cañizares, sorprende porque estuvo en venta en cuatro ocasiones consecutivas en tan solo diez años, pasando de propietario en propietario tanto el edificio como su inquilino: el fantasma. En la actualidad, convertido en hotel muy económico, ideal para breves estancias; así es el nuevo y remodelado Cats Hostel Madrid. Todavía, hoy en día, tanto los antiguos propietarios del inmueble, huéspedes y empleados no se atreven a desmentir tal fenómeno ultraterrenal, y no niegan de su eterna presencia, afirman también que se trata de un fantasma sin malas intenciones, más bien amable y bonachón. Pero, un poco de miedito sí da ¿eh?

 

Más curiosidades de Madrid y otras historias

Dejando este entorno de la Puerta del Sol y el sector hotelero, no muy distante, en la Plaza del Rey, cerca de la Gran Vía se encuentra la Casa de las Siete Chimeneas; y cuenta la leyenda que una mujer de nombre Helena, que vivía en esta casa con su marido, el capitán Zapata, falleció en su dormitorio en el momento en que se enteró de la muerte de su esposo en lucha en Flandes; y misteriosamente su cadáver desapareció. Desde aquel entonces, el fantasma de la mujer ronda por las noches por las siete chimeneas. Otra versión habla del fantasma de otra mujer que fue víctima de adulterio por la fuerza ¡las cosas del misterio!

También con la mujer como protagonista, hoy se encuentra en la calle del Pez, en el barrio Malasaña, una escultura en homenaje a la estudiante más famosa de Madrid, de nombre Julia. Se comenta, que allá por el siglo XIX, esta ambiciosa chica quería ir a la Universidad de la calle San Bernardo, lo que por aquel entonces no estaba permitido a las mujeres. Por ese motivo la joven decidió cortarse los cabellos y espachurrarse los pechos para así poder asistir a las clases; y cuenta la leyenda que logró terminar sus estudios ¡la muy aplicada y pícara Julia!

Una referencia más de la habitual picaresca de las madrileñas y madrileños da buena cuenta su calle del Rollo, junto a la Plaza de la Villa. Se puede observar que los edificios de esta recoleta travesía tienen las ventanas con tamaños y disposición totalmente arbitrarios, sin ningún orden ni sentido. Algo tiene esto que ver con que cuando la corte se trasladó de Toledo a Madrid, la ciudad carecía de espacios y edificios para albergar toda esa multitud de aristócratas. Entonces, por ley se determino que los vecinos deberían donar la mitad de los edificios para tal fin. Solo se exceptuaban aquellos edificios que eran irregulares o no se podían dividir exactamente por la mitad. Este fue el motivo por el que los madrileños comenzaron a construir así de desordenadas sus viviendas y evitar que les fueran arrebatadas por los gobernantes ¡chicos listos!

Curiosidades de Madrid
Curiosidades de Madrid

Pasado el tiempo, las generaciones posteriores de estos, a principios del siglo XX popularizaron la expresión “más chulo que un ocho” para referirse a aquellos que demuestran una actitud arrogante ante los demás, aunque también, de modo afectivo, para señalar a quién es considerado como una persona astuta y desenvuelta. La cita viene a recordar al tranvía madrileño número ocho, que solía ser el transporte más utilizado por los castizos, castizas, chulapos y chulapas -perfectamente ataviados, ellos con clavel rojo en la solapa y ellas con su mantón Manila- en su recorrido hasta San Antonio de la Florida, desde Sol, para acudir a las verbenas y al baile del Parque de la Bombilla, en los veranos festivos de la capital: San Antonio, San Isidro, La Paloma, etcétera.

Y para terminar… ¿Por qué nos llaman gatos a los madrileños? Proviene del periodo del reinado de Alfonso VI, en tiempos de Reconquista, cuando la urbe, en manos de los árabes, se llamaba Magerit. Por entonces, las tropas cristianas, con el apoyo de algunos vecinos, cercaron la muralla de la ciudad, hasta que un joven escaló con asombrosa destreza por el empedrado muro hasta llegar a coronarlo. A la vez, con un cuchillo iba tallando a modo de escalones para que pudieran seguirle los soldados, conquistando así la ciudad y sustituyendo la bandera árabe por la cristiana. Y fue así como “Gato” llegó a ser uno de los apellidos ilustres de la ciudad, y después pasó a ser el apodo de los nacidos en Madrid. Aunque algunos dicen que es necesario pertenecer a más de dos generaciones de madrileños para ser considerado como tal; otros incluso hablan de hasta cuatro generaciones, lo cual se pone mucho más difícil que trepar por los muros de la antigua ciudad de Madrid. Mas, sea usted, o no, de Madrid ¿conoce, querido lector, alguna otra curiosidad de origen “gato”?

 

 

6 Comentarios

  1. Hola Luis,

    Enhorabuena por tu artículo. Soy Elisabet Robles, Social Media Strategist de Cats Hostels. Muchísimas gracias por la mención en tu artículo. Hemos visto que nos mencionas con el nombre antiguo: Hotel Cat’s. Para nosotros sería muy importante que lo escribieses como es actualmente: Cats Hostel Madrid.

    Pásate cuando quieras, pero no te aseguro que puedas hablar con nuestro fantasma porque de momento no ha condedido entrevistas 😉

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