Luis Medina

Por el Alto Tajo – Guadalajara –

Decrease Font Size Increase Font Size Text Size Print This Page

En la provincia de Guadalajara, entre La Alcarria y la Sierra, sorprende al visitante el salvaje paisaje de las inmediaciones del curso alto de río Tajo.

alto-tajo-turismo-ruralUn lugar de belleza extraordinaria, que bajo la denominación de Alto Tajo, mantiene su agreste fisonomía y su atractivo natural, pequeños caseríos que conservan su amable carácter serrano y el recuerdo de aquellos tiempos en que los míticos “gancheros” transportaban los troncos aprovechando la fuerza de la corriente.

El gran río Tajo, en sus inicios, transcurre entre gargantas, hoces y barrancos. Por los alrededores, otros cauces menores recorren las sierras y los frondosos bosques, formando en su conjunto el territorio que fue declarado Parque Natural de especial protección en el año 2000. En este entorno de excepción, infinidad de rutas y senderos, en buena medida bien señalizados, seducen con mucha facilidad a los amantes del Turismo Rural. Estos parajes invitan a ser recorridos de manera más pausada, andando, en bicicleta o en piragua. Y también en las pequeñas localidades que se van sucediendo, invitan a disfrutar de la sencillez de su arquitectura, de su historia, su folklore, sus fiestas, costumbres y, cómo no podía ser menos, de su tradicional oferta gastronómica.

alto-tajo-guadalajara

Si fuera necesario trazar una ruta predeterminada para recorrer el Parque, serviría bien como referencia el pueblo de Ocentejo, en donde se encuentra el Hundido de Armallones y las antiguas salinas de la Inesperada. Otro alto en el camino: Sacecorbo, con un modesto templo de factura románica y vistas a la desembocadura del río Ablanquejo. Continuando el itinerario se continúa haasta la Riba de Saelices, donde se localiza el conocido lugar del Valle de los Milagros, aquí es posible contemplar algunas formaciones monolíticas y grabados y pinturas rupestres en la Cueva de los Milagros.

De nuevo las orillas del Tajo dirigen el viaje en Huertahernando. En las proximidades se encuentra Buenafuente del Sistal, un curioso poblado de aspecto medieval, y el puente de Tagüeza, que brinda uno de los paseos más bellos y asombrosos de la zona. La carretera continúa uniendo Villa de Cobeta y, tras pasar el puente de San Pedro, Zaorejas y Peñalén hasta Poveda de la Sierra. Es éste otro de los pequeños pueblos que aún conserva interesantes vestigios de su historia, como su iglesia románica, con una bella portada de capiteles decorados con motivos vegetales y animales imaginarios. Continuando el trazado fluvial por una pista forestal se llega a la Laguna de Taravilla, gobernada por el pueblo del mismo nombre. En Terzaga y en Peralejos de las Truchas se contemplan bellas muestras de la arquitectura popular serrana y típicas casas molinesas, siempre bajo la vigilancia del vistoso vuelo del buitre.

Para concluir, será necesario acercarse a contemplar la corriente del río Cabrillas, que refresca otros pueblos de semejante atracción como Chequilla, Checa, con su admirable Plaza Mayor; y Orea, entre frescos pinares, es el pueblo más alto de la provincia.

alto-tajo-paisaje

Qué Ver
En Sacecorbo. La iglesia parroquial, siglo XVII. Está construida a base de sillar y sillarejo, y cuenta con una grandiosa espadaña en la que destacan las dimensiones de los vanos para las campanas. La puerta de entrada al templo está compuesta por un arco de medio punto en un pórtico de sillarejo.

En Riba de Saelices. La Cueva de los Casares. Declarada monumento histórico desde 1935. Pinturas y grabados rupestres de tipo esquemático, con figuras antropomorfas, caballos, ciervos, un hurón, bóvidos, peces lo que algunos estudiosos han denominado como la primera representación pictórica de un coito de la que se tiene noticia en la historia del arte. Además en el valle se pueden ver los restos de un poblado celtibérico y que posteriormente fue árabe.

En Villar de Cobeta. El Monasterio de Buenafuente del Sistal. Se trata de un edificio de planta alargada, con pórtico exterior sujeto por dos columnas de madera semicerrado. La mitad de la edificación no tiene tejado con el fin de permitir el poder ver con claridad el interior de la ermita.

En Zaorejas. Destaca su aspecto típicamente serrano, con calles estrechas, dos bellas plazas y casonas con escudos, rejas, llamadores y clavos.

En Poveda de la Sierra, La Iglesia románica, siglo XII

En Terzaga. La iglesia parroquial, siglo XVIII, uno de los mejores exponentes de la arquitectura barroca en España, y las casonas molinesas. Sobre la Rambla, se puede admirar una gran casona molinesa con buen número de portalones, rejas, escudos, etc., en su fachada. Es obra del siglo XVII, perteneciente a una familia de ganaderos del lugar.

En Peralejos de las Truchas. Arquitectura popular serrana, la Iglesia parroquial dedicada a San Mateo, la Herrería de la Hoz Seca, obra del siglo XVIII, con magnífica colección de rejas; y la ermita de Ntra. Sra. De Ribagorda.

En Chequilla. La Plaza de Toros y el conjunto del caserío.

pueblos-de-guadalajaraEn Checa. La Plaza Mayor, magnífico conjunto de arquitectura tradicional molinesa; en ella se encuentra el Ayuntamiento, es obra del siglo XVIII, la fuente pública (de 1905) y la Casa de los Pelegrines, del siglo XVIII.

En Orea. La Iglesia la Asunción y casonas molinesas. En el pueblo destaca también la Casa Grande, una típica casona molinesa, de planta cuadrada, con puerta principal adornada de diversas molduras, rematando en sencillo frontón. Las ventanas bajas y del piso van también decoradas en sus cercos con molduras barrocas. El escudo de armas que había sobre la puerta fue vendido hace unos años a unos anticuarios.
Paisajes

Salinas de la Inesperada en Ocentejo: De gran interés son las salinas de la Inesperada, junto al Tajo, a las que hay que llegar a pie. Se componen de un edificio central para almacén y vivienda y una serie de canales y artesas con pavimento de piedra donde se recoge el agua salina y se remansa para, tras la evaporación, obtener la sal. Hundido de Armallones: Desde Ocentejo podemos acceder al Hundido de Armallones, presidido por el picacho de El Alar y escoltado por una gran cascada de abundante vegetación. La fauna es abundante en este entorno: grandes colonias de buitres anidan en estos contornos, y las aguas del Tajo son especialmente ricas en truchas.

Cueva de las Majadillas: Merece la pena visitar en Sacecorbo la Cueva de las Majadillas, que se encuentra a unos dos kilómetros del pueblo. La Cueva tiene un pequeño pozo de entrada, de unos ocho metros de profundidad y luego un desarrollo horizontal a base de gateras y galerías. Imprescindible iluminación y ropa y calzado adecuado. Recomendable un mínimo de experiencia en exploraciones espeleológicas y mapa topográfico de la cavidad.
Valle de los Milagros en Riba de Saelices: En el paraje conocido con el nombre de Valle de los Milagros podremos observar curiosas formaciones rocosas monolíticas.

Son muy agradables los lugares de la ribera del río Arlés, donde abunda todo tipo de especies cinegéticas mayores y menores típicas de la zona.

Puente de Tagüenza sobre el Tajo: El entorno natural y paisajístico de Huertahernando es magnífico, destacando la zona del Puente de la Tagüenza, sobre el río Tajo, y toda la ribera del mismo.

Puente de San Pedro, Zaorejas: El paraje que circunda al “Puente de San Pedro”, en la desembocadura del río Gallo en el Tajo, se ofrecen numerosas áreas recreativas y zonas de baño. En el “Fuente de la Falaguera” encontraremos un área de esparcimiento con merenderos y refugios. “La Escaleruela” se compone de una serie de cortados sobre el Tajo. Zaorejas cuenta además con un aula de naturaleza, conocida con el nombre de “Fuente de la Parra”.

Cascada de la Escaleruela: Se encuentra en las proximidades del puente de San Pedro, en Zaorejas, corresponde a la desembocadura del arroyo Ciño Negro, que salta por un cortado tobáceo para alcanzar el Tajo. La espectacularidad aumenta con los periodos de lluvia por la abundancia de agua, apenas es perceptible en el estío.

Ribera del Tajo en Peñalén: Peñalén cuenta con un área recreativa y de esparcimiento, con el nombre de “Fuente de las Tobas”, en él hay un mirador en el que puede verse una de las perspectivas más bellas del cañón del Tajo, y el suntuoso vuelo de los buitres.

Laguna de Taravilla: Constituye un lugar de especial belleza por la singularidad de sus caracteres, cuyas aguas calmadas contrastan con el estrepitoso río Tajo que fluye a sus pies. La vegetación forma una extensa masa de carrizo que alberga numerosas aves acuáticas como los azulones, pollas de agua, y el zampullín chico. Puente de Martinete en Peralejos de la Truchas: El Tajo circula ya muy encajado a la altura el Puente de Martinete en el término de Peralejos de las Truchas, donde abundan todo tipo de especies cinegéticas mayores y menores, así como la fauna piscícola y trucha autóctona. Hay varias zonas de acampada en el pueblo, entre las que se encuentran La Huerta del Forestal, La Nava, El Puente del Martinete, La Herrería Vieja y La Fuente Peñuela.

Las Quebradas de Chequilla: En un paisaje magnífico, a orillas del río Cabrillas, se levanta el bello conjunto urbano, formado por casas aisladas entre sí, casi deshabitadas, entre formas rocosas de arenisca roja. Entre éstas son dignas de visitar las Quebradas, bellas y caprichosas formaciones rocosas de un llamativo tono rojizo.

Fuente de los Vaqueros en Checa: Es un lugar muy recomendable para pasar un día de excursión la “Fuente de los Vaqueros”, en el monte dehesa de La Espineda, a una distancia de 2 kms., del pueblo, por pista forestal, donde ICONA ha adecuado un bello entorno paisajístico con mesas, asientos, barbacoas, etc.

Áreas recreativas de Orea: Son espectaculares los parajes ribereños de los ríos Cabrillas y Hoz Seca. El pueblo de Orea cuenta con varias áreas recreativas y de esparcimiento, entre las que se encuentran las siguientes: Fuente de la Canaleja, Peña de la Gallina, Fuente de la Jícara, Fuente de la Rana, Fuente del Cerro Herrero y El Autillo.

Gastronomía
Truchas en distintos preparados, asados de cordero con finas hierbas, el morteruelo, los bolos con morro, las setas y las migas, son habituales en los restaurantes de la zona. La caza, sobre todo el venado se puede encontrar en muchos restaurantes de la zona, con sabrosas recetas. En el apartado de los dulces destacan la leche frita, los huevos de dulce y las patas de vaca, dulce típico molinés. En Semana Santa, los huevos verdes (huevos duros con bacalao, perejil, ajo…) y limonadas. En época invernal, las calderetas de cordero se aderezan con la codiciada trufa autóctona, y en otoño: níscalos y otras setas.

Cómo llegar: Desde Madrid a Guadalajara por la A-II dirección Zaragoza, tomar el desvió a Cifuentes en el Km 101, una vez llegados a Cifuentes coger dirección Canredondo y, pasado éste, el siguiente pueblo es Sacecorbo.

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

¿Te gustaría aparecer en revistaiberica.com?

¿Te atreves?

Ven a disfrutar de los Itinerarios más bellos del pirineo

Camino de Santiago - Grandes Recorridos

Toda la información del Camino de Santiago