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 Luis Medina

Sintra – Cascais y Sintra, o viceversa, binomio perfecto del occidente peninsular

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Por razones indiscutibles, Vila Velha es el nombre que se otorga a la ciudad de Sintra. Como una gran enciclopedia en piedra, su entramado y sus históricas construcciones descubren las inquietudes y antojos de sus anteriores pobladores. En perfecta armonía con tan valioso patrimonio, rodean sus dominios el Parque Natural de Sintra – Cascais, de singular belleza natural y paisajística, y que fue reconocido como tal a mediados de la década de los noventa del cumplido siglo XX.

Muy codiciada ayer y hoy, Sintra fue residencia vacacional de la monarquía portuguesa y de los jefes moros. Anteriormente, también disputaron su fortificación romanos, árabes, lusos y castellanos. En épocas más sosegadas, alrededor del siglo XV, se convierte en lugar de descanso para la monarquía, y sus alrededores, utilizados para la práctica de la caza. Más próximo a nuestros días, entre el XVIII y XIX, viajeros que disfrutaran estos parajes, se hacían eco y daban validez al viejo dicho español: “salir a ver el mundo y no pasar por Sintra es ir ciego”.

Sin necesidad de recurrir a poéticas descripciones que puedan resultar exageradas, si se puede afirmar que tanto Sintra y su Sierra son únicas. Es evidente que tanto su patrimonio natural como el legado edificado son muy bellos, pero ante todo, únicos en el mundo. Por tal singularidad fue por la que Sintra conquistó su fama internacional entre poetas, artistas y demás ilustrados. Su diferencia con otros paisajes se basa en la excepcional sincronización entre la naturaleza y sus monumentos, no en vano es considerada la pionera de los sueños arquitectónicos que se suscitaran en el ámbito del Romanticismo.

Uno de tantos, Lord Byron, en una carta enviada a su madre, coincidiendo con su visita a Portugal, acertó a relatar así la belleza de la ciudad y la hermosura de su paisaje: “Quizás el más encantador de Europa en todos los aspectos; contiene bellezas de todas clases, naturales y artificiales: Hay palacios y jardines que se alzan en medio de rocas, cataratas y precipicios; conventos en lo alto de formidables cimas; una vista del mar y el Tajo a lo lejos… reúne en si toda la naturaleza salvaje de Escocia y el verdor del sur de Francia”. Aún a pesar de su acierto, no está claro que el autor de la epístola conociera Escocia y Francia.

Dos siglos después de tan precisa descripción, Sintra mantiene inalterada su grandiosidad y su romanticismo. Aún a pesar de sus desniveles, que hacen un poco menos ágiles los paseos, Sintra es encantadora, muy novelesca y seductora. Son muchas las razones por las que la vieja villa portuguesa se ha consolidado como lugar de interés turístico internacional y fue clasificada como Ciudad Patrimonio de la Humanidad en 1995.

Paseo monumental
El itinerario monumental de Sintra – Vila parte del Palacio Nacional, epicentro de la ciudad. Perfectamente reconocible por sus características chimeneas cónicas, es el principal punto de referencia para el visitante.

Arquitectónicamente, el edificio del Palacio dispone de interesantes muestras de estilo gótico y posteriores formas manuelinas, con exagerados motivos curvados y aparentemente en movimiento. Intramuros, esas mismas expresiones góticas se compensan con otras de reminiscencias árabes, que poco a poco fueron transformando cada uno de los monarcas en sus habituales estancias veraniegas. De entre los monarcas que ocuparon el Palacio, la última, en este caso, lo hizo en la década de 1880, fue María Pia, abuela del último monarca reinante de Portugal, Manuel II.

Sin desmerecimiento de ningún otro rincón de la ciudad, en el itinerario monumental se puede descender al neolítico en Tholos do Monge, disfrutar de las visitas al Castillo y el Palacio da Pena, rincón del amor y exotismo; contemplar Seteais, Monserrate y compartir la austeridad del Convento dos Capuchos.

Datos Prácticos
Cámara Municipal de Sintra. Doctor Virgilio Horta, 2714 – 501 Sintra. Tel.: 210 238 500

La visita a Sintra exige andar mucho, subir y bajar cuestas constantemente. Para acceder al castillo y al Palacio de Pena es necesario emplear una hora de camino cuesta arriba, el mismo tiempo que se necesita para llegar a Monserrate. Si no se dispone de vehículo propio, es aconsejable sumarse a una de las visitas guiadas que se ofrecen desde la oficina de turismo.

Donde Dormir
La ciudad de Sintra dispone de un amplio abanico de establecimientos hoteleros de distintas categorías y precios. Dispone de albergue para la juventud, pensiones y hoteles, así como casas particulares que alquilan habitaciones y campings. En cualquiera de los casos conviene reservar con un mínimo de antelación.

Como recomendable para disfrutar de una estancia de varios días o fin de semana existe una excelente oferta de alojamientos de Turismo Rural de calidad localizados en los más bellos rincones de Parque Natural.

Quinta do Rio Touro. En un emplazamiento único, en las cercanías del Convento de la Peninha, con la magia de las mejores vistas panorámicas sobre la desembocadura del río Tajo y las playas secretas de Cascais. El punto más occidental de Europa, con el Atlántico como telón de fondo y el Cabo de Roca como referente. La Quinta, enclavada en un valle abierto, dispone de tres hectáreas para el disfrute personal en un microclima perfecto en cualquier época del año. Todo ello en el marco de una vegetación subtropical, con una cuidada orientación al sur, buscando la integración y armonía de sus edificaciones con la exuberante naturaleza. Tel: (+351) 21 929 2862 >>>

Yantar
En todos los barrios de Sintra, especialmente en el de Sao Pedro y también en los pueblos de los alrededores hay excelentes restaurantes adaptados a todos los bolsillos. No faltan los platos de pescados y mariscos, bacalao preparado de cien maneras distintas y las famosas quijadas da Sintra o “Quesadillas”.

De los platos de carne, hay que destacar el lechón de Negrais, la Carne de Cerdo a Mercês, el Cabrito y la Ternera Asada. El litoral de Sintra, por conservarse descontaminado, es abundante en pescado fino, mariscos y moluscos. Es posible comer una apetitosa lubina o un sargo, un pulpo o saborear mejillones y percebes. Y para acompañar, es indispensable el vino de Colares.

Un paseo en el centenario tranvía
El antiguo tranvía de Sintra volvió a sus andanzas, haciendo su trayecto original desde la Villa de Sintra hasta la Playa – Praia das Maçãs -. Sin duda es este uno de los viajes más atractivos de cuantos se pueden realizar por los paisajes de Sintra.

 

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