Visitar Riotinto y su entorno supone experimentar una doble y fantástica
aventura. Por un lado, la oportunidad de recorrer un paisaje único y
extraordinario. Y por otra parte, el reencuentro con el pasado de este
pueblo para rememorar su lucha por arrebatar a la tierra sus más
preciados tesoros: oro, plata y cobre. Una excelente oportunidad que nos
brindan los herederos de esa porción de la historia, convirtiendo la
visita una experiencia inolvidable.
La
simple contemplación de la estructura urbana ya desprende un marcado
carácter colonizador, herencia
de la ocupación inglesa durante los
pasados siglos XIX y XX. Las distintas barriadas que forman el municipio
aparecen perfectamente delimitadas y diferencias, distinguiéndose el
Alto de la Mesa, El Valle, Bella Vista, con los otros asentamientos más
actuales. Esto permite que se pueda apreciar en buena medida esta
herencia colonial y su representativa estructura arquitectónica.

Este
percibido panorama ha ido configurando, con el paso de los años, una
comarca marcada por la cultura minera. Adentrarse en su paisaje es
penetrar en un entorno difícil de imaginar, donde los colores adoptan
intensas tonalidades y los bosques de encinas y alcornoques se
proyectan, a modo de fotografías, sobre las aguas inmóviles de los
numerosos embalses. A esto se añade el espectáculo de las montañas
excavadas, auténticos volcanes de un rojo sangrante, como si se tratase
de una decoración geométrica diseñada por el hombre.
Hasta
la actual configuración de estas minas, producto de la explotación
empresarial promovida por empresarios británicos a mediados del siglo
XIX, otras culturas anteriores ya se interesaron por la riqueza del
suelo onubense.
Ya en la Edad de Bronce el desarrollo de la mina, estaba unido al de las
propias civilizaciones: tartesos, fenicios... Pero el desarrollo minero
en esta época llegó con los romanos. La introducción por parte de éstos
de nuevas técnicas permitió la continuación de los trabajos mineros. Los
restos de escorias encontrados dan a conocer un gran desarrollo de la
minería en esta época.
Apogeo de la explotación minera de Riotinto
En 1873 un consorcio financiero con mayoría de capital
británico compró las minas, constituyéndose la Rio Tinto Company Limited,
iniciándose así la presencia británica en la Cuenca Minera de Riotinto,
que durará hasta 1954, cuando las minas volvieron a manos españolas.

Uno de los hechos más importantes para el desarrollo de la
localidad fue la construcción de la línea de ferrocarril entre Riotinto
y Huelva, que puso de manifiesto el gran poder económico de Riotinto, al
ser construido en el tiempo récord de dos años, y que permitiría el
transporte de minerales hasta el Muelle del Tinto, en el puerto de
Huelva. Pero estos avances mineros, supusieron también una
transformación social. La llegada al pueblo de mano de obra de otros
puntos de España y Portugal absorbida por la fuerte demanda de la mina.
La dirección de las minas será llevada a cabo por técnicos
extranjeros, destacando entre éstos los de nacionalidad británica. En un
principio de alojaron en el antiguo pueblo de Riotinto, hasta que en
1883 se decide crear un distrito para acoger a los directivos ingleses,
que se denominó Barrio de Bella Vista. Este barrio, típicamente
victoriano, se envuelve en un clima de exclusividad y lujo. Las primeras
casas que se construyeron fue la Casa del Director General, actualmente
conocida como casa del Consejo y una hilera de diez casas, entre ellas
la actual casa número 21. La casa consejo era el lugar de reunión de los
dirigentes británicos. Esta casa contaba con ama de llaves, camarero,
cocinero... El mobiliario originario era de estilo también victoriano
Esta barriada se conserva hoy tal y como fue en su día.
En 1954, las minas pasan nuevamente a manos estatales. Tras
esto, varias han sido las empresas que la han explotado: Compañía
española de Minas de Riotinto, Unión explosivos Riotinto, Riotinto
Patiño, Riotinto Minera y Minas de Riotinto S.A.L. Pero la mina no ha
conseguido el esplendor de antaño y varias han sido las crisis a las que
se ha asistido desde entonces, crisis que hasta la actualidad ha sido
aún más palpable y que ha hecho que la minería de Riotinto haya optado
por conservar sus instalaciones para deleitarnos hoy con su
contemplación.
Resurgimiento de las Minas de Riotinto
Resulta curioso adentrarse por los parajes solitarios de Riotinto y descubrir los restos de una cultura sin ninguna relación con
el carácter de los lugareños no con la fisonomía del entorno. No
obstante, es obligatorio recordar como, a principios del siglo XX,
Inglaterra consiguió convertirse en una nación de gran poder económico
gracias, en parte, a sus posesiones coloniales y a la importancia que
adquirieron explotaciones mineras como las de Riotinto. De hay la
importancia de la creación del Parque Minero de Riotinto: Un parque
temático que engloba el pueblo y los parajes de los alrededores. Acoge
diversos equipamientos, itinerarios guiados y recursos turísticos
alrededor de este antiguo yacimiento.
Museo Minero de Riotinto. Cinco mil años de historia de la
minería. Único de sus características en España, ofrece una visión
global de la historia de la minería y de la metalurgia.
Ferrocarril Turístico Minero. Paseo recreativo en vagones
mineros restaurados. Su recorrido transcurre siempre paralelo al Río
Tinto: ecosistema acuático único en la tierra.
Mina de Peña de Hierro. Atractiva mina a cielo abierto, ya
explotada por los romanos hace 2000 años, constituye uno de los más
bellos y excepcionales parajes de la comarca minera.
Cerro Colorado. Explotación a cielo abierto que posee un
peculiar color rojizo que, al atardecer produce destellos de gran
belleza.
Barrio Inglés de Bella Vista. Típico barrio inglés de
principios del XIX, que reproduce fielmente el estilo victoriano de la
época. La Casa nº 21 está totalmente restaurada y equipada según la
época.