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La impermeabilidad del suelo de este espacio
natural favorece que el agua inunde grandes extensiones de terreno, formando
distintos humedales de pequeño tamaño y otros más considerables y de
mayor importancia como La Laguna Grande, la de Barrillos y la de las
Salinas.
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En
Otero de Sariegos se encuentra un observatorio desde el que,
utilizando los dos telescopios allí instalados, se puede disfrutar de
una excelente vista de la Laguna Salina Grande |
Este paisaje plano e inmenso constituye la segunda zona de invernada de aves
de la península, después de las Marismas del Guadalquivir. Aquí pasan el
invierno más de veinte mil ejemplares de ánsar común, el mayor de los
gansos europeos, entre una lista infinita de aves.
Sólo el vuelo de estos ejemplares y los típicos
palomares de barro, propios de Tierra de Campos rompen la monotonía de esta
llanura húmeda. Doscientos de estos singulares edificios se conservan aún
en pie, aunque algunos algo abandonados. Los de Villarrín y Villafáfila
son de los más admirados.
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A
este edificio se le ha catalogado como el primero de los construidos
por la orden del Cister en la península |
En Otero de Sariegos se encuentra un
observatorio desde el que, utilizando los dos telescopios allí instalados,
se puede disfrutar de una excelente vista de la Laguna Salina Grande. Este
es el lugar preferido por los ansares, y cuando mejor se dejan ver, es al
atardecer y al amanecer. A Otero se accede por una desviación a la
izquierda que sale a mitad del camino por la carretera de va de Villafáfila
a Villarírn. Hoy, Otero de Sariegos, es un pequeño pueblo casi despoblado
en el que sólo habitan dos matrimonios.
Más al sur del espacio natural, se encuentra
la comarca de Lamprea, denominado así por las lampreas, peces que se
criaban en los viveros acondicionados del río Salado por los monjes del
monasterio de Sahún.
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La
Salina Grande es el lugar preferido por los ansares, y cuando mejor se
dejan ver, es al atardecer y al amanecer |
A trece
kilómetros al oeste de Villafáfila, se encuentra el pueblo de Moreruela y,
a tres kilómetros de este punto, las imponentes ruinas del Monasterio del
mismo nombre. A este edificio se le ha catalogado como el primero de los
construidos por la orden del Cister en la península. Este refugio de monjes
tuvo el beneplácito de los monarcas de León, de Castilla y de Portugal, así
como de las familias nobles de Zamora.
DATOS
PRACTICOS
Centro
de Interpretación
Es recomendable visitar el centro de interpretación como punto
de partida para la observación de las lagunas. En él se puede
solicitar información, ampliar conocimientos y organizar la ruta por
las lagunas. Acoge una exposición sobre las características de este
espacio con grandes paneles expositivos. También sirve como
observatorio de aves. Está situado a la entrada de la localidad de
Villafáfila y se puede visitar diferentes días de la semana.
HORARIO DE VISITAS:
• Lunes y martes: cerrado.
• Miércoles, jueves y viernes:
Mañanas: grupos concertados
Tardes: de 16 a 19 h (público).
• Sábados, domingos y festivos:
De 10 a 14 horas y de 16 a 19 horas
Monasterio
de Moreruela
Cerca de las lagunas podemos visitar el Monasterio de Moreruela. Las
impresionantes ruinas de este reducto cisterciense demuestran que fue
una obra maestra de proporción y volumen. El templo sigue los modelos
de Cluny, respetando la sobriedad en la decoración. Situado a escasos
kilómetros de Granja de Moreruela, sus ruinas han sido restauradas
recientemente y de él se conservan dependencias como la Sala de los
Monjes o la Sala Capitular. Lo más destacable es sin embargo la
iglesia, de los s. XII y XIII, en especial la cabecera organizada en
una bella superposición de niveles.
COMO LLEGAR
Desde
Madrid, por la carretera N-VI, a la altura de Villalpando, se toma el
desvío que tras 18 kilómetros nos deja ya en este entorno.
Desde
Zamora, por la N-630, pasado Granja de Moreruela, parte un desvío a
la derecha que lleva a Villafáfila.
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