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La recoleta y marinera
localidad de Muxía celebra el domingo siguiente al 8 de septiembre una de
las romerías más arraigadas de Galicia y la fiesta por excelencia de la
Costa de la Muerte. La devoción a la Virgen de la Barca, que apareció en
un navío para consolar a Santiago, ha dejado la huella del milagro y las
curaciones mediante el rito de “abalar” la piedra. Cientos de romeros
se dan cita cada año en esta singular fiesta.
Domingo siguiente al 8
de septiembre. Cientos de peregrinos invaden la tranquilidad marinera de
Muxía, frente a la bravía Costa de la Muerte. Comienzan a hacer cola
para pasar por la estrecha oquedad de la Pedra dos Cadrises, la piedra de
los riñones. Los aquejados de lumbagos, ciáticas y otras dolencias reumáticas
esperan pacientemente para “arrastrarse” por este pequeño agujero.
Es la romería de Nosa Señora de la Barca. La más
importante de la Costa de la Muerte y quizá una de las de mayor tradición
en Galicia.
Cuentan que Santiago se encontraba reflexionando en este
pedregoso y bravío paisaje. Anímicamente se hallaba desanimado, pues sus
prédicas no calaban en los vecinos de la zona. En ese momento se le
apareció la Virgen que llegaba en una barca remada por ángeles y que
ancló en los peñascos. Santiago recuperó fuerzas y pudo así continuar
su labor evangelizadora. Justo debajo del timón de este navío de piedra,
se encontró tiempo después la imagen de la Virgen que fue llevada a la
parroquia. De forma milagrosa, volvió a su lugar de origen, por lo que
los vecinos decidieron erigirle un santuario, convirtiéndose en uno de
los más antiguos de Galicia.
El arte de “abalar” la piedra
Dos son las piedras protagonistas en esta manifestación.
Además de la pedra dos Carrises, la otra protagonista indiscutible es la
piedra d’abalar (mover o mecer). Esta primera tiene forma convexa por
arriba y cóncava por abajo. Cuentan con una longitud de 8,70 metros y un
ancho de 6,91 metros, con un espesor de 30 centímetros. Dicen que aquel
que consiga moverla consigue sus deseos. Pero la tradición cuenta que no
es la fuerza el secreto para conseguir “mecer” esta piedra, sino la
inocencia. Se dice, además, que la piedra se movía sola para avisar de
fuertes tormentas y peligros.
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Datos prácticos |
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La Romería
de Nosa Señora de la Barca se celebra el domingo siguiente al 8 de
septiembre.
Desde La Coruña, tomar la C-552 en dirección a Berdoias, lugar
donde se encuentra el desvío hacia la LC-440, que conduce a Muxía.
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