|
Las
aguas del Ambroz apenas resuenan estos días. Como tampoco parece altivo el
pico Pinajarro, que muestra, a diario, excelentes vistas del valle. El
protagonismo, nunca perdido, lo mantiene con mayor fuerza el barrio judío
de Hervás. Si visitar esta localidad es adentrarse en una de las juderías
mejor conservadas de España, viajar hasta allí durante la representación
de "Los Conversos" es iniciar un viaje al pasado de esta localidad
cacereña y a la diáspora judía. Hervás se vuelve a convertir, por unos
días, en aquel lugar donde convivían varias culturas, diferentes
religiones. Convivencia interrumpida en 1492 con la expulsión de los
judíos de España. Todo el pueblo participa en este homenaje a sus
antepasados.
©
Por
M. Beltrán. Fotografía.- ©
David.
G. Castañares/NCCHervás/revistaiberica
|
|
Las
huellas judías en España pasan irremediablemente por el cacereño valle
del Ambroz. Y en concreto por la judería de Hervás, una de las mejor
conservadas de España. Paseando por sus laberínticas callejuelas, al
"asalto" de algún hervasense que cuente al viajero lo mejor de
estos lares, se aprecia la mezcolanza de la arquitectura serrana propia de
Salamanca, Avila o de la Sierra de Gata o de La Vera. Entramados de madera
de castaño, adobe y, en algunos casos, ladrillo, conforman el lugar.
|

©
David G. Catañares/NccHervás |

©
David G. Catañares/NccHervás |
|
 |
|
Los niños, con
sus kipás, ayudan a sus padres en diferentes oficios, mientras las
madres van camino del río a lavar la ropa o preparan las viandas
para la comida |
La mejor forma de comprender a esta localidad y sus habitantes es
acudir a Hervás un día antes de la representación de la obra "Los
Conversos". De este modo, encontrará un barrio judío en el que es
fácil imaginar a niños jugueteando por la calle, a mercaderes y viñadores
o alguna estrella de David, junto con menorás, talits o kipás.
|
"Los
Conversos" |
|
La
representación teatral que se realiza en Hervás es una adaptación
de la obra "La Conversa", del eslavo de origen judío
Solly Wolodarsky, afincado. Según el propio autor esta obra
surgió en una conversación que matuvo con un amigo que era
descendiente del último rabino de Toledo. La obra es representada
por el pueblo de Hervás y recoge ese sentimiento de renuncia a las
creencias y costumbres, además de la sensación de clandestinidad y
de ser tachado como cristiano viejo, nuevo o converso, el interés
por la vida ajena, entre otros. |
Al día siguiente
tendrá la oportunidad de haber viajado en cuestión de horas al pasado.
Aquella mujer que sentada en su silla de enea curioseaba la llegada e ida de
viajeros, es ahora una vecina judía de 1492, caracterizada con sumo
detalle. Los niños con sus kipás ayudan a sus padres en diferentes
oficios, mientras las madres van camino del río a lavar la ropa o preparan
las viandas para la comida.
|

© David
G. Catañares/NccHervás |

© David
G. Catañares/NccHervás |
|
 |
|
Aquella mujer que
sentada en su silla de enea curioseaba la llegada e ida de viajeros,
es ahora una vecina judía de 1492, caracterizada con sumo detalle |
Todo Hervás
homenajea a sus antepasados y lo hace durante varios días,
convirtiéndose
en aquellos judíos que dieron gran esplendor al lugar durante la Edad
Media. ¿La culminación? La representación de la obra teatral "Los
Conversos", en la que también todos los papeles son representados por
hervasenses. Una trama que se adentra en el sufrimiento de los judíos en
1492 ante su inminente salida a España, el padecimiento de los que se
quedaron, "los conversos" y el temor de todos por mantener la
"sangre limpia" o, al menos, aparentarlo, y evitar la hoguera. Un
fascinante viaje al pasado y a una no menos apasionante cultura: la judía.
|