informaciondeturismo
 Redacción

Alcaldesas de Zamarramala. Santa Agueda

Disminuir tamaño de fuente Aumentar tamaño de fuente Texto Imprimir esta página

foto_02Esta fiesta se celebra en honor de Santa Águeda, nacida en Sicilia y martirizada para que renegara de su fe cristiana. El martirio al que fue sometida consistió en cortarle los pechos. La imagen de Santa Águeda porta en una bandeja unos pechos femeninos como atributo. El culto a esta mártir está muy extendido, siendo protectora de las mujeres embarazadas, madres lactantes y de la mujer en general, así como de aquellas sometidas a cirugía de la mama.

Los orígenes de la fiesta están relacionados con la conquista del Alcázar que supuso una serie de privilegios para este pueblo y sus mujeres, a las que se concedió el privilegio de mandar una vez al año.

Debe de entenderse que cuando nuestras antepasadas participaban en la fiesta su situación era diferente y por tanto, para ellas, esta era además de un momento de diversión, un acto lúdico, era la ocasión de reunirse, de liberarse del papel que ejercían cotidianamente como mujer casada y madre de familia, dependiendo en mayor o menor medida de la autoridad masculina y de las normas sociales vigentes.

Mandar las mujeres durante dos días debía de suponer algo distinto y diferente hace muchos años

Parece ser que la fiesta en honor a Santa Águeda se celebra en Zamarramala desde 1227, pero no es tanto el hecho de los siglos que lleve celebrándose como la sensación de mantener una arraigada, profunda y ancestral costumbre.

Evolución
La fiesta de Santa Águeda ha ido cambiando con el paso de los años, aunque mantiene la esencia y gran parte de ella se mantiene fiel a sus orígenes. Las modificaciones más actuales surgen como agradecimiento a los numerosos visitantes que acuden a Zamarramala a ver a las Alcaldesas, sobre todo desde que se declaró de interés turístico nacional. Es entonces cuando se crean los distintos nombramientos y galardones.

La fiesta es la expresión de nuestra cultura local, es una forma de decir quienes éramos, quienes somos y quienes queremos ser.

zamarramala

Programa
El jueves por la mañana las alcaldesas realizan una visita al Alcalde de Segovia para recibir el bastón de mando; así como a otras autoridades: Delegado de la Junta, Presidente de la Diputación, Subdelegado del Gobierno, etc. para invitarles a la fiesta, en Zamarramala se dice “avisar” a la fiesta. Ellas visten para este día el traje que se denomina “de avisar”. También esta mañana reciben a los medios de comunicación para informar de los detalles de la fiesta.

El sábado por la tarde tiene lugar el nombramiento de Alcaldesinas, manteniendo de esta manera ligadas a la tradición a las niñas de la localidad. Posteriormente avisan a todo el pueblo para que acudan a la fiesta, casa por casa. Al atardecer se celebran las vísperas en Honor de Santa Águeda.

foto_04El domingo comienza temprano la actividad, porque el tiempo que se emplea en vestir a una Alcaldesa con el traje de gala y manteo rojo es al menos dos horas. A las doce, las dos Alcaldesas reciben a los invitados y junto al sacerdote y aguederas se encaminan a la Iglesia para participar en la Santa Misa.

Después, en la procesión, al dar vista al Alcázar, los abanderados casado y soltero, juran las banderas en honor a Santa Águeda y de sus espesas y madres. Asimismo las alcaldesas bailan al son de la jota emulando a sus antepasadas.

Seguidamente se procede en la plaza a la entrega de los distintos nombramientos, escuchar el pregón, quemar el pelele, etc. Cuando las fuerzas para continuar bailando empiezan a flaquear, se toma la típica “tajada de chorizo” cocida en vino y continúa el baile y la fiesta hasta la noche.

El lunes es el día en que participan en la fiesta casi exclusivamente mujeres y al ser un día laborable hay menor afluencia de visitantes. Quien sube a Zamarramala podrá disfruta con mayor tranquilidad de la Misa, verá a la Alcaldesas vestidas con el manteo azul y participará del baile de “la gala”. Se concluye con el cambio de montera, finalizando el mandato de las Alcaldesas.

foto_01El traje
Es un hermoso atavío de estilo siglo XVI, compuesto por: Montera, titulada de “Doce Apóstoles”, la cabellera peinada en una sola trenza de la que pende un lazo de seda, con toca de gasa blanca, zarcillos de tres gajos, anillos y cruz de oro con brillantes, corales, medallas y relicarios de plata y un Cristo que se denomina “tripero”, sin duda porque se lleva en la parte anterior de la cintura; camisa de corchados, mantilla de paño negro y en la mano la vara de mando, de justicia y de autoridad.

Distinciones
Aguederas Honorarias: Es una forma de reconocer la implicación con esta tradicional fiesta o animar a otras mujeres a conocerla más profundamente, dándoles el nombre de aguederas como lo somos todas las zamarriegas.

Matahombres: El Matahombres no es lo que pudiera suponerse por su nombre, es un alfiler que se utiliza para sujetar parte del traje típico de zamarriega y en nuestro caso el traje de Alcaldesa. Durante años se utilizó en los bailes y chanzas de las fiestas para mantener alejados a los hombres, siempre dentro de la alegría y la broma.

Ome Bueno e Leal de Zamarramala: Este nombramiento está mucho más ligado al pueblo de Zamarramala, pues se entrega a personas, organismos o asociaciones que hayan trabajado por Zamarramala, de forma directa, mejorando su situación, colaborando en distintos aspectos tanto en la vida diaria, como en la difusión de sus costumbres. Esta valoración también se extiende a Segovia, municipio al cual ahora pertenecemos.

El pueblo de Zamarrala
Hoy Zamarramala es un barrio agregado de Segovia, pero aún siendo ésta la situación administrativa, continua manteniendo el aspecto y el espíritu de “pueblo”, perdurando costumbres muy arraigadas en sus habitantes. Los zamarriegos se sienten orgullosos de sus costumbres, de la preciosa herencia legada por sus antepasados e intentan conservarla con cariño y fidelidad. Hace muchos siglos Zamarramala fue “encomienda” de la Orden de Malta y anteriormente de la Orden de los Caballeros Templarios, vestigios de esta época son la Iglesia de la Vera Cruz, El Lignum Crucis y algunas tallas románicas. Posteriormente fue arrabal de la ciudad de Segovia y más tarde pueblo con ayuntamiento propio.

Según cuenta la leyenda, estaba un día un pastor sordo cuidando el rebaño en las proximidades del pueblo, mientras cosía una vieja zamarra, se le acerco un importante hombre del reino y le preguntó por el nombre de la población, el pastor no le entendió y le respondió que estaba cosiendo una zamarra mala. Desde entonces se conoce este pueblo, anteriormente llamado según la leyenda Miraflores de la Sierra, como Zamarramala debido a la zamarra vieja de un pastor. Otra procedencia puede ser la expresión árabe “zamarram Ala” que significa mirador de Alá.

La leyenda de la conquista del Alcázar
La relación de Zamarramala con la época de ocupación árabe de la península también se ve reflejada en la leyenda, según la cual, las zamarriegas conquistaron el Alcázar de Segovia. Ataviadas con sus mejores galas, se adentraron en el cuerpo de guardia de la fortaleza al anochecer y allí formaron un baile para distraer a los soldados. Mientras, los zamarriegos ocuparon el Alcázar. Cuenta la tradición que las armas y alabardas que se conservan en la iglesia parroquial provienen de aquella gesta, así como el privilegio de mandar un día al año, el día de Santa Águeda.

Algún servicio importante debieron prestar los zamarriegos a los Reyes de Castilla para que estos les confiaran la guardia y custodia del Alcázar, concediéndoles fueros y privilegios al pueblo de Zamarramala. Los habitantes de Zamarramala estaban exentos de quintas, contribuciones y de prestar alojamientos cuando la Corte Castellana se trasladaba al Alcázar.

El Paisaje
El mirador, este nombre puede ostentarlo prácticamente cualquier lugar del pueblo ya que Zamarramala posee las vistas más bellas de la ciudad de Segovia, la muralla, el Alcázar, la Catedral, las numerosas torres de las iglesias románicas de la ciudad, etc. Podremos disfrutar del color y la luz de Segovia unas veces transparente, otras casi cegadora y a veces incendiaria. Desde otros puntos veremos Segovia como un barco de piedra cuya proa es el Alcázar situándose toda la ciudad detrás, como escondida, y la vela sería la Catedral. También es digno de contemplar la vista de Zamarramala desde el Alcázar, no tanto por la estructura del pueblo, un puñado de casas colocadas alrededor de la iglesia, sino por los diversos colores que presenta el paisaje según la estación.

Con la colaboración de la Asociación de Vecinos y Amigos "Pinilla" ©

Share
Sin Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Turismo Rural en Sierra Nevada

casas-rurales-venta-de-los-herradores

Vacaciones en la Costa Brava

cala-montjoi_publicidad

Turismo Rural y Aventura en Asturias

Hotel & Spa Villa de Mestas