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Además del conocido Camino de Santiago Francés, otros
itinerarios igualmente concluían en el pórtico de La Gloria. Entre ellos el Camino de la
Costa que atravesaba las provincias de Guipúzcoa y Vizcaya.
Las constantes luchas
que se sucedían en la cornisa cantábrica, provocaron que los peregrinos exploraran otras
rutas alternativas más seguras, optando así, por la conocida como ruta alavesa.
Ya, anteriormente, otros caminantes habían elegido este
itinerario utilizando la ruta comercial romana que, a través del túnel de San Adrián
unía las plazas de Burdeos y Astorga.
¿Qué mejor para el peregrino que tener información de otras
rutas igualmente atractivas y menos pisoteadas que el Camino Francés o el Camino de la
Costa? Un aliciente más lo constituye el hecho de que este camino atraviesa la ciudad de
Vitoria-Gasteiz, que reúne un buen número de manifestaciones jacobeas, por lo que el
camino ofrece también, por un tramo, un no menos interesante paseo urbano.
Sin duda, la curiosidad y el espíritu aventurero del peregrino,
trazarán algunas modificaciones y variantes a esta ruta principal.
Hasta el túnel (7 km.)
La ruta se adentra en España por
Irún, atravesando la
provincia de Guipúzcoa hasta llegar al conocido Túnel de San Adrián, punto de partida
de nuestro recorrido jacobeo por terreno alavés. En Guipúzcoa se pasa por las
localidades de Oiartzun, Astigarraga, Hernani, Andoain, Villabona, Tolosa,
Alegia, Ordizia, Besain, Segura y Zegama.
Todavía en Guipúzcoa, partimos de Zegama hasta la ermita del Santo Espíritu, antiguo
hospital templario. Se continúa por una calzada de piedra que asciende hasta el túnel de
San Adrián. Se accede por un arco de piedra y en su interior puede contemplarse una
antigua ermita. Los cincuenta metros de oquedad era comparado por algunos peregrinos como
la boca del infierno, debido a su oscuridad. Este tramo tiene un
fuerte desnivel y la mayor parte del camino de avanza por pistas y sendas. La entrada al
túnel se encuentra a una altura de 1.000 metros, entre los montes de Aitzgorri y
Aratz.
San
Adrián-Salvatierra (15 km.)
Al salir del túnel, continuando por la calzada, ya se divisan
las primeras indicaciones del camino. Son postes metálicos que nos acompañarán por todo
el recorrido jacobeo alavés. En sentido descendente, siguiendo la calzada nos adentramos
en el término de Zumarraundi, donde se toma la carretera que no llevará hasta
Zalduondo.
Antes, por una pista que sale por la izquierda se encuentra la ermita de San Julián y
Santa Basilia, de factura prerrománica. Interesantes visitas
en Zalduondo: Iglesia de San Saturnino de Toulouse (siglo XVI), Palacio de los Lazarraga
(siglo XVI), Palacio de Andoin-Luziriaga (siglo XVII).
Tras el paseo por esta localidad, el camino sigue sigue su
marcha pasando ante la ermita de San Millán y llegando a Ordoñana y, desde aquí, ya por
carretera se alcanza la localidad de Salvatierra-Agurain.
Alegría-Durantzi
(15 kilómetros)
Nada más llegar a
Salvatierra-Agurain nos encontramos
con el antiguo Hospital de San Lázaro y la Magdalena. Algunos peregrinos evitaban entrar
en esta localidad, por lo que dirigían sus pasos por el exterior de la muralla, y tras
pasar ante la Cruz de Ventaberri y la Cruz de Arricruz llegaban hasta Gaceo.
No obstante, en Salvatierra son de
merecida mención la iglesia de Santa María, la de San Juan, así como la plazas de San
Juan, el Ayuntamiento y las murallas.
Una pista, entre cultivos, acaba uniendo esta última localidad
con Gaceo, en donde se encuentra la iglesia de San Martín de Tours, con interesantes
pinturas góticas.
El siguiente punto de referencia será
Ezquerecocha, recogida
aldea que muestra su iglesia en honor a San Román, y en cuyo interior se encuentra un
retablo renacentista con alusiones Santiaguistas.
A partir de aquí el camino asciende hasta el Alto de
Txintxetru, luego sigue paralelo a la vía del tren. Este tramo se realiza por una calzada
romana hasta el el paso de la carretera que conduce a Alegría-Dulantzi, y después al
despoblado de Ayala, donde nos encontramos con el Santuario de Nuestra Señora de Ayala,
edificio del siglo XIII.
En Alegría-Dulantzi se encuentran la iglesia de San Blas y el
Convento de Santa Clara.
Dulanzti-Vitoria (15 km.)
Desde Nuestra Señora de Ayala, por la mencionada
calzada, conocida como el Camino de los Romanos, cruzamos Arrarain, Elburgo/Burgelo, con
su iglesia de San Pedro, hasta llegar a el Monasterio de Nuestra Señora de
Estíbaliz,
lugar religioso desde 1074, de indiscutible valor histórico y artístico, que muestra
elementos románicos y posteriores complementos del gótico. Destaca, en su interior, la
imagen de Nuestra Señora de Estíbaliz, del siglo XII.
Dejando
el monasterio, el itinerario desciende hasta Villafranca y luego toma rumbo a
Argandoña,
con su románica iglesia de Santa Columba, y antes de alcanzar la capital alavesa, nos
saluda Venta de Ascarza y Arcaya, este último punto es puerta de entrada al recorrido
urbano por las distintas manifestaciones jacobeas que aloja Vitoria-Gasteiz.
Esquematizando el recorrido, entramos en la ciudad por Arcaya, donde destacan sus
ruinas romanas, para tomar la Avenida de Santiago, hasta la Plaza del Hospital.
Continuamos por las calles de Francia, San Ildefonso, Cantón de Santa Ana, Fray Zacarías
Martínez, Cantón de la Soledad y calle Diputación; este tramo es el más céntrico del
recorrido. Dejando el casco antiguo de Vitoria-Gasteiz, buscamos la salida, para continuar
rumbo a Santiago, por el Paseo de la Florida, el Paseo de la Senda y, finalmente, la calle
Francisco de Vitoria.
Este recorrido urbano del Camino de Santiago Alavés, bien merece una visita de
una jornada para poder visitar, cuanto menos, el Hospital de Santiago, la iglesia de del
Cristo de San Ildefonso, la iglesia de Santiago, la Catedral de Santa María. El palacio
de Montehermoso, la iglesia de San Pedro, la de San Miguel, el Palacio de Villasuso y la
Catedral Nueva.
Vitoria-La Puebla de
Argazón (18-19 km.)
Saliendo de Vitoria por el Paseo de la Senda se alcanza
Armentía, donde se encuentra la Basílica de San Prudencio, que fuera sede episcopal en
tiempos del dominio musulman y posteriormente centro espiritual de Alava durante la Edad
Media. Desde Armentía, se
vuelve al camino por el barrio de San Prudencio y, luego, tras recorrer algo menos de un
kilómetro por la carretera N-I, se llega a Gomecha. Aquí, junto a su iglesia de la
Transfiguración, se toma una pista que llega hasta la localidad de Subijana de
Alava,
donde destaca su iglesia en honor a San Esteban, del siglo XVI, y la casa señorial de los
Anda-Salazar. Las marcas que nos van indicando el rumbo hacia Santiago vuelve
a tomar la N-I, camino de La Puebla de Arganzón y Tuyo, final de de este tramo.
En La Puebla de Arganzón merece la pena hacer un alto para
admirar la iglesia de la Asunción, de factura gótica de finales del siglo XV, el
hospital de San Juan Bautista y la ermita de Nuestra Señora de la Antigua.
Salimos de La Puebla de Arganzón con destino a
Burgueta, siguiendo las huellas de la calzada romana. Entrando en Burgueta por su Calle
Mayor nos encontramos con la iglesia de San Martín, que luce una bella portada románica
del XIII.
Más adelante: El
Mojón y, tras una fuerte pendiente: Estavillo, con su iglesia de San Martín, gótica del
siglo XV.
En otro tiempo, desde aquí, los peregrinos tomaban rumbo a
Santo Domingo de la Calzada, por lo que la siguiente localidad con la que se encontraran
los peregrinos de hoy es Zambrana, atravesada por su Calle Mayor, continuación de la ruta
que nos acercará a Salinillas de Buradón. El camino hace su incursión por la puerta
norte de su centro amurallado hasta salir por la puerta sur. Entre tanto, nos vamos
encontrando con el Hospital de Santa Ana, la Torre de los Sarmiento y Ayalas y la iglesia
de la Concepción, obra del siglo XVI.
Salinillas de Buradón despide aquí a viajero, que continúa su
periplo por tierras riojanas con la ilusión de postrarse, por fin, ante capilla del
Santo.
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