De su
historia más lejana se han encontrado algunos vestigios del Neolítico y
la Edad del Bronce. Igualmente se conservan referentes de época romana (s.IV),
como los restos de la villa de Santa Lucía, que posteriormente - en
época visigoda - sería utilizada como necrópolis (s.VI) con más de
doscientas tumbas; en las cuales han aparecido excelentes ejemplos de
broches de cinturón y bellas fíbulas (s.VII).
Tras su
repoblación en el siglo XI, Aguilafuente comienza su florecimiento hasta
el XV, convirtiéndose en un importante núcleo ganadero, donde se
celebraran varios Consejos Generales de la Mesta. En la guerra de las
Comunidades, Aguilafuente se pone de parte de los Comuneros de Castilla,
pasando por venta a ser señorío del duque de Béjar, el cual recibirá el
título de marqués de Aguilafuente, conservándose cerca de la iglesia
parroquial los restos de su palacio.
A finales
del siglo XV la ciudad de Segovia reunía condiciones propicias para el
establecimiento de la imprenta: contaba con cierto desarrollo
industrial, una casa de la moneda entre los edificios oficiales y sobre
todo por la figura de Juan Arias Dávila, obispo muy interesado en los
temas humanísticos. El obispo muy probablemente conoció en Roma a Juan
Parix y le invitó a instalarse en Segovia. En este municipio se celebró
en 1472 un Sínodo que daría lugar al primer libro impreso en lengua
castellana: el Sinodal de Aguilafuente. El primer trabajo de imprenta
encargado a Juan Parix y posteriormente, entre 1474 y 1475, imprimió
otros siete libros de carácter jurídico-canónico, como El Sinodal de
Aguilafuente, pues fue el Primer libro incunable impreso en España y que
hoy puede admirarse en el museo de la Catedral de Segovia.
El Sinodal de Aguilafuente
Para
conmemorar El Sínodo de Aguilafuente, durante el primer fin de semana de
agosto, y desde el año 2003, Aguilafuente de mano de sus habitantes se
une en el esfuerzo por recordar el Sínodo de 1472 convocado por el
ilustre y humanista obispo Arias Dávila.
Durante dos intensas jornadas, el principal eje sobre el que se
sostienen todas las actividades es la cultura, destacando sobre todas la
obra teatral de El Sinodal de Aguilafuente. Esta representación
realizada por vecinos y vecinas amateur en el arte del teatro, nos hace
revivir y recordar un evento religioso referido a las disposiciones del
obispo de Segovia de forma amena, sencilla y divertida. La acción
teatral muestra las tensiones y usos de la época (s.XV).
Esta
actuación se complementa con otras obras de teatro: El Impresor
Clandestino, El Obispo y el Impresor y Las Fabetas, representadas en las
casas señoriales de la villa. Todas ellas hacen referencia a la imprenta
y del encuentro de la misma con la gente del pueblo en una época en que
las tradiciones y la cultura se transmitían por el boca oreja.
También se puede disfrutar de actividades tan variadas como las rutas
turísticas por los recursos monumentales y museísticos de la localidad,
rutas gastronómicas, demostraciones de oficios antiguos, ciclos de
conferencias dedicadas al libro y la imprenta, talleres de impresión,
bailes y danzas medievales, conciertos, pasacalles y un largo etcétera
que hará las delicias de los visitantes y turistas, de niños y mayores
que decidan acercarse a visitar la villa en esos días estivales.
Fiestas
Patronales: Santa Isabel (2 de Julio), Santo Cristo de la Peña (24 al 27
de Octubre), Ntra. Sra. de la Asunción (14 al 18 de Agosto), Las
Candelas (2 Febrero), Santa Águeda (5 de Febrero) y San Isidro (15 de
mayo).
Patrimonio histórico-artístico de Aguilafuente
Iglesia de Santa María.
Esta edificación románica del S.XII es un exponente claro del románico
segoviano. En ella
destaca un ábside de ladrillo típico del mudéjar.
Su construcción data del siglo XII,
presentando diversos estilos, desde el
románico
de ladrillo en el ábside y torre, pasando por el
gótico
del siglo XV en las portadas y
barroco
en el interior de las naves. Con la llegada del nuevo estilo
gótico a partir del siglo XIII, al parecer más atractivo, se plasmó su
influencia en forma de numerosas modificaciones. Las dos puertas de
estilo, situadas la principal al sur y la otra al oeste, tienen un bello
alfiz; la primera muestra esculturas de la Anunciación de la Virgen y la
situada al poniente, frente al palacio, posee el escudo de la villa. Con
posterioridad la puerta situada al oeste fue cerrada y se abrió una
nueva, al norte, más sencilla. La fachada principal y parte de la torre
conserva esgrafiado de distintos motivos geométricos, muy al estilo
segoviano.
Iglesia
de San Juan Bautista y aula arqueológica.
Construcción del siglo XI declarado Bien de Interés Cultural. Ha sido
rehabilitado para poder albergar finalmente el Aula Arqueológica de
Aguilafuente.
Ermita del Santo
Cristo de la Peña.
Su construcción data de la segunda mitad del S.XVI, de estilo
Herreriano. El retablo y altar barroco fueron realizados por Francisco
Santos de Prado. Guarda en su interior una bella imagen en madera
policromada del Cristo de la Peña.
Ayuntamiento y Museo
Florentino Trapero.
La casa consistorial se encuentra en la Plaza Mayor del Sínodo. El
edificio consta de dos plantas y fue construido en 1926. En su fachada
muestra un alto y lujoso balconaje con terraza y un típico reloj con
campanario. Posee una ancha y señorial escalera con una laboriosa
barandilla de forja y una gran cristalera que representa en un medallón
a un águila y un manantial, iconografía basada en el nombre de la villa.
En la planta baja del Ayuntamiento está la exposición permanente del
escultor nacido en Aguilafuente en 1893, Florentino Trapero.
Casa del
Real Pósito.
Situada en la calle
Ancha del Cubón y muy cerca de la Plaza Mayor del Sínodo, se sitúa el
edificio que fue construido para Real Pósito, reinando en España el
monarca Carlos IV. Su construcción data de 1791, según la inscripción
que aparece en el dintel de su puerta de entrada. Consta de una sola
planta y en su fachada se conservan pinturas del siglo XVIII.
Casa de los García
Valdés. Casa
del siglo XVIII en la calle Real del Cristo, que perteneció a don Juan
García Valdés, Marqués de Peñarrubias Conserva corredor y galería de
época.
Casa de los señores de Ribera.
Casa construida en el
siglo XVII, situada en la Calle Cardiel Velasco, en la salida hacia la
carretera de Turégano. Se trata de una casa de la que se conserva una
amplia fachada. Perteneció al Marqués de Peñafiel. En dicha fachada
principal, de piedra y ladrillo, típica de la zona y de esa época, se
refleja y respira el aire de las casas nobles y adineradas.
Casa de
los Pérez de la Torre. Casa
señorial del Mayorazgo de los Pérez de la Torre ,del siglo XVI, situada
en la calle de Segovia, con escudo de armas y un reloj de sol adosados a
su fachada principal y lateral, respectivamente, aún conserva las
características de una casa de las familias de más alto rango y poder
económico de la villa. Se puede visitar durante las conmemoraciones del
Sinodal de Aguilafuente, primer fin de semana de agosto, gracias a las
representaciones teatrales que tienen lugar en su interior.
Muralla del Palacio de los Marqueses de Aguilafuente.
Esta singular
construcción se encuentra situada junto a la Iglesia de Santa María, en
pleno corazón de la villa. La antigua muralla de piedra corresponde a
los restos del palacio donde residía Don Pedro Zúñiga, Marqués de la
villa.