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Una
ciudad antigua cuyos orígenes se remontan al año 884, desde entonces ha
jugado un valioso papel social y político en nuestra historia. Fue
capital del reino unificado de Castilla y León desde 1073 hasta la caída
de Granada, cuando la capitalidad pasó a Valladolid.
Burgos
continúa siendo el paso obligado de la meseta a la costa del mar
Cantábrico, una de las ciudades más señaladas del Camino Jacobeo y
centro comercial y artístico de primer orden. Han ido contribuyendo la
Universidad de Mercaderes y el Consulado, que fueron dos instituciones
de la burguesía comercial de la ciudad, basada en el comercio de la lana
que desde Burgos partía hacia los puertos cántabros para dirigirse a
Flandes.
Junto a
esta ágil actividad comercial también se despliega su no menos
interesante vertiente artística, marcada por la construcción de su
Catedral gótica en el año 1221. Paralelamente se levante el monasterio
de las Huelgas y un buen número de templos. Posteriormente, en el siglo
XV, se enriquece su patrimonio con la Cartuja de Miraflores, excelente
muestra del gótico tardío. Burgos alcanza su hegemonía económica y
artística hasta la regencia de Felipe II, a finales del siglo XV.
Distinto avatares, como la pérdida de los mercados europeos, la peste y
el traslado de la capitalidad del reino a Madrid contribuyen a su
decadencia. La capital castellana tuvo que esperar a la llegada del
siglo XX y el impulso industrial para disfrutar de nuevo de su merecido
reconocimiento. El establecimiento de la Capitanía General, la Audiencia
Territorial y el Arzobispado fueron iniciativas claves en su posterior
desarrollo industrial y social.
Qué visitar
Catedral de Burgos.
Por sus
dimensiones, está considerada com la tercera catedral de España. Su
construcción se prolongó en varias etapas a lo largo de tres siglos. Es
un esbelto edificio se estilo gótico con influencias alemanas, francesas
y holandesas. De su interior destaca el popular Papamoscas, que se pone
en funcionamiento al dar las horas, y la decoración del claustro gótico
del siglo XIV.
Puerta
de Santa María.
Se encuentra junto al puente del mismo nombre. Emblemático
arco por el que se accede al casco antiguo de la ciudad, adornado con
estatuas de personajes de la historia burgalesa.
Monasterio de las Huelgas Reales.
Convento
cisterciense fundado por Alfonso VIII en 1187. Una de las secciones más
interesantes destaca el museo de Ricas Telas, el claustro gótico de San
Fernando y una curiosa figura de madera articulada que representa al
apóstol Santiago.
Castillo.
Encaramado en un cerro, ofrece unas excepcionales vistas de las murallas
y una buena panorámica del conjunto de la ciudad.
Casa del
Cordón.
Palacio
del siglo XV en cuya fachada está representado el cordón de la orden de
los Franciscanos. En este edificio fue donde los Reyes Católicos
recibieron a Colón al regresar de su segundo viaje, en 1497.
Ayuntamiento.
Edificio
de finales del siglo XVIII. En su interior se encuentra una espectacular
escalera principal y el refinado Salón de los Jueces.
Iglesia
de San Cosme y San Damián.
En su
interior se encuentran varios sepulcros de artistas de la época. Es una
obra del siglo XVI que luce una bella portada plateresca.
Solar
del Cid.
Monumento en honor a la figura del célebre Cid Campeador. Se levanta en
el mismo lugar en el que encontraba su casa, cuyas piedras fueron
utilizadas para la construcción del conjunto.
Arco de
Fernán González.
Puerta
de la antigua muralla abierta en 1592 en agradecimiento al impulsor de
la independencia de Castilla.
Iglesia
de Santa Agueda.
Lugar en
el que el Cid hizo tomar juramento al rey Alfonso VI.
Iglesia
de San Nicolás.
Conserva
en su interior un magnífico retablo de Simón de Colonia (1505) con
distintas escenas de la vida del santo.
Iglesia
de San Esteban.
Templo
con claustro de factura gótica del siglo XIII. En su interior se puede
visitar el Museo Diocesano del Retablo.
Iglesia
de San Gil.
Se
encuentra a espaldas de la catedral. Fue edificada a finales del siglo
XII y está considerada como una de las mejores representaciones góticas
de la ciudad.
Museo de
Burgos. Casas de Miranda y Angulo.
Se divide en dos secciones: Arqueología y Bellas Artes. También custodia
el sepulcro de Juan Padilla y una obra de Berruguete. Son igualmente
interesantes las piezas de alguno de los fósiles humanos encontrados en
Atapuerca.
Alrededores, rutas y espacios naturales
Atapuerca.
Parque
Arqueológico recomendado para niños. Se muestran reproducciones de
cabañas y representaciones de la vida de nuestros antepasados en la
prehistoria: fabricación de utensilios con silex y técnicas para hacer
fuego, etc.
Cartuja
de Miraflores.
Iglesia de estilo gótico en cuyo interior se encuentra un bello retablo
mayor y los sepulcros de los padres de Isabel la Católica.
Cañón
del Ebro y Fuente de Orbaneja.
En tierras burgalesas, el río Ebro discurre varios kilómetros por un
pronunciado desfiladero de unos doscientos metros de profundidad. En las
laderas del cañón se abre una cueva karstica con un poderoso manantial
permanente.
Ruta por
Las Merindades y Tierras de los Velasco.
Una Castilla en miniatura, en donde es posible reconocer sus raíces. Es
la cuna de Castilla, el corazón de las tierras de Burgos, y como
apuntara Azorín: “… de todas las regiones naturales de España es una de
las más bonitas”. Se visitan las localidades de Espinosa de los
Monteros, Frías, Medina de Pomar, Oña, Trespaderne, Valle de Losa, Valle
de Mena y Villarcayo, entre otras.
Ruta por
tierras de Fernán González.
La ruta discurre por los dominios de Fernán González en el siglo X,
quien unificó bajo su mandato todos los condados de Castilla: Burgos,
Cuevas de San Clemente, Hortiguela, Quintanilla de las Viñas, Santo
Domingo de Silos, Covarrubias y Lerma.
El
Camino de Santiago.
La Ruta
Jacobea atraviesa la provincia de Burgos de este a oeste, siendo su
principal punto de referencia la misma capital, parada obligada de
peregrinos. Discurre por Redecilla del Camino, Belorado, Montes de Oca,
Santovenia, Burgos, Tardajos, Villafría y Castrojeriz.
Gastronomía
La
cocina burgalesa gira en torno a las morcillas, los quesos blancos y
frescos, los lechazos y la caza. Por su proximidad con la costa del
cantábrico, también ofrece platos de influencia vasca y cántabra. En los
entrantes no faltan las morcillas y el chorizo acompañando las sopas
castellanas o los revueltos de setas. Más contundentes: las truchas a la
burgalesa, el congrio a la arandina. De las recetas más tradicionales
destaca la olla podrida, cocido a base de alubias rojas, gallina y
cerdo. Todas sus combinaciones se acompañan generalmente con los
excelentes vinos con denominación de origen de la Ribera del Duero.
Fiestas
San Lesmes Abab.
El 30 de enero, es la fiesta del patrón de la ciudad, con el tradicional
reparto de panecillos del santo.
San Pedro y San Pablo.
Son fiestas declaradas de Interés Turístico. Se celebran el 29 de junio,
con una duración de dos semanas.
Fiestas
del Curpillos.
Se celebran el día siguiente a la celebración del Corpus, con
procesiones en el monasterio de Las Huelgas y una romería en el Parral.
Feria de San Martín.
Feria tradicional de ganado, se celebra el 11 de noviembre.
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