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El
alcázar de Santa Catalina, construcción de origen cristiano, es una
edificación de naturaleza cristiana medieval que se mantiene firme en lo
alto del cerro que lleva su mismo nombre, en la Sierra de Jabaluz. Se
conoce así por la capilla de estilo gótico que fuera construida entre
los siglos XIII y XIV, en donde se guarda la imagen de la Santa.
De sus
avatares históricos destacan los numerosos asedios sufridos por la
construcción entre los siglos XII y XIII. A partir de 1230, por
iniciativa de Fernando III, el castillo pasó a formar parte de las
posesiones de la corona castellana, por medio de un acuerdo establecido
con Muhammad ibn al – Amar, precursor de la dinastía nazarí.
De antes
de estos episodios también se han encontrado vestigios de la época
ibérica en la ladera de la montaña, aunque fuera a partir del siglo VIII,
en el periodo islámico, cuando se proyectara realmente la obra de una
fortaleza en esta atalaya. Así, en este mismo emplazamiento se han ido
sucediendo tres fortificaciones: el Castillo Viejo, el Alcázar Nuevo y
el de Abrehui. Las siguientes trasformaciones que se realizaron en el
siglo XV por decisión del Condestable Iranzo unieron este conjunto
defensivo, concluyéndose con la construcción de su Torre del Homenaje.
No obstante, aunque el Alcázar Nuevo fue mandado construir por Fernando
III, fueron Alfonso X y Fernando IV los reyes que intensificaron y
culminaron las obras en el siglo XVII.
Más
próximo a nuestro tiempo, en el siglo XIX, los franceses aprovecharon
este lugar para instalar su centro de operaciones con oficinas,
polvorines, caballerizas y hospital. Recientemente, en 1992, se han
desarrollado interesantes excavaciones arqueológicas que han permitido
esclarecer buena parte de la historia del monumento. Igualmente se han
promovido acciones de reconstrucción y habitabilidad, como el caso de la
construcción del Alcázar Viejo, convertido en Parador de Turismo en
1965.
De la
visita al Castillo de Santa Catalina merece especial atención las vistas
que se contemplan de la ciudad desde la famosa cruz que se erige al otro
lado del cerro. Aunque carece de valor artístico en sí misma, es todo un
símbolo para los jienenses. Esta cruz hace memoria a la que en aquel
mismo lugar mandó colocar Fernando III tras arrebatar la fortaleza al
rey Alhamar.
El día
de Santa Catalina (25 de noviembre), la tradición es subir a pie al
castillo y asar sardinas. Además de convertirse en lugar de encuentro y
de paseo, la fortaleza a dado lugar a tradiciones y leyendas a lo largo
de los siglos, que se han ido guardando en la memoria popular. Quizá la
más conocida de ellas sea la de la amante del Condestable Iranzo, en
cuya habitación se siguen escuchando ruidos y lamentos, y que se dice
que se interpone cuando alguien intenta retratar a su amado.
Jaén monumental
La Catedral. Edificio renacentista con elementos góticos. Se
comenzó la construcción de la catedral con carácter de Santuario para
albergar la Santa Faz o Santo Rostro, que según la tradición fue impreso
directamente por la Verónica en un lienzo y traído a Jaén en el siglo
XIV, lo que motivó que el templo se convirtiera en centro de
peregrinación.
Iglesia del Sagrario. Obra del siglo XVIII proyectada por Ventura
Rodríguez. Alberga en su interior obras pictóricas de Salvador Maella y
Zacarias González Velázquez.
Iglesia de San Ildefonso. Considerada como el segundo templo de la
ciudad, tras la propia Catedral, y tiene un especial significado por el
milagroso episodio del "Descenso de la Virgen", el 10 de junio de 1430,
que con un cortejo celestial se detuvo en este templo.
Iglesia de la Magdalena. La más antigua de la ciudad de Jaén,
construida sobre una antigua mezquita. El alminar sue reformado como
torre por Andrés de Vandelvira, que le añadió un cuerpo octogonal. La
portada es de estilo gótico isabelino.
Hospital de San Juan de Dios. Tras la desamortización de Mendizabal
pasó a la Diputación Provincial, que lo mantuvo como hospital de
beneficencia. Ahora es centro cultural y en el que tiene su sede el
Instituto de Estudios Jiennenses. Conserva la portada gótica primitiva.
Iglesia de San Juan. De factura gótica, conservando algunos
elementos isabelinos en su torre. Junto a esta iglesia está la Torre del
Concejo de la ciudad, con campana que tocaba a arrebato cuando se
aproximaban ejércitos enemigos.
Real
Convento de Santo Domingo. Fue sede de la Universidad de Santa
Catalina Mártir y a partir del XIX sirvió como hospicio. Actualmente es
sede del Archivo Histórico Provincial.
De especial valor es su patio porticado con arcos de medio punto
moldurados sostenidas por columnas pareadas. La iglesia tiene notable
interés por sus bóvedas pintadas al fresco.
Palacio de Villardompardo y Baños Árabes. Mandado construir por don
Fernando de Torres y Portugal en 1592. Los baños fueron construidos
entre los siglos XI y XII. El conjunto alberga el Museo de Artes y
Costumbres Populares y el Museo de Arte Naïf.
Arco
de San Lorenzo. En su interior hay una pequeña capilla decorada con
zócalo de alicatado mudéjar y yeserías. En la planta segunda hay un
bello salón cubierto con bóveda ojival, y con un magnífico arco de
yeserías.
Santa
Capilla de San Andrés. En su portada del siglo XVIII destaca un
bajorrelieve con el abrazo de San Joaquín y Santa Ana. El patio tiene un
interesante artesonado renacentista.
Iglesia de San Bartolomé. Templo de origen medieval con fachada
principal del siglo XVII. Sobresale el retablo del altar mayor, la talla
del Cristo de la Expiración y la pila bautismal de estilo gótico-mudéjar.
Convento de las Bernardas. La portada principal tiene un gran arco
flanqueado por pilastras toscazas, rematada por una hornacina con la
imagen de Santa Clara.
Museo
Provincial. La planta baja del Museo está dedicada a la Arqueología.
Su colección de arte ibérico es de las más notables de España. La planta
alta está dedicada a las Bellas Artes y ofrece una buena muestra de
pintores de la provincia.
Palacio de la Diputación Provincial. Es el edificio más
significativo de la arquitectura civil contemporánea en la capital. El
interior se organiza en torno a un patio con galerías de arcos y una
fuente del siglo XVI.
Otros
edificios de interés son el Real Monasterio de Santa Clara, el Convento
de Santa Úrsula, Convento de Santa Teresa y el de la Merced. También el
palacio de los Vélez, el de los Cobaleda-Nicuesa y el de los Vilches.
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