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Se ha creado la Asociación “Senderismo para todos”, para
poner en marcha esta brillante
iniciativa que empieza a dar sus
primeros pasos con la impartición de
cursos para monitores / pilotos de
Joëlette gracias al apoyo del PAMAM
(Patronato Madrileño de Areas de
Montaña) quien también ha
proporcionado las primeras Jóëlettes
(sillas adaptadas para todo terreno)
y Dirección General de Turismo de la
Comunidad de MADRID.
Para esta primera fase del proyecto se ha contado con la
participación de dos de los mejores
especialistas de España en esta
materia. Ellos han sido los
encargados de dirigir los primeros
cursos de capacitación a mas de
treinta de alumnos voluntarios que
serán futuros monitores y expertos
en el manejo de las “Jöelletes”. Con
este nombre es como se conoce el
accesorio que se utiliza para
permitir que una persona con
problemas de movilidad pueda
disfrutar plenamente del contacto
con la naturaleza y participar en
las rutas de senderismo que vayan
siendo propuestas para este fin.
Las Jöelletes
Esta máquina fue diseñada por Joël
Claudel, de ahí su nombre. Se trata
de una silla de brazo puesta sobre
una rueda que permite a las personas
con algún impedimento moverse por
casi todos los tipos de senderos. Es
una especie de silla todo terreno
que se desplaza con asistencia y
dirección de los guías.
Para
poder disfrutar de las primeras
excursiones se disponen en este
momento de cuatro “Jöelletes”. Un
número de mecanismos aún limitado,
que se prevé aumentar (hasta a 10 en
los próximos meses) para poder
atender perfectamente la demanda de
los discapacitados y sus familiares.
En esa misma proporción se irán
ampliando el número de guías
expertos encargados de dirigir los
recorridos con total seguridad.
Juan Miguel Tirado, agente de
desarrollo local, y Jesús
Herrero, Presidente de “Senderismo
para todos” han participado
activamente en la coordinación y
supervisión las clases que se han
venido impartiendo durante estos
últimos días del mes de abril.
Tirado tiene la convicción de que
esta iniciativa es de gran interés
para la localidad y, por extensión,
para el resto del valle y de la
Sierra de Madrid. “Hoy en día, no
podemos permitir que personas con
algún tipo de problema físico o de
cualquier otra índole no tengan la
oportunidad de poder disfrutar de
tan bello paisaje. Entendemos que no
es una tarea fácil, pero es
necesario afrontar el reto. En
España hay pocos lugares en los que
estas personas puedan participar
junto a sus familiares y amigos de
una agradable jornada al aire libre
y disfrutando de algo tan placentero
como es la práctica del senderismo.
Por nuestra parte, estamos
dispuestos a derrochar todos los
esfuerzos para que este trabajo dé
los frutos esperados, pero es
necesario también aunar fuerzas y
buscar más recursos para conseguir
nuestro propósito: “Senderismo para
todos”.

Cursos de capacitación
Los primeros cursos realizados sobre
el manejo y el uso de las
“Jöelletes” han estado dirigidos por
dos grandes expertos de estos
dispositivos: Blaise Boulin y David
Hernández, ambos llevan toda su
carrera profesional trabajando
dentro y fuera de España como guías
de montaña especializados en
personas con discapacidad.
Actualmente es en las Islas Canarias
y sur de Francia donde vienen
desarrollando esta especialidad.
La
mayoría de los participantes
inscritos (mayoritariamente locales
y de la Mancomunidad del valle del
Lozoya y la Sierra norte) han
trabajado anteriormente y tienen
demostrada experiencia como guías de
montaña y monitores de tiempo libre
y en muchos casos también con
personas con algún problema de
movilidad. No obstante, en todos los
casos, son personas altamente
sensibilizadas con esta problemática
y con un alto sentido de la
solidaridad y la responsabilidad. No
cabe la menor duda que sin su
colaboración como futuros guías
especializados para personas con
discapacidad, esta alternativa de
ocio no seria posible.
Por su parte, Jesús Herrero, buen
conocedor de estos parajes,
Diplomado en Gestión de Espacios
Naturales director de Allcaraván,
Parques naturales y Presidente de “
Senderismo para todos” asocicación
que coordinará el desarrollo del,
proyecto, apunta: “es indispensable
que las personas encargadas de guiar
a los futuros senderistas tengan un
alto sentido de la responsabilidad y
conocimientos exhaustivos de la
problemática planteada, por
supuesto, que también ser buenos
amantes de la naturaleza y expertos
en actividades de naturaleza. Estas
pautas se han contemplado con mucho
rigor a la hora de seleccionar a los
monitores, además de que también se
ha considerado como muy positivo que
la mayoría fueran vecinos de Lozoya
o del mismo valle y alrededores.
Breve aproximación al Valle del
Lozoya
Flanqueado al noroeste por los
Montes Carpetanos, al sur por Cuerda
Larga y al este por la Sierra de la
Morcuera, el alto valle del Lozoya
es uno de los lugares más visitados
por los madrileños. Sus pueblos, su
artesanía y, sobre todo, sus
senderos, que surcan lo más profundo
de estos pagos, confieren un
atractivo irresistible a cualquier
viajero.
Se trata de una de las zonas de
mayor valor natural de la Comunidad
de Madrid, donde alberga el Parque
Natural de Peñalara, en el que es
posible disfrutar de sus numerosas
sendas en cualquier época del año,
así como, innumerables recorridos en
los pueblos el valle,, el yacimiento
arqueológico de Pinilla (cuna de los
primeros madrileños etc. .
Durante
el recorrido por sus pueblos y
paisajes, el viajero encontrará
muchos restos de una tradición
ganadera que ha marcado
profundamente la zona. Y también
tendrá la oportunidad de degustar
excelentes carnes en sus numerosos
restaurantes. Pero, sobre todo,
podrá adentrarse en sus numerosas
veredas y caminos que siguen
sorprendiendo a los más andarines.
Muy cerca de Lozoya , en el término
de Rascafría , por una carretera
rodeada de olmos, se encuentra el
Monasterio de El Paular, flanqueado
por álamos blancos o pobos, de ahí
el origen de su nombre. La historia
del valle corre paralelamente a la
del Monasterio, pues ejerció gran
influencia en la zona. Diversos
maestros intervinieron en las obras
del monasterio en el que el paso de
los siglos va dejando su traza en
los distintos estilos que en él se
advierten.
Frente al monasterio se encuentra el
Puente del Perdón, que sirvió a los
monjes de vía de acceso hacia el
Molino de papel de Los Batanes. De
aquí salió el papel con el que se
imprimió la primera parte del
Quijote. Antiguamente, cuando un
malhechor había cometido un delito
se le llevaba hasta este puente,
donde podía apelar su sentencia ante
un tribunal. Si era juzgado culpable
se le conducía hasta la Casa de la
Horca, donde era ejecutado.
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