|
El gran músico del barroco, J.
S. Bach, hizo de la autorreferencia una manera de componer, la fuga, en
la que un tema inicial va desplazándose por distintas voces con ligeras
variaciones cada vez ,de modo que conforme avanza la obra va
pareciéndose menos al original, va ‘fugándose. ’Kurt Gödel, lógico
austriaco que fue compañero y amigo de Einstein, revolucionó en 1931 el
pensamiento filosófico y científico de Occidente con sus famosos
teoremas de incompletitud (‘ningún sistema consistente puede demostrarse
a sí mismo’). En las artes figurativas, el gran genio de la
autorreferencia y las paradojas que ella conlleva es sin duda el
dibujante y grabador holandés Maurits Cornelis Escher.
Si para comprender la fuga es
necesario ser un compositor experto y para entender a Gödel debemos
sumergirnos en los entresijos de la lógica más difícil, los dibujos de
Escher introducen la esencia paradójica de la autorreferencia en nuestro
cerebro de forma intuitiva y directa. Su obra ‘Manos dibujando’, una de
las más reproducidas y famosas, es buena prueba de ello.
Escher nació en
Leeuwarden,
Holanda, en 1898, y murió en
Hilversum, en
el mismo país, en 1972. Muy pronto aprendió la técnica del grabado en
linóleo y aunque su padre le influyó para que empezara a estudiar
arquitectura, nunca fue un buen estudiante, destacando tan sólo en las
artes plásticas y llegando a dominar a la perfección el grabado en
distintos materiales. Vivió trece años en Italia y visitó España, donde
le impresionaron La Alhambra y la Mezquita de Córdoba por sus motivos
ornamentales y la manera en la que los arquitectos musulmanes usaban
patrones para embaldosar el plano sin dejar espacios libres, lo que en
matemáticas se conoce como teselaciones. Precisamente buena parte de su
obra posterior está dedicada al estudio de esta práctica, pues uno de
sus motivos recurrentes fue la estructura de la superficie.
Fue de manera completamente
intuitiva que dirigió su obra a esta y otras cuestiones estrechamente
relacionadas con las matemáticas y la dinámica, como las aproximaciones
al infinito, las transformaciones y las estructuras reticuladas. Su obra
ha sido ampliamente reproducida en todo tipo de ámbitos, desde la
publicidad hasta tratados científicos o filosóficos, hasta el punto de
que buena parte del público conoce algunos de sus dibujos pero no saben
quién es su autor. Al contemplarla nos sumergimos en un mundo personal
lleno de paradojas visuales, objetos imposibles y perspectivas
irracionales, un imaginario casi sobrenatural que el genio holandés
erigió sin ser consciente de estar creando algo sumamente profundo, tan
sólo dibujando lo que le gustaba.
Gran parte de la obra de este
genial dibujante puede contemplarse en el museo de La Haya que lleva su
nombre.
|
|
Para mayor
información:
Oficina de Turismo
& Congresos de Holanda en Madrid:
Tel.: (+34) 91 360 50 41
Cómo
llegar en Avión:
La
compañía
EasyJet, la
aerolínea de bajo coste líder en Europa, ofrece vuelos a Holanda a
precios muy asequibles, con ofertas puntuales y descuentos. El aeropuerto Schiphol, es uno de los más transitados del
mundo. Su infraestructura está pensada y diseñada para albergar a miles
de turistas durante todo el año. Debido a sus grandes dimensiones,
muchas personas se desorientan y se retrasan algo más de lo esperado
para acceder a la salida del aeropuerto. Sin embargo, está todo
perfectamente organizado y planificado para que tan solo siguiendo las
indicaciones se pueda acceder a Schiphol Plaza -la entrada principal-
ubicada en la zona baja de la terminal. Como la mayoría de los
aeropuertos holandeses, Schiphol, tiene su propia estación de Tren. Sin
duda esta es una de las opciones más rápidas y económicas. |