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La única isla habitada de la Comunidad Valenciana, es un importante centro
receptor de turismo durante los meses estivales, cuando registra una media
de 3.000 visitas diarias. Tabarca, también conocida con los nombres de
Isla Plana o Nueva Tabarca, dispone de una población estable, en
invierno, de unas 30 personas. Todas ellas vinculadas al turismo o a la
pesca. Todas siempre dispuestas a recibir al visitante con la mejor de las
sonrisas y ofrecerle buenos servicios y una riqueza natural excepcional que
le hicieron merecedora, en 1986, de la calificación como Reserva Marina del
Mediterráneo.
SITUACIÓN
La isla de
Tabarca está situada a 38º 10’ latitud Norte y 0º 28’ longitud Oeste.
Orientada en dirección NO-SE frente a la costa alicantina, su clima es
templado, con una media anual de 17ºC.
Son varias las líneas marítimas que enlazan el continente con la isla, desde
Alicante, Santa Pola, Guardamar y Torrvieja. Mini cruceros de frecuencia
variable según la temporada, la ruta es un cómodo paseo que apenas dura 60
minutos desde el puerto de Alicante, y 30 cuando se parte desde Santa Pola.
HISTORIA
La isla que hoy se
conoce tiene su origen en el siglo XVIII, y el nombre le viene de la isla
Tabarqah, en el extremo noroeste de Túnez. En 1741, el rey de Túnez
invadió aquella isla e hizo prisioneros a sus habitantes, de origen genovés,
que poco después pasaron a ser esclavos del Sultán de Argel hasta que, en
1768 fueron liberados con el pago de un rescate que aportó el rey español
Carlos III.
El propio monarca determinó la construcción de un poblado fortificado en la
isla situada frente a Alicante, que repobló con los excautivos para, entre
otras cosas, frenar su uso por los piratas berberiscos que utilizaban el
pequeño archipiélago como centro de operaciones de ataque a la costa
levantina. Nació así una plaza militar que fue habitada por los genoveses
liberados, que en recuerdo de su Tabarqah natal la bautizaron con el
nombre de Nueva Tabarca.
PATRIMONIO
Se edificó una
ciudad amurallada, a la que se podía acceder por tres grandes puertas: las
de San Rafael, San Gabriel y San Miguel. Intramuros, Tabarca encierra un
patrimonio arquitectónico de interés, del que destaca la Iglesia de San
Pedro y San Pablo, de estilo barroco y aspecto fortificado. Dispone de
una nave, sin crucero, con ocho laterales y dos puertas de acceso. La isla
está declarada Conjunto Histórico Artístico desde 1964.
Otro monumento destacable lo constituye la propia muralla, construida en
piedra de sillería, y las portadas de acceso, con bóvedas de cantería,
escudos de armas reales e inscripciones varias. En una zona alejada del
núcleo urbano se levantó la Torre de San José, de 27,5 metros de
altura, con forma de pirámide truncada y estratégicamente situada para
cumplir las funciones de vigilancia de la isla.
Construida en el centro del poblado como sede del Gobierno, completamente
restaurada en la actualidad para ser convertida en hotel, la Casa del
Gobernador es otro monumento digno de visitar en el que se han
conservado arcos y muros así como la Cueva del Llop Marí, una gruta
de unos 100 metros de longitud, con estalactitas, donde penetra el agua de
mar, situada al sur de Tabarca.
RIQUEZA NATURAL
Tabarca está
formada por materiales de origen volcánico. Reserva natural, con una amplia
variedad de fauna y flora marina, declarada como Zona de Especial Protección
para las aves por la Unión Europea y, desde 1986, Reserva Marina por orden
del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
La reserva marina, convenientemente balizada, se estableció sobre las aguas
circundantes a la isla, y está sujeta a unas normas de uso y actividades muy
estrictas para garantizar su conservación. Así, el fondeo de embarcaciones
está reservado a zonas autorizadas, está prohibida la recogida de ejemplares
o fragmentos de flora y fauna, el buceo precisa autorización previa del
Ministerio y únicamente está permitida la pesca con caña en zonas
reservadas.
De su abundante flora, predominan las algas pardas y rojas, praderas de
Posidonia oceánica (una planta endémica del Mediterráneo) y una rica
biodiversidad muy bien conservada.
Para las especies animales marinas, Tabarca es un auténtico refugio: desde
estrellas de mar púrpura a vermétidos, caracoles porcelana, pez fadrí, pez
gitano, moluscos, crustáceos, erizos, pulpos, sargo, vedriada, vaca, mero,
lubinas, congrios, doradas, esponjas y otras muchas especies conviven y
constituyen un claro ejemplo de comunidades marinas mediterráneas poco
alteradas.
PLAYAS
Las aguas que circundan Tabarca son
transparentes, e invitan al baño más saludable, tanto en la playa de arena
situada en la cara sur como en los acantilados, calas empedradas y peñas del
resto de la isla (playa del norte y Cala del francés son algunos ejemplos),
galardonadas en varias ocasiones con al bandera azul de la UE. El servicio
de salvamento y socorrismo está operativo en Semana Santa y entre el 1 de
julio y el 15 de septiembre. La playa principal tiene accesos para
minusválidos y puesto de Protección Civil, entre otros servicios.
SERVICIOS
Naturalmente, y dadas las
condiciones apuntadas, la práctica de cualquier deporte náutico es posible
en Tabarca. Desde la vela hasta el windsurf, especialmente atractiva se
ofrece la práctica del paseo a lo largo de la isla. Un verdadero placer de
contacto directo con la naturaleza.
Son varios los restaurantes que funcionan en Tabarca, y todos ellos ofrecen
especialidades exquisitas. Suculentos platos basados en pescados y mariscos
entre los que destacan el calamar de potera a la plancha y el típico
caldero tabarquí, que consta de un primer plato de pescado seguido de
un arroz inigualable.
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