El poni asturcón después de siglos de un extraordinario
rendimiento, estuvo a punto de perecer por el avance del industrialismo. Protegido en las
montañas del Norte de España, en una tierra tan bella como complicada para las
comunicaciones, el asturcón ha sobrevivido fiel a sus orígenes y ahora empieza a
extenderse y a merecer el reconocimiento que nunca tuvo.
Texto: El Corru*
Fotografías: El Corru y Luis Medina
Agil,
armonioso, fuerte y resistente. Así es el asturcón, uno de los ponis más antiguos y
puros del mundo. El primer testimonio de su existencia
está recogido en el año 80 a. de C. Ya entonces se valoraba de modo especial por su
velocidad y por su valor en combate. También por la suavidad de su paso. La presencia
romana en Asturias le otorga el nombre al caballo que habían descubierto:
...Las tribus Galaicas y Astures del norte de Hispania
crían una raza de caballos a la que llaman CELDONES (en su idioma); esta raza pequeña a
la que (nosotros los romanos) llamamos ASTURCONES, no trotan sino que poseen un paso
fácil especial que viene de mover las dos patas de cada lado alternativamente.. Plinio
(8.166)
Bastantes siglos
después los asturcones seguían siendo muy apreciados. En la publicación irlandesa
"Two Bokes of the Histories of Ireland" se cita que en el siglo XV se refieren a
ellos en los siguientes términos: "un noble quiso comprar uno de ellos (y no se lo
vendió) ofreciendo cien semejantes, los impuestos de cinco años y un nido de halcones
durante siete años".
Aunque su uso
tradicional esta relacionado con las tareas agrícolas a lo largo de estos siglos,
también fueron comercializados para otras tareas. Por ejemplo fueron utilizados en París
para el tiro de pequeños carruajes en el siglo XIX.
El asturcón forma parte de una
amplia familia de ponis que se conservan en el denominado Arco Atlántico, la franja del
litoral oceánico que va de Portugal a Escocia y que comprende España, Francia,
Inglaterra, Gales e Irlanda
Hoy también se
defienden en la actividad deportiva. Varios asturcones se han proclamado campeones de
España de equitación en diferentes modalidades durante los últimos años.
El asturcón forma
parte de una amplia familia de ponis que se conservan en el denominado Arco Atlántico, la
franja del litoral oceánico que va de Portugal a Escocia y que comprende España,
Francia, Inglaterra, Gales e Irlanda. En total hay reconocidas nueve razas de
caracteristicas similares: Garrano, Asturcón, Pottok, Dartmoor, Exmoor, Gales, Connemara,
Shetland y Highland, muchas de las cuales se han extendido por el mundo dada sus
características.
Las condiciones
naturales de Asturias, una región montañosa y abrupta, de comunicaciones difíciles
hasta el siglo XX ha sido una circunstancia de doble filo para el asturcón. Por una parte
protegió la pureza racial, impidiendo cruces que le hicieran perder las señas de
identidad, pero, por otra, limitó su divulgación y salida al exterior, pese a las
enormes virtudes que atesora.
En la actualidad el asturcón sigue con una vida dura en el
monte, pero empieza a extenderse su crecimiento en fincas de cría, donde el cuidado
humano permite la selección y el desarrollo de los mejores ejemplares
En la actualidad el
asturcón sigue con una vida dura en el monte, pero empieza a extenderse su crecimiento en
fincas de cría, donde el cuidado humano permite la selección y el desarrollo de los
mejores ejemplares.
Una vez domados se les
observa un temperamento excelente, muy noble. Son un poni ideal para los niños. Muestran
de forma natural unos aires vistosos y característicos, junto con un vigor
desproporcionadamente alto para su tamaño. Su acción es suave, sencilla y muy cómoda, a
lo que hay que añadir su disposición natural para el salto. Con el arnés, dada su
fortaleza, demuestran aptitudes excepcionales.
El aspecto general de un asturcón es el de un poni ágil,
armonioso además de fuerte y resistente. Su capa es de color negro, aunque a primera
vista el asturcón invernal presenta una apariencia totalmente diferente a la estival. Su
adaptación a los rigores de la montaña provoca que durante la época fria el animal se
recubra de una masa pilosa de color castaño que le protege
El aspecto general de
un asturcón es el de un poni ágil, armonioso además de fuerte y resistente. Su capa es
de color negro, aunque a primera vista el asturcón invernal presenta una apariencia
totalmente diferente a la estival. Su adaptación a los rigores de la montaña provoca que
durante la época fria el animal se recubra de una masa pilosa de color castaño que le
protege.
La cabeza es pequeña,
de perfil ligeramente cóncavo y rematada por amplios ollares. Los ojos son negros,
grandes y vivaces. Las orejas, pequeñas y de una gran movilidad, flanquean una despejada
frente cubierta por un tupido fleco. Un cuello de mediana longitud, algo arqueado en los
machos, del que se precipitan una densa y prolongada cascada de crines. Las espaldas muy
inclinadas, grupa también inclinada y nunca doble con una cola de abundante pilosidad. Un
amplio arco costal con un frente pectoral de musculatura bien definida reposan sobre unas
extremidades finas con cascos pequeños y redondeados muy resistentes. Su alzada medía es
de 1,25 metros dependiendo en gran manera del sistema de cría.
*El Corruse dedica a la cria de asturcones desde 1993 y nace con la ilusión de, consevando
la pureza racial, mejorar belleza y funcionalidad de esta histórica raza. Para lograr
este objetivo se buscaron reproductores con los mejores orígenes (ganaderias El Trisquel
y El Redol) y se efectuó entre ellos una selección. Sus ejemplares pastan en Asturias,
cerca del mar Cantábrico, con un clima muy suave durante todo el año, lo que proporciona
muy buenos pastos para un correcto desarrollo de potros y potras. Frutos de este ambicioso
proyecto son los primeros premios alcanzados en los concursos morfológicos de la
Ascensión, en Oviedo, y San Agustín, en Avilés, que ya demuestran la calidad de los
asturcones de EL CORRU.