El sendero que conduce al Cancho de los Muertos y al Collado del Cabrón, es uno de los
clásicos de La Pedriza. Se encuentra muy bien señalizado y no hay problema de pérdida.
Desde el área de Canto Cochino, se atraviesa una pasarela que justo va a dar enfrente con
las casas forestales. Tomar el camino a la izquierda. Ya aquí, se indica el comienzo del
sendero mediante unas balizas numeradas.
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Inicio
del Sendero |
Grupo
de senderistas |
El sendero discurre
por pinar, en el que tampoco faltan las jaras,
los enebros o los tobiscos. También salen al paso jóvenes ejemplares de
encina y roble. El Collado del Cabrón es una pequeña explanada en la que se puede hacer
un alto en el camino. Del origen de su nombre se afirma que fueron los pastores los
encargados de bautizar es te collado, como consecuencia de un lance entre cabras monteses.
Esta vivió en La Pedriza hasta el siglo XIX, fecha en que pareció extingirse. A
principios de 1990 se reintrodujo y hoy no es difícil verlas en El Yelmo, en El Hueso y
en otros tantos riscos de la sierra.
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El
sendero se encuentra muy bien señalizado |
El
Pajarito |
Desde el Collado
del Cabrón se tienen una de las mejores vistas de La Pedriza. Hacia el
norte se divisa El Pajarito, mientras que
hacia el este se contempla a su también homónimo El Pájaro o Pinganillo. Este último
nombre se debe a que tiene forma de carámbano invertido. Y rematando éste parece posarse
una paloma. De ahí que sea actualmente más conocido como El Pájaro. El Pajarito, como
su nombre indica tiene formas muy parecidas, pero es algo más pequeño. En otro tiempo
fue denominado El Pájaro, pero este nombre termino por popularizarse más para designar
al Pinganillo. Tambien desde esta misma perspectiva se
contempla El Hueso o Peñalarco, el Collado de la Dehesilla, el Refugio Giner de los Ríos,
que aparece como una pequeña y recoleta casita y una enorme piedra en medio de una
pradera. No es otro que el famoso Tolmo,
enorme mole granítica que cuenta con 18 metros de altura y pesa unas 8.000 toneladas. Se
dice que este pedazo de "terrón" cayó desde las partes más altas de la
Pedriza posterior, asegurando muchos que proviene de El Yelmo o de la vertiende derecha de
El Pájaro.
Tras haber "capturado" bien con
la vista, bien con una cámara fotográfica, estas magníficas panorámicas, en poco
tiempo se accede al Cancho de los Muertos. También es posible observar desde aquí el
Tolmo, el Refugio o El Pájaro y el Collado de La Dehesilla, pero tal vez el caminante se
sienta más deseoso de conocer el lugar donde se encuentra, terreno de nombre escabroso.
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Cara
este del Cancho de los Muertos |
Vista
del Cancho desde Canto Cochino |
De este conjunto de crestas dispersas,
denominado en otros tiempos Campo Santo o Cancho de los
Muertos, que tanto llama la atención desde el aparcamiento de Canto
Cochino, se cuenta que hace mucho tiempo el jefe de una
banda de "peseteros" se apoderó de una mujer de Madrid de familia
aristocrática. Esta se convirtió en su compañera durante mucho tiempo.
Cierto día, él tuvo que marcharse con la cuadrilla para realizar un trabajo y dejó al
cargo de la mujer a dos de sus hombres. Estos quisieron aprovecharse de ella y sortearon
quién sería el primero. Cuando intentaron abusar de ella, la mujer comenzó a gritar y
en ese momento llegó el jefe de los secuaces, que se enzarzó con uno de ellos en una
terrible pelea, muriendo el que había intentado abusar de la señorita. De este modo, le
ordenó al que había quedado vivo que llevase al compañero a un terreno más apropiado
para enterrarle, dirigiéndose al Cancho de los Muertos. Este arrojó el cadáver y el
jefe empujo al secuaz para que también muriera. Lo que no se esperaba es que el que iba a
morir le asió de la pierna y ambos se despeñaron. La mujer anduvo mucho tiempo vagando
por La Pedriza. Hasta que fue encontrada por un pastor que la llevó con su familia.
Llegados al Cancho de los Muertos, se
puede descender por el camino de ida o desde el Collado del Cabrón bajar por la senda que
desciende hacia el GR-101. Este último desciende entre jaras hasta llegar a un pequeño
soto. Desde aquí, se retoma el camino del principio de la senda.
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El
Pájaro desde el Collado del Cabrón |
Vista
de El Tolmo y el Collado de la Dehesilla |