informaciondeturismo
 Redacción

Las cabañeras del pirineo aragonés

Disminuir tamaño de fuente Aumentar tamaño de fuente Texto Imprimir esta página

La actividad trashumante del Pirineo ha sido el principal medio de subsistencia desde la Prehistoria hasta el siglo pasado. Desde la Edad Media los ganados ascendían regularmente a los valles pirenáicos desde el llano cuando se acercaba el verano.

pirineos_de_aragonEste proceso anual llamado trashumancia, conformó la vida y la sociedad de los pueblos pirenáicos hasta el siglo XIX. Los traslados se realizaban por caminos especialmente reservados al ganado trashumante. Estos caminos ganaderos que en Castilla se llaman Cañadas, en Aragón reciben el nombre de Cabañeras.

Las Cabañeras unen los pastos veraniegos de los puertos altos de montaña con los pastos de transición prepirenáicos y los de invernada de la ribera del Ebro. Los ganaderos de Zaragoza y su área de influencia trashumaban hacia los valles situados entre Ansó y Broto por varias rutas, entre ellas la Cabañera Real. Salían de la ciudad por el Puente de Piedra dirigiéndose hacia la villa de Zuera, pasando por el descansadero de las Coronas del Cascajo, donde estaba la Horca de Ganaderos. Esta ruta coincide en gran parte con la vía de Caesaraugusta al Pirineo, que ascendía por el valle del río Gállego hasta las sierras prepirenaicas, adentrándose después en los altos valles.

Las rutas cabañeras, a parte de su función ganadera, constituían unas vías de comunicación de gran importancia tanto en relación del norte y sur de Aragón como en la comunicación de ambas vertientes del Pirineo. Los principales valles del Pirineo aragonés son los de Benasque, Gistau, Bielsa, Vió, Broto, Tena, Canfranc, Hecho y Ansó que con una disposición geográfica de norte a sur, acogen en su seno a las Cabañeras aragonesas que descienden hasta la provincia de Zaragoza. Estas rutas están ubicadas en un entorno con una gran diversidad de hábitats, bosques, ríos, torrentes, roquedos, acantilados, prados alpinos,… Además, existe una riqueza faunística difícil de encontrar en otras zonas del territorio español, como el rebeco, llamado sarrio en Navarra y Aragón; los corzos, ciervos, jabalíes y cabras monteses pirenaicas, especie casi extinta; incluso todavía puede detectarse la presencia del oso en la reserva de los Valles. Además de estas especies se pueden encontrar zorros, liebres, conejos de monte, ardillas, urogallos, águila real, buitre leonado,…, entre otros.

Otros rasgos característicos de la zona son las viviendas populares y otras construcciones rurales, tales como pajares, cabañas de pastores, bordas y molinos de agua. Tienen en común que todas ellas están construidas a base de piedra y madera, materiales que impone el medio.

En el Pirineo aragonés existen un conjunto de variantes dialectales romances surgidas gracias al aislamiento de los altos valles, como el ansotano, cheso, belsetán, chistavín y el patués de Benasque.

La ganadería sigue teniendo cierta importancia, aunque no tanta como en tiempos pasados. Entre 1970 y 1980 las cabañeras cayeron en un desuso casi general. A mediados de los 80, esta tendencia parece que remitió, siendo la actual de los ganados trashumantes oscenses la de realizar los traslados caminando. Hoy día se están realizando actividades de apoyo a la ganadería trashumante, además se están solicitando medidas urgentes, para paliar la pérdida de este valor cultural, que incluye no sólo la ruta ganadera en sí, sino también, la artesanía pastoril como las cañablas, collares de madera decorados o las esquilas, aciales, cuchillos, tijeras, prendas de pastores; los mitos y creencias, reflejadas en las piedras de rayo, recogidas para protegerse en las tormentas o las piedras agujereadas o de Serpiente, para prevenir enfermedades en las ovejas; el folklore, manifestaciones literarias tanto orales, como escritas, musicales, bailes relacionados con la cultura pastoril; o las construcciones pastoriles con chozos, pequeñas construcciones hechas con materiales de la zona por el pastor, donde se refugiaba de las inclemencias del tiempo, majadas, lugar donde por la noche se recoge el pastor y sus rebaños, casas de esquileo , abrevaderos …

pirineos_cabañeras

Todo este conjunto tiene un valor etnográfico que merece la realización de un esfuerzo necesario para su conservación. Además, constituyen las señas de identidad de esta comunidad, aunando un modo de vida con la más antigua tradición económica, todo ello plenamente integrado en su entorno. La pérdida de todos estos valores ha traído el despoblamiento de las comarcas y pueblos de Aragón, lo que constituye un grave problema social y ecológico. Una propuesta eficaz desde el punto de vista turístico es el trazado de itinerarios con interés medioambiental e histórico-artístico a través de caminos y cabañeras, con la posibilidad de rehabilitar parte de la arquitectura lugareña. Por otro lado este uso garantiza la conservación del trazado de las cabañeras y los caminos.

Los Pirineos, además de ofrecer la posibilidad de practicar deportes como el esquí, el montañismo o el piraguismo, también permiten realizar recorridos a través de las cabañeras de los valles con tradición ganadera, atravesando las más bellas comarcas y pueblos, además de paisajes de gran atractivo. Así, dándoles un uso alternativo, se facilitaría su pervivencia. Tres valles del Pirineo oscense donde la actividad trashumante estuvo presente desde tiempos remotos son los Tena, Broto y Benasque, de occidente a oriente, que además tienen en común su culminación en los picos más importantes y emblemáticos del Pirineo: el Midi d’Ossau (2.884 metros) y la Maladeta (3.308 metros).

Valle del Tena
Se conoce como valle del Tena la cuenca alta del río Gállego, en el se armonizan praderas y campos de labor, numerosos pueblos y caseríos medio ocultos entre el ramaje, bosques frondosos, riachuelos y cascadas. Los ganados del valle del Tena seguían el valle del río Gállego hasta que éste se dirige hacia el oeste, cerca de la desembocadura del Guarga, que cruzaba por las cercanías de La Nave. Atravesaban la sierra por Cuello Vail y llegaban a Huesca, desde un ramal se dirigían hacia el valle del Ebro por Almudévar y Zuera y otro hacia Los Monegros. Partiendo de Biescas, villa que en tiempos pasados contó con una floreciente industria textil lanera de tipo artesanal y familiar, especializada en mantas y equipos para caballerías; se llega al estrecho de Santa Elena, puerta del valle de Tena, donde puede verse el puente de Biescas, escenario de las luchas causadas por Antonio Pérez, secretario de Felipe II, que se acogió al fuero aragonés, ocasionando que el monarca mandara cortar la cabeza del justicia de Aragón, Juan Lanuza. Desde aquí se inicia una ruta que acabaría en Francia, donde se encuentra la cumbre del Midi d’Ossau, la más característica del Béarn debido a su singular forma que dicen se parece a la mandíbula de un oso. A través de esta ruta se puede admirar Piedrafita de Jaca, magnifico mirador de esta parte del valle, pudiendo subir hasta el Ibón, lago de montaña de origen glaciar, de Piedrafita. Otra posible parada es Sallent de Gállego, al pie de la peña Foradada donde destacan sus mansiones solariegas, la parroquial del gótico tardío aragonés (siglo XVI), presidida por un magnífico retablo plateresco de 1537. Como a diez kilómetros se encuentra el Portalé de Aneu, collado fronterizo en el que se sitúan las fuentes del río Gállego donde estaba la antigua aduana española.

Valle de Broto
El valle es la cuenca del río Ara, incluido en la histórica comarca del Sobrarbe, que Sancho Ramírez integró en el pequeño Reino de Aragón. El final del valle está constituido por una doble cabecera, el valle de Ordesa o del río Arazas y el valle de Bujaruelo o cuenca superior del Ara, al píe de la más elevada cumbre fronteriza de todo el Pirineo, el Vignemale (3.303 metros).

La Cabañera que cruza por la Sierra de Sevil es empleada por los ganados del valle de Broto, que bajaban desde el valle de Bujaruelo, llegando a San Nicolás de Bujaruelo, con una iglesia románica del siglo XIII, junto a ella un puentecillo también románico permite cruzar el Ara. Desde aquí continuaban hacía Torla con una gran belleza natural en sus alrededores, impresionantes valles, cascadas, ríos y abundantes masas forestales de pinos, abetos, robles y hayas. Además es un excelente ejemplo de pueblo pirenaico, con iglesia románica y varias casas nobles altoaragonesas. Desde Torla continuaban hacia Broto capital histórica del valle de su nombre. En el casco urbano destacan las construcciones montañesas, la parroquial del gótico tardío siglo XVI, en las afueras se encuentra la ermita románica de San Blas, de planta de cruz latina y bóvedas de cañón. Continuaban hacia Fiscal, conjunto urbano con una gran torre medieval y parroquial del siglo XVI. Así, siguiendo el valle del río Ara, llegaban a Lacort con una gran torre del siglo XVI y un molino de agua. Por Lacort cruzaban el río y comenzaban a ascender. El final del recorrido era el llano de Fraga o Mequinenza.

Valle de Benasque
El valle de Benasque, o cuenca superior del Esera es la zona más representativa de la Ribagorza y el valle más extenso del Pirineo, en el que se alcanzan las mayores altitudes en los macizos de la Maladeta  y el del Posets (3.375 metros). La Cabañera de Benasque conduce hacia el norte hasta Francia -donde los pastores llevaban también los ganados- y hacia el Sur desciende por el valle del río Esera, para luego elevarse por el macizo del Turbón, y tras cruzar éste llega a Roda de Isábena. Desde el río del mismo nombre la cabañera se dirige a los llanos de Benabarre y Monzón. Esta cabañera atraviesa el sector central del valle, de Benasque a Castejón de Sos, que fue declarado paraje pintoresco en 1970. Benasque es la capital del valle, emplazada junto a la margen izquierda del Esera, donde residen los más importantes ganaderos y terratenientes del Alto Aragón. Al norte del casco urbano se conserva el perímetro de cuando estuvo amurallado. Hay que destacar la parroquial de San Marcial del siglo XIII, con cabecera y crucero del XVII, con portada protogótica de arquivoltas del siglo XIII y un gran óculo abocinado sobre ella. Se conservan también un gran número de palacios y casonas hidalgas, góticos y renacentistas, como el palacio de los Condes de Ribagorza del siglo XVI con estilo italiano adaptado al ambiente montañés; la casa Faure del siglo XVI, frente a la iglesia; la casa Juste, con torre almenada del siglo XV, etc. A dos kilómetros al suroeste se encuentra Anciles, donde se pueden visitar las viejas casonas hidalgas blasonadas, con portadas renacentistas. También se puede subir hasta Cerler (1.540 metros), el pueblo más alto de la provincia de Huesca. Continuando hacia el sur llegaremos a Castejón de Sos, segunda población en importancia del valle. Los ganados durante el invierno continuarían desde aquí hacia Monzón.

Estas son algunas de las posibles rutas a seguir, para poner en valor las Cabañeras del Pirineo Aragonés, caminos especialmente reservados para el traslado de ganado trashumante, que tanto supusieron para la economía y forma de vida de estas comunidades pirenaicas. La educación medioambiental y la divulgación socio-cultural deben facilitar su digna conservación y su uso económico, social y recreativo.

*La Azagaya es una asociación constituida con la finalidad de proteger, estudiar y divulgar el patrimonio histórico y natural. Sus socios fundadores han recibido el reconocimiento de distintas entidades por la realización de una serie de trabajos de investigación que versan fundamentalmente sobre el patrimonio de las cañadas reales españolas y sus usos alternativo
2Comentarios

2 Respuestas a Las cabañeras del pirineo aragonés

  1. Francisco Gómez Berrocal 14 marzo, 2016 a 9:18 pm

    Disculpen las molestias.
    Estamos preparando la travesía del GR11 y tenemos el problema de que quisieramos ir acompañados de un burro.

    Nuestro problema empieza en TORLA dado que el burrro no tiene permiso para marchar por el Parque de Ordesa. Lo anterior nos obliga a marchar con el burro hasta Pineta para continuar por el GR11. Esto esta sujeto de si salimos del Mar Mediterraneo o desde Irun, ya que en ese caso el trayecto por caminos de animales sería al revés (de Pineta a Torla).

    El motivo de dirigirme a ustedes es la posibilidad de que me informaran de los caminos para personas o animales entre ambas localidades, ya que por carretera, además de peligroso posiblemente esta prohibodo por la Guardia Civil.

    Gracias por la información que pudieran darme.

    Responder
  2. Rafael Aguilar 15 junio, 2016 a 10:51 am

    http://www.viaspecuarias.es

    Buenos días

    Desde la página de las vías pecuarias de España, nos gustaría que expresaran su opinión respecto a la pérdida del patrimonio público que son las vías pecuarias.
    Al registrarse en la página pueden, directamente escribir una entrada.

    Gracias

    https://www.viaspecuarias.es/

    Responder

Responder a Rafael Aguilar Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Turismo Rural en Sierra Nevada

casas-rurales-venta-de-los-herradores

Vacaciones en la Costa Brava

cala-montjoi_publicidad

Turismo Rural y Aventura en Asturias

Hotel & Spa Villa de Mestas