La señorial villa vallisoletana de Medina del Campo
regresa durante una semana a su época de máximo
esplendor en los siglos XV y XVI, cuando nobles y
plebeyos paseaban por sus calles y plazas, asistían a
sus animadas ferias o se dejaban ver por la Corte. En
aquellos tiempos no era extraño, como recuerda su actual
alcaldesa, Mª Teresa López Martín, cruzarse con ilustres
personajes como el Infante D. Fernando, Dña. Leonor, San
Vicente Ferrer, Cristóbal Colón, San Juan dela Cruz,
Santa Teresa de Jesús o los mismísimos Reyes Católicos o
su nieto Carlos I.
El ambiente de esa época que coincide con el final de la
Edad Media y el comienzo del Renacimiento puede
disfrutarse entre el martes 14 de agosto y el domingo
19, en la denominada Semana Renacentista en Medina del
Campo, el evento festivo y veraniego más importante de
la localidad y uno de sus principales acontecimientos
comerciales y turísticos, que ha movilizado a buena
parte de sus habitantes, hasta el punto de que más de
1.500 medinenses intervienen en su organización.
Durante estos días y en escenarios tan majestuosos como
el Castillo de la Mota, la Plaza Mayor, las Reales
Carnicerías o las antiguas calles y plazas de la villa,
especialmente engalanados con banderas, estandartes y
reposteros, será posible presenciar recreaciones y
actividades históricas como el Desfile de las Cortes
Reales o la Quema de Medina; mercados, paradas y
artesanías como las Ferias Generales del Reino, los
Talleres gremiales y oficios artesanos o el Mercado
Comunero; muestras gastronómicas como las Jornadas
Gastronómicas del Lechazo, Valladolid es Sabor o la
Taberna cervecera; además de exhibiciones de cetrería,
verbenas, conciertos, exposiciones, teatro, tertulias
literarias, desfiles, talleres, torneos, fuegos
artificiales y concursos de todo tipo. Más de 100
actividades están programadas para estos días.
Las jornadas gastronómicas, que siempre son un punto
importante en este tipo de festejos, ofrecerán por
ejemplo un menú especial en distintos restaurantes de la
localidad, con ensalada, lechazo, postre casero y vino
por 25 euros, en “Valladolid es Sabor” en la Plaza
Mayor, se pondrá a la venta la tarjeta del buen yantar
al precio de 5 euros, valida para consumir 4 tapas +
vino en las paradas incluidas en la actividad durante la
Feria.
Se ha prestado atención especial a los niños que
contarán con paradas específicas, un campamento imperial
infantil y un puzzle en 3D de un castillo de gran
formato. También se han organizado campamentos urbanos
de verano que durante un día preparan su presencia y
ambientación en la Feria Renacentista como imperiales y
comuneros. Los desfiles de Gigantes y Cabezudos y muchas
otras actividades serán, sin duda, de su interés.
Amplia participación
Uno de los aspectos destacables de esta V Semana
Renacentista en Medina del Campo, es la envidiable
capacidad organizativa y de movilización popular que ha
demostrado, cuando colectivos sociales, culturales,
empresariales y públicos se unen para alcanzar un mismo
objetivo. Y todo ello, en un contexto económico que
limita los recursos disponibles, pero no la imaginación
y la implicación personal y desinteresada de cientos y
cientos de personas.
Los propios medinenses se han volcado a través de 60
entidades participantes y colaboradoras y cerca de 1.500
figurantes van a participar en la recreaciones de la
historia del siglo XV y XVI de la Villa que se van a
desarrollar entre el viernes 17 y domingo 19 de agosto.
Esto supone una movilización ciudadana sin precedentes
que sólo se supera anualmente en la localidad con los
Encierros Tradicionales y la Semana Santa, ambas
tradiciones declaradas Fiesta de Interés Turístico
Nacional e Internacional respectivamente. Este volumen
de figurantes ha generado multitud de talleres y
actividades paralelas previas que han repercutido
favorablemente ya en el comercio especializado en Medina
del Campo y la comarca en textil a nivel de telas,
corte, confección y complementos.
Por último y algo más difícil de cuantificar, Medina del
Campo se posiciona con esta semana renacentista como un
destino turístico de interés para los seguidores de
mercados, ferias y recreaciones históricas, uniendo todo
ello en escenarios espectaculares como el Castillo de la
Mota y con la base histórica de una de las localidades
más importantes de la Castilla, España y Europa de los
siglos XV y XVI.