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COMARCA OSCOS - EO
Villanueva es el más extenso de los tres concejos de Los Oscos.
Limita con Vegadeo, al norte; San Martín y Santa Eulalia, al sur; Illano,
al este; y Taramundi, al oeste, contando con treinta y tres aldeas, caseríos,
lugares y villas. A diferencia de San Martín y Santa Eulalia, Villanueva
se mantuvo como coto abadengo, como deja notar el semiabandonado monasterio benedictino
que se alza en medio del pueblo.
El cenobio fue iniciativa de Alfonso VII, en 1137, con el objeto
de establecer en esta zona un centro de cultura y convertir un paraje pantanoso en un
vergel, especialidad de la orden cisterciense que utilizaba una técnica única para
sanear terrenos e incrementar producción. El monasterio cobró importancia cultural,
espiritual, agrícola y ganadera. Los monjes eran expertos agricultores y mantenían
cátedras de filosofía y teología. Aunque perteneció a la orden benedictina, pasó a la
orden del Císter en 1203, que mantuvo una comunidad reducida, en relación a unas
rentas modestas. De hecho, durante más de cuatro siglos, el número de monjes osciló
entre diez y once y las rentas, en 1542, eran de 64.719 maravedíes.
A pesar de todo, los monjes poseían bienes en toda la comarca, regalos
de reyes, de caballeros piadosos o de gente de fe. Además, recibía el beneficio de
distintos impuestos: la luctuosa o "reconocimiento y vasallaje debido en
este principado de Asturias al señor y propietario de la jurisdicción" y
los diezmos fioes, es decir, dos regelos y media tega de centeno. Y al morir, si el
difunto era varón, debía dar el sayo, capa, cinta, espada, sombrero y zapatos; si era
mujer, la saya, toca, gorguera, cinta, bolsa y zapatos. Así, la orden pudo conservar su
patrimonio hasta el siglo pasado.
En la actualidad, lo habitan tres familias que son propietarias de
partes alícuotas de la fachada principal. Los cimientos son de principios del XIV, pero
el cuerpo que rodea al patio con su claustro fue construido en el siglo XVIII. El resto,
está semiderruido. El claustro no se usa y el patio interior es inaccesible. La iglesia
es visitable.
En el resto del concejo, destaca Martul por su iglesia de San
Juan, flanqueada por un legendario tejo. Cerca , se encuentran La Valía, Las
Casías, Cimadevilla, Arrojina y Pacios. Más allá, Santa
Eufemia posee una hermosa emirta. Entre Villanueva y el Alto de la Garganta
hay varios pueblos: Morlongo, con varios ejemplos de tietos hórreos con
cubierta de paja Peñacoba, Bustapena y, en espcial, San
Cristóbal.
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