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COMARCA OSCOS - EO
El concejo de Santa Eulalia de Oscos limita al norte con Villanueva
y Taramundi; al sur, con Grandas de Salime; al este, con Villanueva y
San Martín; y al oeste, con la provincia de Lugo. En total, reúne treinta
y cuatro caseríos, aldeas, villas y lugares a lo largo de un bello paisaje, surcado por
el río Agüeira y preñado de castaños y robles.
La historia de Santa Eulalia está unida a la de San Martín,
pues, en la Edad Media, ambos pertenecieron al concejo episcopal de Castropol,
consecuencia de la cesión llevada a cabo en 1154 por Alfonso VII a la iglesia de Oviedo.
Y no lograron independizarse del dominio eclesial hasta el año 1583, cuando los grandes
gastos provocados por las continuas guerras y, tras conseguir el permiso del Papa Benedicto
XIII, el monarca Felipe II decidió vender los dominios de la iglesia ovetense.
Juan de Grijalbo, como enviado real, se encargo de anunciar a los alcaldes
dependientes de varias feligresías que el rey "apartaba de la iglesia y vendía
perpetuamente villas, lugares, fortalezas, jurisdicciones, vasallos, montes, bosques,
prados, cuantos bienes y rentas temporales pertenecían a iglesias catedrales
metropolitanas, colegiales, parroquiales, monasterios, cabildos, conventos, dignidades,
hospitales y otros lugares píos".
Ante la nueva situación, los vecinos decidieron comprar su
emancipación y el derecho a organizarse como municipios autónomos. En 1584, Bartolomé
de Bayona Serna y el clérigo Pero López, representantes del concejo, viajaron
a Madrid para negociar los autos de libertad, la incorporación a realengo, la
jurisdicción propia y la libre organización concejil con la promesa de no volver a caer
bajo señorío. La libertad se compró con 1.239.512 maravedíes, más otros derechos y
costas, pagados a la Hacienda Real. Luego, Felipe V, forzado por los grandes
gastos de su política, ordenó revisar la venta de las jurisdicciones para obtener
mayores recursos. Ello provocó la protesta formal de Santa Eulalia obligando a Felipe
V a confirmar sus libertades en 1735.
La capital del concejo gira en torno a la plaza donde se ubica el
ayuntamiento, cerca de la iglesia parroquial con patio, torre y espadaña y el curioso
lavadero público con gran arco y frontón curvo. La Casona de los Pruida,
construida entre los siglos XVII y XVIII, y el reconstruido mazo de Mazonovo,
ejemplo del trabajo del hierro, completan el recorrido por Santa Eulalia, antes de
iniciar la visita a los muchos pueblos de pizarra que surgen entre la vegetación: Teijeira,
Murias, Ventoso, Liñeiras, Villamartín o la cascada o Seimeira
de Murias.
Al sur del concejo, aparece Ferreirela, cuna de Antonio
Ibañez Gastón de Isaba, marqués de Sargadelos, quien, en 1804, fundó las Reales
Fábricas de Sargadelos y la primera fábrica siderurgia del norte de España
(luchador por las libertades, murió en Ribadeo, acusado de afrancesado) y el
reconocido relojero Dominus Joannes Antonious Fernández Lombardero.
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