Así es Vitoria. Conoce la ciudad actual y también aquellos edificios que desaparecieron

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© Vitoria
Ciudad Viva, ciudad perdida
Fotografía.- A.M. Vitoria

La Plaza Vieja contaba con una fuente neoclásica que fue demolida en 1877, para perforar el subsuelo en busca de agua mediante un pozo artesiano.
LA CIUDAD HALLADA

La Plaza Nueva
Plaza NuevaLa Plaza España,o Nueva, ideada como lugar para festejos, corridas de toros y mercados populares y construida entre 1781 y 1790, por Justo Antonio de Olaguibel. Supuso el primer ensanche de la ciudad desde el medievo.

La nueva plaza continúa la tradición de las plazas mayores peninsulares: planta cuadrada, fachadas uniformes, soportales para comercios y dos pisos para viviendas. En su interior, la Casa Consistorial destaca por su frontón triangular y el escudo de la ciudad.

La Plaza Vieja
A la salida de la Zapatería, la Plaza Vieja contaba con una fuente neoclásica que fue demolida, en 1877, para perforar el subsuelo en busca de mediante un pozo artesiano. El ingeniero y geólogo francés Alphonse F. Richard dirigió la excavación durante cuatro infructuosos años. Se llegó a los 1.021 metros sin obtener agua, motivo para supender las obras en 1882. ante este fracaso, el ayuntamiento decidió traer agua desde el Gorbea al depósito del Campillo.

A comienzos de siglo, la plaza ya se podía ver tal y como es hoy, pero la perfección formal del lugar, con sus líneas de fuga convergentes en la patrona de la ciudad y divergentes hacia la creación del nuevo espacio urbano, se alteró al levantar un monumento en conmemoración de la batalla de Vitoria, del 21 de junio de 1813, cuando se derrotó a los ejércitos franceses. La obra fue diseñada por el madrileño Gabriel Borras, e inaugurada en agosto de 1917, bajo los sones de la obertura de Beethoven "La Batalla de Vitoria".


Plaza del MachetePlaza del Machete
Entre los espacios abiertos de la ciudad, no hay que olvidar la Plaza del Machete, a la cual se accede por las escalinatas de San Bartolomé. El lugar debe su nombre a que en una hornacina del ábside de San Miguel

se conservaba el machete vitoriano sobre el cual juraban sus cargos los representantes de la villa. Aunque también se la conoce como Plazoleta del Juicio, pues allí se ejecutaban las sentencias a muerte, siendo la última, en el siglo XIX, a garrote vil.



 

Catedral de Santa María
Catedral de Santa María.La catedral de Santa María es la principal referencia religiosa en la ciudad. Sita en la zona norte, debe estar construida sobre un antiguo templo románico o una fortificación, al igual que la parroquia de San Miguel. Se trata de un templo gótico de planta cruciforme y tres naves con bóveda de crucería de los siglos XIII y XIV. En el segundo contrafuerte del lado norte, hay un vestigio de su pasado: un sillar visigótico decorado de rosáceas en recuerdo de las representaciones solares. La torre, con 58,75 metros de altura, combina, en sus diferentes cuerpos, el renamcimiento y el barroco, rematados por un chapitel decimonónico, imitación del original destruido, en 1856, por un incendio.

 

 

Parroquia de San Miguel
Parroquia de San Miguel.La parroquia de San Miguel debió formar, junto con la catedral, el eje sobre el que Sancho VI edificó las murallas altas en 1181. Este señaló a San Miguel como iglesia juradera, por lo cual fue, durante siglos, sede de la organización política de la ciudad, del archivo municipal y del machete símbolo de la administración de justicia. El edificio actual debe ser de fines del siglo XIV, siendo cerrado por una bóveda estrellada en el siglo XVI. Destaca el retablo barroco de Gregorio Fernández, hecho en 1624.

Al templo se accede por un enorme pórtico de dos arcadas, que contiene un templete barroco de 1761 que guarda una hermosa talla gótica del siglo XV de la patrona de la ciudad. Aparece de pie y ofreciendo una flor a un niño.

Parroquia de San Vicente
Merece también una visita la parroquia de San Vicente. Diversas fuentes hacen pensar que ocupa el lugar del castillo de la primera fundación y, desde el siglo XIII, existen noticias de una parroquia dedicada a San Vicente al lado del castillo. Sin embargo, es en el siglo XV, cuando los Reyes Católicos ordenaron al alcaide del castillo su entrega al Concejo de Vitoria, para levantar en su lugar un templo más grande que el anterior. Goza de una planta rectangular y sus naves se levantan hasta los dieciséis metros de altura. Las arquerías del pórtico exterior proceden del desaparecido claustro barroco del convento de San Francisco.

Convento de San Antonio
El antiguo convento de la Purísima Concepción, pervive, hoy, bajo la advocación de San Antonio. El cenobio fue fundado por Mariana Vélez Ladrón de Guevara, condesa de Tripiana, quien dejó en su testamento el dinero para las obras. Se contrató, para ello, a los canteros santanderinos Juan Vélez de la Huerta y su hijo, Pedro, quienes terminaron en 1622. La fachada es un buen ejmplo de barroco desornamentado. Dividida en tres cuerpos rematados por un gran frontón triangular con óculo central. Dos pilastras encuadran la fachada, que no puede evitar cierto aspecto de pesadez.

Torre de San Pedro
La torre de San Pedro fue levantada para acoger espiritualmente a la población que, con Alfonso VIII, se extendió por el oeste de la colina. Ya debía existir, en el siglo XIII, un templo de menores dimensiones, que siguió utilizándose, ya que los elementos ornamentales más antiguos se hallan en los pies del edificio, algo extraño a no ser que hubiera la cabecera de un templo anterior.

La muralla obligó a abrir el templo hacia el este, de cara a la Herrería, una de las vías más importantes en la época gótica, elegida por una fuerte clase de artesanos y mercaderes. Abierta por una de las capillas absidiales, la iglesia se decoró a lo largo de la línea del pórtico, enseñando a los burgueses la vida de Cristo y de los santos.

El campanario, iniciado en el siglo XVIII, varió su posición respecto de la torre primitiva, consecuencia de entrar por un lateral del templo. Además, con objeto de abrir una nueva entrada hacia el nuevo ensanche de la ciudad, se hizo un pórtico al sur sobre el solar de dos casas, abriéndose la puerta a través de la capilla de los Reyes, con permiso de la patrona, la marquesa de Montehermoso.

Seminario Conciliar
Fue iniciado en 1878 por el segundo obispo de la diócesis, Sebastián Herrero. En 1883, fue ampliado hasta el cantón de las Carnicerías por Mariano Miguel Gómez, tercer obispo de la diócesis. En el patio interior, está el cuerpo inferior de la portada del antiguo Hospital de Santa Maria.

Palacio de Escoriaza Esquibel
Consta de planta rectangular y tres alturas, aunque la última se añadió posteriormente en ladrillo. La fachada lateral oeste se levantó sobre las antiguas murallas de Vitoria, llamadas Cercas Altas.

Palacio de Montehermoso
Sito en lo alto del Campillo, se construyó en el primer cuarto del siglo XVI. A lo largo del tiempo ha sufrido profundas reformas que, por fortuna, no han afectado a su estructura rectangular con patio central propia del Renacimiento. El título de Montehermoso se debe a una distinción concedida por la reina María Luisa de Saboya, mujer de Felipe V.

La reforma más importante se realizó a fines del XVIII, cuando Ortuño María de Aguirre y del Corral convirtió el palacio en hotel, siguiendo el gusto francés de la época. También se reformó la fachada oeste, convertida ahora en la principal, reconstruida en estilo neogótico por el arquitecto Fausto Iñiguez de Betolaza.

La puerta principal estaba en la parte posterior, abierta a una plazuela donde, más tarde, se construyó el depósito de aguas. Sobre la fachada, vuela un amplio alero de madera y aún conserva las bolas que rematan los cercos de los vanos, dentro de la tradición isabelina.

Palacio de Bendaña
Palacio de Bendaña.Se levantó en torno a una torre medieval que defendía el cantón que bajaba desde la Vitoria alta al portal de San Ildefonso. Por ello, presenta sólidos muros en piedra de sillería en su totalidad. Fue Juan López de Arrieta quien ordenó construir el palacio en el siglo XVI sobre unas casas fuertes propiedad de los Maeztu. Estilisticamente, se trata de un edificio de transición entre el gótico y el renacimiento. En el ángulo suroeste, se destaca un cubo cilíndrico con saeteras, reflejo del poder y la hidalguía de los propietarios. La portada principal se abre mediante arco apuntado, orlado por el cordón franciscano.

 

Torre de los Iruña
Levantada con un fin defensivo, la torre de los Iruña vigilaba el Portal de Aldave, en la muralla oeste. La primitiva casa fuerte data de inicios del siglo XV, cuando los Iruña abandonaron la torre de Badaya para establecerse en Vitoria. El edificio, con dos plantas de mampostería y el resto en entramado de madera y ladrillo, fue reconstruído, en el siglo XVI, por Catalina de Alava, casada con Andrés Martínez de Iruña. Una nueva restauración hecha en 1970, elevó la torre y la remató con una corona de almenas al estilo de las torres segovianas o las italianas del Bajo Medioevo.

Casa del Cordón
Casa del Cordón.La Casa del Cordón es, sin duda, uno de los emblemas vitorianos. Obra del siglo XV, levantada por Juan Sánchez de Bilbao, comerciante y judío converso, que edificó un palacio en torno a una torre medieval que dejó en el interior de las dos primeras plantas. Respetando la torre, elevó una bella bóveda estrellada gótica, que se mantiene intacta. La cubierta está pintada en azul y lleva estrellas metálicas simulando la bóveda celeste. Mas, el nombre proviene del cordón franciscano que adorna una de las dos puertas gemelas que se abren en la fachada.

La Casa del Cordón ha sufrido varias modificaciones a lo largo de su historia. La primera reforma es de mediados del XVIII y, con un coste de treinta mil reales, afectó al último piso y a la cubierta. A finales del XIX , la casa tenía un piso superior en saledizo y un importante alero sujeto por cabrios.

Fue entonces, en 1898, cuando el propietario, Vicente de Monzón y Lardizaba, contrató al arquitecto Fausto Iñiguez de Betolaza, para restaurar el inmueble que presentaba un estado ruinoso. Las obras cambiaron el aspecto de la fachada, pues se suprimió el alero y el voladizo de los pisos superiores, se añadieron miradores y se abrieron dos entradas en la planta baja. La última modificación del edificio se realizó en 1960 siguiendo las directrices de Emilio de Apariz. Este descubriió la torre, pero no se preocupó de devolverle su primitiva apariencia.

Casa de los Gobeo y Landazuri-Guevara
Bastantes reformas ha sufrido, también, la Casa de los Gobeo y Landazuri-Guevara, cuyo origen se remonta a mediados del siglo XVI, pero que llegó muy deteriorada a los tiempos actuales. El edificio fue fundado por Bernabé de Gobeo y Gamarra y su mujer, María de Landazuri y Guevara, casados en 1589. Las obras acometidas en el edificio a lo largo de los siglos afectaron, especialmente, a las plantas superiores, donde se recrearon modelos del XVI y del XVII. Destaca la doble galería adintelada y los trabajos de madera desarrollados en los aleros.

Casa de los Gobeo y Landazuri-Guevara.En la actualidad, se puede contemplar un edificio con muy buena factura de fábrica, una vez que el arquitecto Emilio de Apraiz la restauró en 1960. La planta baja ha sido la menos alterada. Construida en muro de mampostería, está iluminada por unas pequeñas ventanas cercadas de sillería. Tiene dos accesos: uno, al oeste, con dintel adovelado; y, otro, al sur, con los ángulos de las dovelas ligeramente suavizados. En éste, se encuentra el escudo de los fundadores, doblado hacia el interior por falta de espacio y como consecuencia del ligero desnivel de la calle y la falta de nivelación de la construcción.

El Portalón
El Portalón es símbolo de la arquitectura popular. La casa conocida como El Portalón es un símbolo de la arquitectura popular. Dedicada a casa de comercio a finales del siglo XV o principios del XVI, el edificio se construyó con los materiales típicos de la arquitectura burguesa popular, manteniendo el zócalo de piedra y el entramado de ladrillo y madera. La casa recibe su nombre por la gran puerta de entrada de caballerizas, que da acceso al portal. En su fondo, aún se puede ver el brocal del antiguo pozo, así como una rampa que desciende al sotano y a las antiguas cuadras. El cuerpo superior se desarrollado en saledizo, apoyado en los cabos de las vigas perpendiculares a la viga maestra. La casa fue restaurada en 1957, cuando se cambió la ubicación de la puerta, pues, en su origen, estaba muy retranqueada, organizando un amplio porche interior. Desde finales del siglo XVIII y hasta el XIX fue utilizada como parador.

 

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