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Torre
de
Hércules,
la
torre de
los
romanos |
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El faro de A Coruña, conocido como torre de Hércules, es uno de los monumentos más importantes de la ciudad. No es para menos, es una pieza única en el mundo en su género. Con una antigüedad de casi dos mil años, es el único faro romano del planeta que sigue en pie y que incluso mantiene su función de linterna del mar. Un guía de los barcos cuya luz es visible hasta una enorme distancia: 24 millas. Si hay niebla, su señal sonora también llega hasta las 7 millas.
Texto: José Luis Lago
Fotografía: Juan Carlos Mañana
© revistaiberica |
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Se
dice que es el faro más antiguo del mundo que sigue en funcionamiento y
su visita es casi obligatoria en tu paso por la ciudad. Una estilizada
silueta que identifica la urbe, ya que su majestuoso contorno sobresale
por el horizonte desde muchos puntos de A Coruña.
El faro se sitúa en el alto de una colina de 60 metros sobre el nivel
del mar, rodeada por acantilados, en un entorno privilegiado y
sugestivo. Por momentos, recuerda más a un paisaje de los desolados
parajes de A Costa da Morte, que al contorno de una gran ciudad.
Una gran subida supera la colina que lleva hasta este monumento. La
cuesta de la loma, una vía empedrada peatonal, recuerda a una calzada
romana. Por el entorno, te llamarán la atención las estatuas que
ambientan las proximidades y que conforman una exposición al aire libre,
una muestra que se denomina Parque Escultórico.
Estas figuras, dispersadas en este inmenso entorno costero, representan
personajes mitológicos de leyendas, el rey celta Breogán o simplemente
una enorme caracola que se ubica en la punta de un alargado cabo... y
así, hasta 15 obras de importantes artistas gallegos. Un museo gratuito
al aire libre y... libre de pago de entrada.
Entre todas las piezas que forman este Parque Escultórico, te
recomendamos una visita hasta los menhires, un conjunto de varias rocas
pulidas y alargadas, separadas de manera estratégica, parecidas a las
que lleva el personaje de cómic Obélix. El Parque de los Menhires es una
obra actual, no una reliquia arqueológica. Realizado hace pocos años por
un escultor aún vivo, simboliza la cultura celta, tan extendida por la
comunidad. Una Galicia salpicada por distintos puntos de su territorio
por dólmenes y piedras con simbolismo ritual.
Según se llega, este espacio recuerda esos lugares celtas donde se
celebraban ritos religiosos y, según cuentan las leyendas más atrevidas,
sacrificios humanos. La integración de la obra humana en este medio
natural, forma un área impregnada de simbolismo ancestral, situada junto
a un tapiz de forrajes y próximo a unos roquedos.
Este conjunto de monolitos queda a un kilómetro del faro, pero esta
distancia se sortea en un apacible paseo, atravesando un verde monte que
bordea al Atlántico, disfrutando de una pequeña ruta entre caminos de
tierra.
Faro de casi dos mil años
Volvemos a la torre de Hércules y te contamos trazos de su historia. Lo
que ahora se conserva no es totalmente el original faro, mandado
construir por Trajano en el siglo II, ya que la primera construcción fue
en parte saqueada y abandonada durante siglos.
En el siglo XVIII, gracias a una intensa actividad comercial y marítima,
se decide dotar a La Coruña de un faro, por lo que, sobre el año 1790,
se decide restaurar el viejo faro romano, en vez de levantar otro nuevo.
Esta nueva remodelación se diseñó en estilo neoclásico, y la
rehabilitación produjo una torre con mayor volumen que la estructura
original.
También se modificó el acceso hasta la punta, donde se encendía el gran
fuego. Originalmente era exterior, con una gran rampa o escalera que
rodeaba el cuerpo. Tras la restauración, como actualmente, se accede por
escaleras interiores.
Pero volvemos al faro para introducirnos en sus entrañas. Muchas
personas visitan solamente el edificio por fuera, bien porque no sepan
esta posibilidad de subir hasta su alto o por no acercarse hasta las
proximidades.
Esta magna torre tiene una altura de 59 metros y se puede disfrutar por
dentro, algo casi excepcional, ya que la mayoría de estas instalaciones
no se permite el acceso a turistas. Por ejemplo, en Galicia no se puede
entrar en el interior en dos los históricos faros más visitados por
viajeros: el de Fisterra o el de Cabo Vilán en Camariñas, el primer faro
eléctrico de España.
Nada más acceder, en los bajos de la torre, se muestran los restos que
quedan de la vieja estructura romana: las piedras antiguas que se
pudieron conservar. No pienses en ascensores, tienes ante ti 234
escalones que irás subiendo a lo largo de varios pisos.
Al final, tras sortear distintos niveles, quizás con algún que otro
jadeo, llegarás a un mirador desde el cual podrás disfrutar de una
espléndida vista, que llega en días de buena visibilidad hasta las rías
de Sada y Ferrol, e incluso, a las islas Sisargas, ya en la Costa da
Morte.
Desde distintos lados de la barandilla, te asomarás a la ciudad por sus
diferentes barrios, muelles y puertos y, enfrente, rodeando a la ciudad,
el oleaje del fiero Atlántico. Una preciosa perspectiva que ambienta el
susurro de la brisa y el viento que, en ocasiones azota con intensidad
la piel.
Mar, salitre, brisa, oleaje, faros, acantilados, naufragios... no hay
más que cerrar los ojos y dejar llevar la imaginación. Seguro que
renacen en tu memoria cuentos de piratas o capítulos de los libros de
aventuras de “los Cinco”.
No te vayas de este viaje sin visitar este monumento único en el mundo
que, sin duda, impregna de sensaciones y constituye un recorrido por un
singular resto romano. Seguro que en tu paso por Galicia puedes
complementar esta visita cultural con una parada en las murallas de
Lugo, otra pieza irrepetible del imperio, con dos kilómetros de defensa
que rodeaba la ciudad. Tiempos remotos, cuando Galicia se llamaba
Gallaecia.
Al lado de la torre de Hércules puedes visitar el Aquarium Finisterrae,
una enorme casa de los peces del Atlántico. También, muy cerca, un museo
dedicado al ser humano.
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Cómo llegar:
En coche, tienes autovía desde
Madrid, desde donde se puede llegar en una 6 horas. También, desde
Burgos, el recorrido se hace por autovía. Trenes y estación de
autobuses, con conexiones nacionales, no impiden la llegada de los que
no tengan vehículo. En la ciudad de A Coruña hay un aeropuerto, el de
Alvedro, y otro relativamente cerca, el de Santiago de Compostela, a
unos 60 kilómetros.
Horario de la Torre de Hércules
La hora de apertura es a las
10.00 de la mañana todo el año, no así el cierre que oscila según la
temporada: de octubre a marzo a las 17.45, de abril a septiembre a las
18.45 y julio y agosto a las 20.45. Puedes disfrutar de la luz nocturna
los viernes y sábados hasta las 23.45. El precio, solamente es de 2
euros y los beneficiados de descuento 1 euro. Tel. 981 22 37 30
Fiesta de San Juan
El 24 de junio, día de San Juan, parecen resucitar las meigas en la
playa de Riazor, con la gran celebración del día más largo del año.
Aquí, en uno de los puntos más al oeste del país, no desaparece el
último rayo de sol hasta las 11 de la noche. En la fiesta no faltan las
llamadas “cacharelas” que son las enormes hogueras, cuyas llamas se
contemplan o se saltan al calor del vino y las sardinas asadas, que
forman parte inseparable de esta mágica noche, cuya oscuridad también
iluminan los fuegos artificiales. No obstante, las fiestas grandes de la
ciudad son durante el mes de agosto.
Gastronomía
Todas las delicias de la cocina gallega lo podrás encontrar en sus
múltiples restaurantes distribuidos por toda la zona vieja. Caldo
gallego, lacón con grelos, empanadas de todo tipo, pulpo, pimientos de
padrón... pero sin duda Galicia suena a marisco, y más este puerto
pesquero. Puedes encontrar piezas recién subastadas de la lonja, todo
tipo de variedades de crustáceos: almejas, mejillones, ostras,
lubrigantes, camarones, nécoras o pescados como merluza a la gallega,
lenguados, rape... todo lo que te puedas imaginar para llevar a tu
paladar los sabores del mar, preparado por los que saben de mariscos.
Adega O Bebedeiro
Un pequeño local que conserva la arquitectura tradicional, con paredes
rebozadas en piedra y grandes mesas en madera noble, decorado como las
viejas aldeas gallegas. Situado cerca de la Domus o Museo del Hombre, en
sus menús encontrarás lo mejor de la lonja coruñesa, en sus fogones se
trabaja con esmero el pescado fresco del día. Platos como zamburiñas con
salsa de fumet de langostino, lubina rellena de vieiras, rabo de buey,
jugosa ternera,... sorpresas y cocina especializada, atrevida y
distinta, que se riega con vinos de la casa y cuyo colofón son los
deliciosos postres caseros. C/ Ángel Rebollo 34. Tel: 981 210 609
Coruña Card
Como tantas ciudades con afluencia turística, se ofrece la tarjeta
Coruña Card que, previo pago, permite el acceso durante 48 horas a
determinados sitios como los museos, casino, tranvía y descuentos en
muchos comercios o alquiler de coches. Información en turismo: 981 18 43
44, situado en la Avda. la Marina número 18. |
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