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El
convento está formado por multitud de estancias que se
disponen en torno a la iglesia, el Palacio de Carlos V y
los dos claustros. Entre ellas, cabe destacar el
sencillo refectorio, con bancales corridos para asiento
de los monjes y con un buen púlpito de piedra para las
lecturas sacras.
En
un ángulo del muro de cerramiento del monasterio se ve
esculpido un magnífico escudo imperial con una
inscripción alusiva al Emperador: “EN ESTA SANTA CASA
DE S. HIERO/NIMO DE YUSTE SE RETIRO A ACAUAR SU/VIDA EL
Q. TODA LA GASTO EN DE/FENSA DE LA FE Y EN CONSERVACIÓN/...
(ilegible) DE LA JVSTICIA CARLOS/QVINTO EMPERADOR REY DE
LAS ES/PAÑAS CRISTIANISSIMO INVICTISSIMO/MVRIO A 21 DE
SEPTIEMBRE. 1558”. Encima del fronstis se ve una
cartela con una imagen de relieve que representa a San
Jerónimo. Fue precisamente Felipe II quien mandó
erigir este monumento epigráfico a la memoria de su
padre. El más antiguo de los dos claustros es el gótico,
que se compone de dos pisos, ambos formados por arcos
carpaneles sobre pilares góticos de sección ovalada.
Los lados tienen cinco y siete vanos cada uno,
respectivamente, todos ellos construidos de cantería
bien labrada.
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EN
ESTA SANTA CASA DE S. HIERO/NIMO DE YUSTE SE
RETIRO A ACABAR SU/VIDA EL Q. TODA LA GASTO EN
DE/FENSA DE LA FE Y EN CONSERVACIÓN/...
(ilegible) DE LA JVSTICIA CARLOS/QVINTO
EMPERADOR REY DE LAS ES/PAÑAS CRISTIANISSIMO
INVICTISSIMO/MVRIO A 21 DE SEPTIEMBRE. 1558”
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Las
techumbres, tanto del primer piso como del segundo, son
planas, reposando sobre viguería de madera: datan de la
última reforma que se hizo en el monasterio hace unos
cuantos años. En el centro se dispone una bonita fuente
circular de cantería. Este claustro, que se construiría
en los años finales del siglo XV o en los comienzos del
XVI, está adosado a la iglesia y con ella comunica. Los
pilares tienen basas góticas molduradas y carecen de
capiteles. El otro claustro es plenamente renacentista y
se terminaría de construir en el año 1554, cuando
acabaron las reformas sufragadas por los Condes de
Oropesa. También se estructura en dos pisos. Todo él
está construido de sillería granítica. Tiene arcos de
medio punto en el piso inferior y rebajados en el
superior. Ambas plantas apoyan sobre capiteles que
presentan reminiscencias del corintio y están decorados
con guirnaldas y grandes volutas. En el arrranque de los
arcos del primer piso destaca una buena colección de
escudos nobiliarios. Tiene este claustro siete y ocho
vanos por lado, respectivamente. En medio de ambos
claustros se dispone la sacristía, que es una gran
construcción rectangular alargada cubierta con
artesonado de madera y dispuesta perpendicularmente a la
iglesia conventual, con la cual comunica.
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