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Seguiremos las huellas
de Favila y del oso regicida visitando algunos monumentos de aquella
Corte primitiva, el lugar del magnicidio, el sepulcro de Favila, el de
su esposa Froiliuba, y el de sus padres (Don Pelayo y Doña Gaudiosa);
veremos esculpida en piedra la escena del mortal abrazo entre Favila y
el oso, veremos también un oso tallado en madera a tamaño natural y, por
último, auténticos osos vivos descendientes del oso de Favila.
Así es un oso
Aquí, en
Asturias ya había osos hace 200 siglos y esos osos eran genéticamente
iguales a los que hoy sobreviven en unas zonas muy concretas de la
Cordillera Cantábrica. En cambio, en otras partes de Europa los osos
paleolíticos sí evolucionaron, convirtiéndose en los que hoy día pueden
verse en Italia o en los Balcanes. Como lo demuestran los fósiles de
osos de toda Europa entre ellos los de cuatro ejemplares que
aparecieron en la cueva de La Paloma (Las Regueras - Asturias).
Un oso macho adulto
puede llegar a pesar más de 200 kilos y medir hasta 2 metros contando
desde el hocico hasta la raíz de su corta cola. Llegan a vivir hasta 30
años. Tienen una apariencia compacta y torpe pero son muy ágiles y
rápidos. El oso es un noctámbulo empedernido.
En Asturias el oso era
considerado una alimaña y como tal se cazaba. En 1952 se prohibió su
caza por un periodo de 5 años; después se autorizaron cacerías
controladas hasta que se volvió a prohibir definitivamente en 1966.
Hubo famosos y
legendarios cazadores de osos en Asturias algunos de los cuales
siguieron la misma suerte de Favila, fueron muertos por un oso: como
Manuel Alvarez, de Urrutia, o José Díaz “el Valiente”…pero el mas
famoso cazador fue sin duda Juan Díaz Faes, “Xuanón de Cabañaquinta”
(1821 -1894), un gigante que mató 92 osos, algunos de ellos a cuchillo.
“El Camín de Pelayo”
En Las Rozas,
pueblo con hermosos hórreos, tomamos el “Camín de Pelayo” (senda
peatonal que llega hasta Covadonga) y vamos por la margen derecha del
río Sella hasta el Monasterio de San Pedro de Villanueva (2 km).
El recorrido comienza al
lado de la antiquísima Capilla de San Bartolomé (siglo XII), románica,
que fue una antigua malatería o leprosería vinculada al Hospital de
Peregrinos de Cangas de Onís.
Puede hacerse caminando
o en bici de montaña y transcurre entre la vegetación de ribera pasando
por algunos de los mejores pozos salmoneros del Sella, como el Coto
Sierra, El Capitán o el Brezo
Monasterio de San Pedro de Villanueva
Se edificó en
el lugar donde estaba el palacio del rey Fruela y en la iglesia de tres
naves estuvieron enterrados con sus esposas los reyes Fruela y Alfonso
I. Este monasterio perteneció desde su fundación a la orden benedictina
que lo dejó cuando fue clausurado en 1835, en la Desamortización de
Mendizábal.
El monasterio, de estilo
románico, fue declarado Monumento Nacional en 1907 y actualmente ha sido
convertido en Parador Nacional.
Aquí
contemplaremos el primer oso: un oso esculpido en piedra en los
capiteles de la puerta sur de la Iglesia; la escena reproduce lo que se
interpreta como la despedida del rey Favila de su esposa Froiliuba,
cuando sale de cacería en la que resultó muerto por el oso.
Sumamente curiosos son los canecillos eróticos bajo el alero, fiel
exponente del llamado románico erótico (siglos XII y XIII) que
solamente se encuentra en ciertos lugares de Cantabria, Asturias y
Palencia. No es que sea el Kama Sutra, pero teniendo en cuenta la fecha,
la cosa tiene su mérito.
Al
lado tenemos un fósil vivo : un tejo (Taxus baccata) centenario,
al que se le calculan cuatro siglos. El tejo tiene en Asturias un
simbolismo especial; se planta al lado de muchas iglesias y cementerios
y bajo él era costumbre celebrar las reuniones vecinales (conceyu
abiertu).
Capilla de Santa Cruz
Continuando
por el Camín de Pelayo llegamos a la capilla erigida durante el breve
reinado de Favila (del 737 al 739) para alojar la cruz de roble que
había sido el signo de Don Pelayo tras la batalla de Covadonga y que
Alfonso III, revistiéndola de oro y pedrería, convirtió en la Cruz de
la Victoria, escudo de Asturias, actualmente en la Cámara Santa de la
Catedral de Oviedo.
Esta capilla fue
el primer templo cristiano levantado después de la invasión musulmana.
Se levanta sobre un dolmen que se calcula entre 5000 y 3000 a. C. en un
montículo que ya se consideraba sagrado en época anterior al
cristianismo.
Fue totalmente reformada
en 1632, destruida en 1936 durante la Guerra Civil y reconstruida en la
posguerra por Luís Menéndez Pidal. Según la
leyenda y la opinión del Conde de la Vega del Sella, el Rey Favila fue
enterrado por su esposa Froiliuba al lado del dolmen.
Puente romano
Cerca de la
Capilla de Santa Cruz se encuentra el llamado Puente Romano, “el
puentón”, símbolo de la Ciudad de Cangas de Onís, primera capital de
España, declarado Monumento Histórico-Artístico en 1931. Su construcción
data del Bajo Medievo (Siglos XIV – XV), pero por su estilo y por
encontrarse en el paso de una antigua calzada romana no es de extrañar
que se le llame así.
Subiremos a lo mas alto,
al vértice del arco central, que con sus 21 metros de altura y otros
tantos de anchura salva todo el cauce del Sella. Desde allí, mirando
hacia el norte, veremos el monte de Llueves, el territorio del oso
regicida del siglo VIII.
Llueves
Subimos al
lugar de la tragedia. En este lugar, en la Peña de la Covacha, con
los Picos de Europa al fondo y el valle del Sella a sus pies, murió el
rey Favila entre las garras de un oso, en el transcurso de una cacería,
en el año 739. Sobre la roca caliza hay grabada una Cruz de la Victoria
con una inscripción que reza "Un oso mató
aquí al Rey Favila. Año 739".
La mala
señalización es también algo tradicional. Ya en 1857, en una visita de
los Duques de Montpensier, estaba la Cruz de la Victoria tan poco
visible que el Duque mandó esculpir una nueva a sus expensas.
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