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Las suaves temperaturas que se registran en la Costa de
Estoril, incluso en invierno ya que se sitúan entorno
los 12 grados, permiten vivir una Navidad distinta a
orillas del Atlántico. La amplia oferta de ocio que
ofrece esta región portuguesa los 365 días del año, se
conjuga a la perfección con atracciones propias de estas
festivas fechas. De hecho, desde finales de noviembre,
Estoril empieza a contagiarse del espíritu navideño con
la decoración de sus casas, donde el abeto preside la
mayoría de hogares.
Es el momento, también, de las compras. El ajetreo en
las principales arterias de la región es constante y en
sus centros comerciales se pueden encontrar firmas
internacionales como en el Centro Comercial Cascais
Villa. No obstante, si se busca un regalo original, los
establecimientos de la Casa da Guia, también en Cascais,
pueden ser todo un acierto, mientras se disfruta de unas
espléndidas vistas al océano, desde los miradores de
este punto neurálgico de ocio en la región de Estoril.
Los focos también están puestos en sus cocinas. La
amplia oferta culinaria se concentra en los productos
frescos y del mar. Es habitual el bacalao al horno con
patatas y verduras o la típica cataplana de marisco,
aunque en la región de Sintra no hay que olvidar
degustar el cordero asado. Los dulces son otro de los
referentes de Estoril. El bolo-rei, similar al roscón de
reyes español, es una de sus delicias. Pero en la
Pastelería Garrett se comercializa todo el año, ante la
gran demanda existente, y los portugueses recorren
varios kilómetros para comprar este típico dulce de la
región.
Atracciones junto al mar
La Costa de Estoril ofrece otros atractivos como son la
ruta de los palacios en la enigmática y espectacular
Sintra (Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO) que
también se puede recorrer a pie o en bicicleta y
disfrutar de un enclave natural único. La Casa de las
Historias Paula Rego de Cascais es otro de los puntos de
interés turístico. Su original arquitectura, con sus
destacables chimeneas rojas, guardan en su interior la
exposición permanente de Paula Rego y de su marido de
Victor Willing.
Y sin abandonar esta costera localidad, el Faro de Santa
Marta es un ejemplo de la tradición marítima de Cascais.
La visita permite viajar al universo de los faros a
través de una exposición y en el centro de documentación
que se encuentran en su interior. Pero es también un
rincón cultural, ya que dispone de esculturas al aire
libre. Un espacio que, además, mantiene las funciones de
señalización con una perpetua y automatizada luz roja.
Escapada a cuerpo de rey
Los hoteles de la región ofrecen packs promocionales
para disfrutar al máximo de la estancia en Estoril tanto
en Navidad como en Fin de Año, que incluyen menús
especiales para recibir el 2012. Pero también es un buen
momento para aprovechar del tiempo de ocio y de relax en
las instalaciones de estos complejos de gran categoría.
Éste es el caso del Hotel Grande Real Villa Italia & Spa
de Cascais que ofrece bienestar y relax a partes
iguales, en esta antigua residencia del último rey de
Italia, Humberto de Saboya.
Y para Fin de Año se organizan fiestas tanto en los
hoteles de Estoril, como en otros puntos de interés como
es el Casino de Estoril, donde intentar cambiar la
suerte para el 2012. Pero también existen bares y
restaurantes donde la fiesta culmina de madrugada. El
prestigioso chef Sergi Arola, discípulo de Pierre
Gagnaire y Ferran Adrià, pone su imaginación al servicio
de la alta cocina en Arola, ubicado en el Penha Longa
Hotel Spa & Golf Resort.
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