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 Rafael Calvete

Vézelay, un bonito rincón para perderse en la Borgoña francesa.

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La pequeña población de Vézelay, con poco más de medio millar de habitantes, se encuentra en el condado de Yonne, a 217 kilómetros al SE de París, y muy cerca de Auxerre.

Vezelay monumentosSe trata de una hermosa villa con varios tesoros arquitectónicos, como es la Basílica de Ste-Madeleine, del siglo XII, que además es famosa por sus esculturas y por ser la iglesia románica más grande de Francia. Y, no olvidemos además, que tanto esta villa como su basílica son Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1979.

Situado en la región francesa de Borgoña, tiene un sentido de la sencillez, la paz y la tranquilidad que da gusto pasear por sus estrechas calles empinadas para descubrir los tesoros que hay en sus intrincados rincones. El gran templo románico que esconde su catedral es además uno de los mejor conservados de Europa, y ofrece una arquitectura que está llena de fascinantes esculturas de santos, pecadores y figuras bíblicas.

En la Edad Media, esta basílica fue también un importante destino de peregrinos gracias a las reliquias de la Virgen que guarda en su interior, además de ser uno de los puntos clave a lo largo de la ruta del Camino de Santiago. Pero Vézelay fue también el lugar en el que San Bernardo de Claraval, quien nació en una pequeña casa de esta localidad cerca de la basílica Theodore Beza, y que fue colega de Juan Calvino, predicó la Segunda Cruzada a Tierra Santa.

Vezelay FranciaEste tranquilo pueblo es un museo viviente de la antigüedad que se queda congelado en el tiempo. Para muchos, es el punto culminante de un viaje a través de Borgoña, debido tal vez a que la gran riqueza de su excepcional patrimonio artístico, y la autenticidad y la calidad de su gastronomía que ha logrado una notoriedad mundial gracias sobre todo a sus grandes vinos. Un buen ejemplo lo encontramos en el popular restaurante “Auberge de la Coquille”, con una decoración entre piedra y madera donde podremos sentarnos a comer platos típicos de la región. Y, además de los populares creps que aquí sirven, podemos degustar bourguignon de carne, caracoles y patés.

Pero Vézelay también es famoso porque en un lugar tan pequeño de eta región francesa podemos encontrar un poco de todo. Paseando por sus empinadas calles descubrimos rincones de gran belleza, así como una antigua iglesia, la de San Pedro, situada en la plaza Borot, fundada en 1152, y que todavía no ha sido restaurada. Aunque su historia está poco documentada, diré que el campanario parece ser que es del siglo XVII y que presenta una inscripción en la que se indica que fue restaurado en 1841.

Vezelay rinconesCuenta además con un bonito y original museo de Arte Contemporáneo. Me refiero a la casa que fue de Romain Ralland y que hoy alberga el Museo Zervos, donde se exponen las mejores piezas de la colección que Christian Zervos donó en 1970 a esta ciudad unos meses antes de morir. Completó una colección de arte moderno con diferentes estilos y movimientos, desde el cubismo hasta el surrealismo, pasando por el arte abstracto, con obras tan conocidas como “El saltamontes” de Max Ernst, y “Los instrumentos de música” de Jean-Paul Laurens, sin dejar de nombrar la obra “El pintor y el niño” de Pablo Picasso.

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