|
Rutas y destinos en Portugal
El mar, protagonista en el Alentejo portugués
En busca de los orígenes de
Vasco de Gama |
Enlaces relacionados
|
|
El navegante y explorador que abrió para los portugueses la llamada Ruta de las Especias, que rodeaba el continente africano hasta alcanzar la India, nació en 1469 en el pequeño y encantador pueblo de Sines, a orillas del Atlántico, en el Alentejo portugués. La figura de este gran marino, de similar importancia a Cristóbal Colón o Magallanes, fue inmortalizada por el poeta Luís de Camões en su epopeya Os Lusíadas y en su honor y en memoria de su viaje a la India se construyó el Monasterio de los Jerónimos de Belém, junto a Lisboa. Allí ocupan un lugar protagonista las tumbas de los dos, considerados entre las grandes figuras de la historia de Portugal.
Por Enrique Sancho
© revistaiberica
|
|
El lugar en el que nació el explorador que abrió para los
portugueses la llamada Ruta de las Especias y creó una
alternativa a la Ruta de la Seda, está volcado al mar que,
sin duda, influyó en el joven Vasco para vincular su vida a
los negocios de la navegación, en lugar de atender los
deseos maternos de seguir la carrera eclesiástica. Desde
temprana edad, Vasco da Gama pudo entregarse de lleno a la
vida marinera, participando en varias expediciones a la
costa africana y dando en ellas prueba de una gran
capacidad.
En el centro histórico de Sines, que ya fue apreciado por
romanos, visigodos, vándalos y árabes, pueden seguirse las
huellas de los años jóvenes de Vasco de Gama. Hijo de del
Alcaide Mayor de Sines, Estevão da Gama nació en el castillo
situado en lo alto de del pueblo, donde ahora se lleva a
cabo el festival de «Músicas del Mundo», algo muy apropiado
para una ciudad que dio al mundo uno de sus mayores
descubridores. En una de las torres del castillo está
instalado un pequeño museo dedicado al navegante.
Junto a la muralla hay un monumento dedicado al explorador y
muy cerca está la Iglesia Matriz, donde fue bautizado y la
Ermita de Nuestra Señora de las Salas, patrona de los
pescadores, por quien el navegante sentía una especial
devoción. Otros lugares de interés son la Iglesia de San
Salvador, la del Espíritu Santo, o la Ermita de San
Sebastián. Destacan también sus estatuas, sus murallas y los
jardines que se encuentran alrededor del centro de la
ciudad. También se puede visitar el Museo Arqueológico,
donde se guardan restos arqueológicos encontrados en la
región, y que ilustra la ocupación humana de la región desde
el Paleolítico, destacando el "Tesouro do Gaio" (siglo VII
a.C.) y las piedras grabadas de la Basílica Visigótica
(siglo VII d.C.).
Tierras del mar
Desde lo alto de Sines se puede admirar la vista panorámica
del Puerto de Pesca sobre la bellísima playa, desde la que
se sale a diario a faenar, ya que esta actividad sigue
siendo importante en la ciudad, aunque, actualmente, es su
puerto comercial, uno de los más importantes de Europa, el
que genera buena parte de la economía de Sines, con
industrias petroquímicas, metalúrgicas, etc...
Desde aquí puede iniciarse un recorrido por el litoral
alentejano, bien conservado y en estado salvaje en su mayor
parte y descubrir algunas de sus espectaculares playas.
Desde Sines hasta el cabo de San Vicente se desarrolla el
Parque Natural del Sudoeste Alentejano y Costa Vicentina, el
tramo de litoral europeo mejor conservado, con varias
especies de fauna y flora únicas, siendo por ello visitado
por muchos zoólogos y botánicos, procedentes de todas partes
del mundo. El paisaje está marcado por los escarpados
acantilados, símbolos del parque, creados por la erosión del
viento y el mar que les dio varias formas y tonalidades a lo
largo del tiempo.
Se pueden observar muchas especies de aves, como las raras
águilas pescadoras, pero las más interesantes son las
cigüeñas blancas, por ser éste el único lugar del mundo
donde nidifican en los acantilados marítimos. Otra
curiosidad son las nutrias, ya que también es este el único
paraje en Portugal y uno de los últimos en Europa, donde es
posible encontrar estos animales en hábitat marino.
Las playas, muy visitadas por los aficionados al surf, están
entre las mejores del país, la variedad es enorme,
encontrándose extensos arenales o pequeñas playas encajadas
entre acantilados y rocas. Si se prefiere un sitio con
ambiente, hay que ir hasta Vila Nova de Milfontes, en la
desembocadura del río Mira. Se puede elegir entre la playa
oceánica o las del río, o dar un paseo en canoa por sus
márgenes.
Aquí se suceden playas como la Playa Grande de Porto Covo
rodeada de grandes rocas que la protegen y bañada por un mar
de aguas limpias y, a veces, encrespadas que son muy
apreciada por los surfistas, o la Playa de la Isla de
Pessegueiro, situada frente a la isla que le da nombre y en
la que se encuentran vestigios de una ocupación muy antigua,
como una fábrica de salazón de pescado de la época romana;
durante el verano, diversos barcos proporcionan visitas a la
isla, atravesando el canal que fue usado como puerto de
abrigo por los romanos y cartagineses, y que hoy en día
ofrece excelentes condiciones para la práctica de deportes
náuticos como el windsurf, el piragüismo y el submarinismo.
Este curioso islote que el rey Felipe II de España (I de
Portugal) pensó unir al continente, conserva también restos
de este sueño real en las ruinas de dos fortines, uno en la
isla y otro en la costa. Finalmente la Playa de São Torpes,
que es una de las mejores para la práctica de surf en la
costa portuguesa, y que posee un arenal extenso, en el que
sobresalen algunas rocas, y está bañada por un mar con una
temperatura más elevada que sus vecinas. Muy distinta es la
pequeña playa de Zambujeira, ceñida entre bellos
acantilados, donde se pueden recorrer los senderos que
utilizan los pescadores y descubrir la Fuente de los Amores.
Pueblos con sabor
Muy cerca del litoral se encuentran también pueblos
encantadores, con ambiente y personalidad. Es el caso de
Vila Nova de Milfontes, en la desembocadura del río Mira,
una simpática población que debe mucho de su desarrollo al
turismo creciente de los últimos años. Entre su patrimonio,
en el centro histórico, destaca la Fortaleza, construida
entre 1599 y 1602 para defensa contra los ataques de
piratería, la Iglesia Madre y el Faro del Cabo Sardão,
construido a principios de siglo.
Más hacia el norte, sobre la orilla derecha del río Sado y
extendiéndose sobre una suave elevación, Alcácer do Sal ha
estado poblada desde tiempos remotos. Son prueba de ello,
los restos arqueológicos encontrados del Neolítico, y
también huellas del paso de griegos, fenicios y otros
pueblos de la cuenca del Mediterráneo que se sintieron
atraídos por su estratégica situación junto al camino de
agua que es el río Sado, que facilitaba el transporte de los
productos de las tierras del interior hacia otros lugares
del Mediterráneo.
Aunque haya perdido su importancia militar y comercial,
Alcácer do Sal mantiene intacta su notable belleza. Desde el
castillo se divisa, hacia el lado sur, la curva del río Sado,
que baña una suave llanura verde, preludio de la gran
llanura alentejana. Recientemente recuperado para albergar
una de las Pousadas de Portugal, ahora tiene el nombre de su
conquistador cristiano, D. Afonso II. Desde aquí se pueden
observar, hacia los cuatro puntos cardinales, magníficas
panorámicas sobre el río y los campos, el palco más adecuado
para imaginar el inmenso y variado movimiento que se
registraba en el río. Un paseo a pie por Alcácer do Sal
revela la parte más encantadora de esta ciudad, con sus
calles pequeñas y escalonadas que trepan hacia el castillo.
De regreso hacia la villa natal de Vasco de Gama, en el
interior pero a un paso del litoral, se encuentra el
original pueblo Santiago do Cacém, una tranquila villa con
orígenes remotos que durante el período romano era lugar de
paso en la calzada que unía Lisboa con el Algarve, lo que
contribuyó a su desarrollo. Situado en una colina, destaca
en lo alto el Castelo, con sus torreones en forma de cubo y
su barbacana almenada que rodea las murallas. El castillo
lleva anexa la Iglesia principal fundada en el siglo XIII
por los caballeros de la Orden de Santiago; de esa época
conserva el portal sur romano-gótico. Muy cerca están las
ruinas de Miróbriga, un importante centro agropecuario y
termal del tiempo de los romanos. El complejo arqueológico
incluye un núcleo urbano que encierra en su perímetro un
hipódromo, casas de residencia (algunas con pinturas
murales) y una acrópolis bien definida donde se destaca el
foro y el riquísimo conjunto termal
|
|
Otros Canales
|
Secciones
Turismo Hoy.
Periódico digital del Turismo. Actualidad, Noticias del
sector turísitco.
Información de gastronomía.
Guía gastronómica de España y Portugal. Restaurantes, productos con denominación de origen, platos típicos y recetas.
Vinos, bodegas y cavas...
Aventura y Turismo Activo
Actividades en la naturaleza, Información
de
Aventura y Turismo Activo, Montaña,
Escalada, Senderismo, deporte en la naturaleza y rutas ...
Viajes
por el mundo.
"Viajes por el mundo" es el canal de información turística del
exterior, una sección útil para el viajero inquieto que también busca información de turismo y viajes para planificar sus salidas al extranjero. |
|
Más información
Turismo do Alentejo.
Tel +351 269 498 680
Gastronomía
Aunque el viaje no haya
sido extenuante, llega el momento de reponer fuerzas y olvidarse de
dietas. Como aperitivo, o como postre, hay que degustar los quesos con
denominación de origen protegida, cada uno con características propias,
pero todos irresistibles al olfato y al paladar, a destacar el queso de
Serpa, cremoso queso de oveja y de sabor picante.
En esta zona próxima al mar hay que probar los productos de ofrece, como
el marisco, la sepia, el pulpo, y pescados como el sargo, la cherna, el
róbalo. Aunque tal vez hay que animarse con algunos de los platos
típicos de toda la región, como las migas con carne de cerdo, la de sopa
de ajo alentejana, la sopa de cazón o tomate, el gazpacho, el conejo
frito, escabeche de perdiz y el pie de cerdo al horno. Entre las carnes
destacan tres de sus denominaciones de origen como el cordero de
Montemor-o-Novo, el bovino de Charneca y, por supuesto, el famoso cerdo
alentejano, también con DO protegida. Como aderezo no faltarán orégano,
romero, tomillo, laurel, ajedrea y, sobre todo, el cilantro.
Para completar la comida, nada como la repostería conventual alentejana,
que hace pecar al más cándido de los seres. Dulces preparados a base de
huevos y almendra y a veces endulzados con miel, como los "morgados",
las "trouxas de huevo, la "sericaia”, las piñonatas de la región de
Alcácer, los dulces de naranja de Setúbal, los hojaldres de cabello de
ángel y las peras cocidas en vino moscatel de Palmela. Naturalmente,
toda la comida debe ser regada con los excelentes vinos de Alentejo,
como el tinto de Borba, Redondo, Reguengos o Vidigueira.
Dónde dormir
Hotel Caminhos de
Santiago, en Santiago de Cacém, uno de los hoteles más singulares
de Portugal, que impresiona con su audaz arquitectura, exquisito diseño
interior y su ubicación en la cima de una colina. Con sus 35
habitaciones, mezcla una decoración interior ultra-moderna, con
predominio del negro que hace resaltar las magníficas vistas a la luz
del Alentejo, propia de un hotel urbano, con la calidez e intimidad de
un refugio rural. Es el lugar perfecto para relajarse en uno de los
maravillosos salones, degustar la cocina local en el restaurante, o
darse un chapuzón en la piscina. Tel.: (+ 00351) 269 825 350
Pousada D. Afonso II, situada en el castillo de Alcácer do Sal, desde la
que se domina el recorrido del Río Sado que cruza un extenso y verde
valle. Tiene 33 habitaciones y 2 suites y un completo equipamiento.
Tel.: (+ 00351) 219 442 001
|
|