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Martes,
8 de septiembre de 2009, Entrar en Zmar Eco Camping Resort
Cinco Estrellas es acceder a un nuevo mundo. Un universo propio. Se
trata de un gran parque temático de la naturaleza y la ecología cuyas
bellísimas edificaciones, todas realizadas en madera de bosques
certificados, se confunden con los alcornoques del paisaje. El agua
caliente se genera con placas solares; se reutiliza absolutamente toda
el agua que se gasta; se separan todos los residuos sólidos; las mesas
de campo están realizadas con plástico reciclado; la mayoría de los
alimentos que se consumen proceden el entorno y nunca más allá de un
radio superior a 6 horas de viaje por carretera, los vehículos de uso
del personal son eléctricos… El futuro hecho realidad.
Todo esto aderezado con la última tecnología, hay wi-fi en todas las
zonas comunes, 12 vehículos eléctricos para uso del personal… Así como
un personal espíritu Zen que facilita la convivencia, el trabajo y la
articulación de un futuro mejor.
Zmar es fruto del trabajo de tres años, de los que nueve meses han sido
de construcción bajo la dirección del lisboeta Francisco de Mello
Breyner, un importante promotor y constructor, con dilatada experiencia
en grandes Centros Logísticos en todo el mundo. Dicho conocimiento le ha
llevado a hacer de Zmar un lugar en el que la amplitud, el
funcionamiento óptimo de las instalaciones y la comodidad de los
visitantes son prioridades.
Extensión equivalente a 80 campos de fútbol
Zmar ocupa un espacio de 81 hectáreas, unos 80 campos de futbol. Esta
gran finca, en la que casi se pierde la mirada en el horizonte, cuenta
con una parte de reserva ecológica, con un frondoso bosque de
alcornoques, y otra de reserva agrícola, en la que está previsto
desarrollar una Quinta Ecológica. Un paraíso para recorrer en bicicleta,
pues en Zmar hay cientos de bicis de alquiler de todo tipo. Una gran
ventaja, pues no es necesario desplazar la bicicleta en el viaje.
En la parte central se encuentran las zonas comunes, que se ubican en un
espectacular y bellísimo complejo realizado en madera y repartido en
varios edificios. Allí está la oficina de información, dos centros
médicos, el servicio de alquiler de bicicletas, el gran salón con
chimeneas colgadas del techo para cuando hace frío o se busca un espacio
interior… Todo dispuesto alrededor de una gran piscina de 100 metros de
longitud, una de las más largas del mundo, junto a la que se extiende
una gran pradera para relajarse y tomar el sol.
Entre los edificios comunes destaca FreZco, la zona de supermercado y
restaurante. Un gran espacio con un estilo totalmente verde. La zona de
supermercado cuenta con una amplia y cuidada selección de todo tipo de
productos, la mayoría con el sello verde, desde lavavajillas, hasta
pastas alimenticias, arroces, yogures, frutas y verduras de la zona…
Todo para poder prepararse una suculenta comida ecológica en el
alojamiento.
Alimentación ecológica en FreZco
En el restaurante todo es igualmente fresco, tanto que se cocina en
directo. El visitante elige el tipo de carne, todas de la zona del
Alentejo, el pescado y se hace directamente en la parrilla. Los mismo
que las pizzas y pastas, el cliente elige los ingredientes y en pocos
minutos los cocineros preparan su plato. También hay buffet caliente con
propuestas de estilo portugués que gustan mucho y buffet frío, para
confeccionarse cualquier clase de ensalada. La comida se cobra al peso,
es decir, el cliente solo pago lo que va a comer. Y los precios son
rotundamente moderados.
La zona se completa con cafetería, abierta de 8 de la mañana a 11 de la
noche y una heladería con propuestas artesanas que crean adicción. Deben
probarse los sabores de alfarroba (langosta), canela, menta, yogurt y
melón.
El visitante puede elegir entre: una mesa interior, de la zona de
terraza, por llevarse la comida a su alojamiento o cualquier otra de las
bellas zonas de Zmar.
Del Zpa a la piscina de olas
Otro gran núcleo común lo compone la piscina cubierta de olas y el Spa,
que en Zmar se ha llamado Zpa. En la piscina de olas, rodeada de
cristaleras desde las que puede contemplarse la reserva natural, jóvenes
y mayores disfrutan del divertido vaivén del agua a las horas en punto y
durante 10 minutos.
Zpa es el espacio para mimar el cuerpo y la mente. El visitante puede
realizar el circuito con sauna, baño turco, piscina de chorros y jacuzzi
por sólo 12 euros por persona. Si prefiere un tratamiento puede elegir
el más adecuado en un programa enorme, desde masajes faciales o de
cuerpo completo hasta manicura y pedicura.
Se puede elegir entre tratamientos únicos creados para Zmar con hierbas
locales, como el denominado Polvo de los viajantes, de dos horas de
duración, hasta diferentes técnicas aplicadas en un tatami. En total son
cinco bellas y relajantes cabinas que tienen el nombre de las hierbas
locales y donde se aplican diferente técnicas: Alecrim (tratamientos que
requieren el uso de agua y ducha); Lavanda (sala de relajación); Esteva
(masaje sueco y tratamientos faciales); Rosmaninho (donde está el
tatami) y Manjericao (manicura y pedicura).
De las Zvilla a las parcelas
La parte de alojamiento en Zmar se ha distribuido entre los que
prefieren una casa de madera a modo de hotel y los campistas que quieren
una parcela para colocar su tienda o su caravana.
Las casas de madera son auténticamente primorosas. Auténtico “desing”
natural. La Zvillas son las más amplias, con dos habitaciones, un enorme
baño, cocina y sala de estar. A continuación están los chalets y por
último las Zmovil que son caravanas de madera. Las comodidades son
idénticas y sólo varía el tamaño y precio. Todas están orientadas para
que las corrientes de aire no hagan necesario el aire acondicionado y
cuentan con placa solar.
Respecto a las parcelas, destacan por su gran amplitud, con 90 metros
cuadrados (6 de sombra), con posibilidad de alquilar un cuarto de baño
privado, así como conexiones de agua, luz y todo tipo de servicios.
Los diferentes alojamientos están rodados por las instalaciones
deportivas en plena naturaleza. Por una parte los circuitos aéreos de
deporte aventura, uno para los más pequeños y otro para adultos, con
tirolinas, cuerdas y multitud de pruebas trepidantes. También campos de
tenis, pádel, balonmano, tiro con arco… hasta un campo de futbolín
humano que es divertidísimo. Además de un circuito de obstáculos de
Mountain Bike y otro de carreras. No falta de nada para los más
deportistas.
Atención especial para niños y minusválidos
Dos colectivos reciben una atención muy especial en Zmar. Los peques y
los minusválidos. En Zmar todo esté pensado para los reyes de la
casa, los niños. Tanto que cuentan con su propio palacio, la casa Kidz.
Es un bello edificio de madera, de cuento, donde monitores entrenados
juegan, realizan todo tipo de actividades, con especial atención a las
relacionadas con la naturaleza y conservación del medio ambiente. Los
niños se divierten al mismo tiempo que se estimulan todas sus
capacidades. La casita cuenta con un hermoso jardín en el que aparece
toda una granja de animales de madera que funcionan como columpios. Es
un lugar delicioso.
También hay multitud de propuestas de columpios de madera para los más
grandes, diseñados y realizados por los mejores especialistas alemanes.
Por si fuera poco también dispone de un bungee trampolín, con
colchonetas para saltar.
Todos los alojamientos e instalaciones están adaptados para
minusválidos. Además los miembros de este colectivo no pagan alojamiento
como muestra del compromiso de Zmar.
En Zmar es finalmente fundamental la animación, la organización de
espectáculos, exposiciones, eventos culturales, observación de la
naturaleza, astronómica... El espíritu de Zmar es convertirse en un
auténtico foco cultural tanto del Alentejo, como de todo el sur de
Europa. De hecho cuenta con dos grandes Carpas Zen, con capacidad para
500 personas. Pues los colectivos y grupos de empresas tienen un
tratamiento personalizado.
Así es Zmar, un sueño de futuro y compromiso con la sociedad y el medio
ambiente hecho realidad. Un lugar donde siempre se quiere volver.
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