De entre los tesoros
que Jordania esconde en su orografía, la región de Aqaba se erige con
personalidad propia. A orillas del Mar Rojo, forma parte de un golfo que
se ha convertido en uno de los lugares turísticos por excelencia de
Jordania. Su importancia y fama como destino para los amantes de la
fauna marina no ha hecho sino crecer con el paso de los años, siendo un
destino de preferencia hasta para todos los más exigentes profesionales
relacionados con la fauna marina.
Las cálidas y
cristalinas aguas de Aqaba, con temperaturas que oscilan entre los 22 y
28 grados, resultan el entorno ideal para disfrutar del submarinismo,
gracias al colorido natural de este entorno. Los arrecifes de coral,
situados generalmente a menos de 100 metros de la costa, son ricos en
peces tropicales. No en vano, la zona destaca por la gran cantidad de
lugares de inmersión a lo largo de toda la costa situados a pocos metros
de la orilla, dado que el fondo del golfo de Aqaba es un desfiladero
submarino que en pocos metros se precipita a las profundidades.
En Aqaba también es
posible realizar excursiones de buceo nocturnas donde se pueden admirar
las criaturas marinas que aprovechan esas horas para mostrarse. Para
aquellos visitantes que no gocen de la debida experiencia en el campo
del submarinismo, Aqaba cuenta con varios centros de buceo. Todos ellos
ofrecen un equipo para la práctica de este deporte en óptimas
condiciones, instructores profesionales y traslado en barco hasta
diversos lugares de gran riqueza marina. Además, existen muchas más
actividades y deportes acuáticos disponibles, así como un interesante e
importante parque marino.
Otra alternativa de
ocio interesante para el visitante en Aqaba es realizar un paseo en los
típicos barcos con el suelo de cristal. Se trata de una buena ocasión
para divisar la ciudad desde el mar y observar los arrecifes de coral y
los animales que pueblan el fondo marino del Mar Rojo.
Mucho más que sol y mar
Otra de las
opciones que ofrece Aqaba es disfrutar de su rica vida comercial. En la
calle principal de la ciudad se sitúan la mayor parte de los bazares y
tiendas donde los comerciantes locales le invitarán a un té y le
ofrecerán productos jordanos. La gastronomía, como no podía ser menos,
es un rico manjar que conviene degustar. La zona es rica en pesca por lo
que sacar provecho de su sabor es una oportunidad que no debe
desaprovecharse.
Uno de los principales
enclaves históricos de Aqaba es el fuerte mameluco que fue
originariamente un castillo cruzado reconstruido por los mamelucos en el
siglo XVI. De forma cuadrada y flanqueado por torres semicirculares, el
fuerte está marcado con diversas inscripciones del último período de la
dinastía islámica.
Aqaba reúne todas las
características que hacen de Jordania un destino ineludible. Una
historia admirable, con enclaves sobresalientes, una infraestructura
hotelera de primera categoría, instalaciones impecables para el
visitante y posibilidades para hacer compras, además del calor y la
generosidad de sus gentes. Ciudad de crecimiento espectacular en los
últimos años, ofrece un mar cristalino, un radiante sol y buen tiempo
todo el año, además de una gran oferta de actividades para aquel que la
visita.