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Siete
Picos y su entorno. El Valle de la Fuenfría
Conjuntamente
el entorno de los Siete Picos, de 1838 metros, y el Valle de la Fuenfría
forman uno de los más bellos parajes de la Sierra de Guadarrama, allí donde
corren las primeras aguas del Guadarrama. La localidad serrana de
Cercedilla, a tan sólo sesenta kilómetros de Madrid, y el Puerto de
Navacerrada son puntos de partida y referencia para adentrarse y disfrutar
de sus veredas, vistas panorámicas y pinares.
Este
conjunto natural se extiende mirando hacia el sur por la parte más
occidental de la sierra de Madrid y rodeado por las otras cumbres de
La Peñota
(1945 m.),
Peña Aguila (2009 m.),
Peña Bercial
(2001 m.),
Cerro Minguete (2024 m.) y
Cerro Ventoso
(1695 m.).
El Valle de la Fuenfría está cubierto por un pinar de pino silvestre que se
extiende hacia el norte por el bosque de Valsaín y Navafría formando la
mayor masa de pinares de todo el Sistema Central. Como entrada al valle se
considera al paraje de Las Dehesas.
No menos
atractivo es el Bosque de Valsaín, en el que predominan los pinos y los
robles. La carretera que une Villalba y Segovia atraviesa este bosque desde
el Puerto de Navacerrada hasta La Granja.
Cercedilla
Localidad
serrana de gran belleza y capital del paisaje del Valle de La Fuenfría y los
Siete Picos. Por ello y no en vano su historia se ha visto en todo momento
muy ligada a la belleza de sus alrededores, que siempre atrajeron a cuantas
culturas llegaron a estos dominios.
Símbolo
del valle y Cercedilla es su Calzada Romana, que cruza su término. Fueron
los guerreros romanos los descubridores de la actual Cercedilla, cuando
atravesaban estas tierras desde Titulcia a Segovia por la transitada ruta de
la Vía Antonina. Después fueron los árabes, quienes se asentaron sobre una
anterior colonia visigoda. Más próximo a nuestros días, la localidad
perteneció al Señorío de Santillana. La Calzada Romana, que le otorgó su
merecido protagonismo, se convirtió en Camino Real como paso obligado hacia
Segovia atravesando el puerto de la Fuenfría hasta finales del siglo XIX que
se trazaron otras rutas alternativas. Comerciantes y ganaderos encontraba en
estas latitudes los pastos y leña comunales tan apreciados por aquél
entonces.
Hoy en día, es posible recorrer esta calzada, aunque con algunos tramos ya
desaparecidos. El recorrido atraviesa los vetustos puentes del Descalzo, el
de En medio y el de Matalasnos, siendo esta una interesante y cómoda ruta
para un primer contacto con los alrededores de los Siete Picos.
Ya, en el interior urbano
de la que fuera medieval Zercedilla, son de interés para el visitante la
iglesia de San Sebastián, de reformada factura románica; la ermita de Santa
María de la Cabeza y la Capilla de la Merced.
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