|
Llamativas verbenas y devotas
procesiones se suceden durante todo el verano en los rincones más
hermosos de Madrid. La capital de América de habla hispana en Europa se
engalana con pañuelos, mantones de Manila y claveles, mientras los
gigantes y cabezudos desfilan por sus calles. Es la exhibición del
Madrid más divertido y castizo, así como del nuevo Madrid de la Fusión.
San Antonio de la Florida: Un amor entre alfileres"
Madrid, en árabe Magerit
o ciudad del agua, está de fiesta continua en verano. Las celebraciones
de los diferentes patronos se suceden estratégicamente a lo largo de
julio y agosto para disfrute de madrileños y visitantes.
La primera cita es la popular verbena de San
Antonio de la Florida, que tiene lugar el 13 de junio como broche de la
primavera.
Según la tradición, las
jóvenes solteras acuden cada año a la Iglesia de San Antonio de
Florida en este día tan señalado con la esperanza de encontrar a su
media naranja. Dichas jóvenes introducen sus manos en la pila bautismal,
que alberga gran cantidad de alfileres sumergidos en el agua. El
objetivo es que quede clavado
alguno en las palmas de sus manos como
mensaje claro de la llegada de un amor. Las que no lo
consigan, podrán probar suerte el año siguiente. Alrededor de la ermita,
música y bailes, bien animados por cientos de casetas de verbena que
permiten degustar los típicos churros con chocolate.
También se reparten numerosos
panecillos de forma gratuita entre los asistentes. Es el Pan de los
Pobres, que protegerá los ahorros si se conserva durante todo
el año.
En las Fietas del
Carmen
no se pone el sol
Los barrios de Chamberí y
Puente de Vallecas son los protagonistas de las fiestas del Carmen
de julio. Reza el dicho que “Desde el Carmen a Santiago no se pone el
sol en Chamberí”, debido a que la fiesta se extiende del 16
al 25 de julio.
La celebración original de la
patrona del mar tenía lugar en la calle de su propio nombre, del Carmen,
en la iglesia levantada en su honor, cercana a la Puerta del Sol.
Pero desde finales del siglo XIX, la Cofradía de Nuestra Señora del
Carmen se trasladó al barrio de Chamberí para organizar la procesión de
la Virgen, que se celebra, puntualmente, el 16 de julio. Entrada la
noche, llega la verbena que se reparte entre la Plaza Vieja de
Chamberí y los aledaños de las calles de Bravo Murillo y
Santa Engracia. Es una explosión de color, realzada por chulapas que
lucen sus mantones de Manila al ritmo de los mejores schotis y
pasodobles.
En Puente de Vallecas tiene
lugar la Batalla del Agua, en la que vallecanos y visitantes se lanzan
cubos de agua durante la tarde del 16 de julio. Es la muestra festiva de
una reivindicación siempre latente en la capital de España, una
reivindicación surrealista que pide: Madrid... puerto de mar. También se
celebra una popular y divertida verbena.
San Cayetano y San
Lorenzo, devoción y diversión
Lavapiés y Cascorro,
dos de los barrios más castizos de Madrid, celebran las fiestas de San Cayetano y San
Lorenzo durante la primera semana de agosto. San Cayetano se
celebra el 7 de agosto las zonas de Cascorro y el Rastro. Los fieles
deben conseguir una de las
flores que adornan la carroza donde se exhibe
el santo para tener el trabajo y la comida asegurada durante todo el
año. Los campeonatos de mus y
rana
tienen gran renombre.
El 10 de agosto, el Barrio del Lavapiés celebra la festividad de San Lorenzo con una procesión
que recorre las calles que antaño formaron la judería madrileña. Asegura
la tradición que la Iglesia de San Lorenzo, más conocida como el
Templo de las Pulgas, por su reducido tamaño, fue construida
sobre una sinagoga judía por los propios vecinos. El Santo fue llevado
allí con posterioridad y más tarde se convertiría en el patrón del
barrio.
La Verbena de San Lorenzo se celebra el
14 de agosto con una larga serie de concursos
de schotis o
cabezones y barrigudos, sin olvidar las carreras de sacos.
La Paloma, la virgen del
cuadro
Del 6 al 15 de agosto llegan las
fiestas más representativas de Madrid, dedicadas a la Virgen de la
Paloma. El inicio de su devoción se
remonta al siglo XVIII, cuando el lienzo que representa a la Virgen fue
encontrado por Isabel Tintero, una madrileña que vivía en la calle de la
Paloma. El cuadro se expuso, primero, en el portal de su propia casa,
para pasar a la primera capilla en 1796. La gran devoción de todo el
vecindario por esta imagen propició la creación de un templo nuevo en
1912, el mismo que ahora alberga el lienzo. La Virgen fue elegida
patrona por el propio pueblo de Madrid, junto con la Virgen de la
Almudena y la Virgen del Carmen.
La procesión se celebra el día 15 de
agosto, con la popular bajada del cuadro de la Virgen, el momento más
esperado por todos los fieles. La Paloma se coloca en una carroza
engalanada con cientos de claveles de colores y es trasladada, a
hombros, por los bomberos de Madrid. Los chulapos compiten en
chulería y desparpajo dedicándole los piropos más originales y
divertidos.
La Verbena de La Paloma es también
la más famosa que se celebra en la ciudad. Chulapos y chulapas bailan
los schotis más conocidos del Maestro Agustín Lara a ritmo de organillo.
Ellas, con su vestido largo ceñido, un mantón de Manila en los hombros y
cubriendo la cabeza, el pañuelo con el clavel. Ellos con camisa blanca
almidoná, pantalón gris marengo de rallas, chaleco a cuadros,
pañuelo al cuello de seda blanco o safo, gorra de medio lado o
parpusa y zapatos de charol negro o calcos.
Verbena Castiza de fusión
Para combatir las altas
temperaturas veraniegas, los vecinos invitan a los visitantes a
limoná, sangría y vermouth bien frescos. Para acompañar y reponer
fuerzas resultan fundamentales las típicas gallinejas, los callos
madrileños o los clásicos bocadillos de calamares. Tampoco debe faltar
algo dulce y típicamente madrileño: los barquillos.
Uno de los atractivos de esta
Verbena es que es muy frecuentada por las principales figuras del arte
flamenco español debido a la enorme devoción que profesa este colectivo
por la Virgen de la Paloma.
La principal novedad de los últimos años es la afluencia de visitantes
de multitud de nacionalidades. Son los nuevos madrileños: personas
procedentes fundamentalmente de países de Hispanoamérica, del Este de
Europa y de China, que han llegado a Madrid para trabajar y se han
integrado en el ambiente y las tradiciones de la ciudad. Son los nuevos
habitantes del Foro, empeñados en disfrutar de unas tradiciones
centenarias para recrear así una auténtica Verbena Castiza de Fusión.
... y para
despedir el verano: Las fiestas de la Melonera
En las
inmediaciones del Parque de La Arganzuela, los vecinos de tan castizo
barrio son los encargados de organizar las últimas fiestas de la
temporada estival. Manifestaciones festivas que se vienen cumpliendo
desde el siglo XVIII.
También conocidas como las Fiestas de la Natividad de la Virgen del
Puerto, se celebran alrededor de la primera quincena del mes de
septiembre, y tienen como día cumbre el 12, cuando se celebra la misa en
la explanada de la Ermita, en el Paseo Bajo de la Virgen del Puerto y se
pasea en procesión la Imagen por los alrededores de la Ermita. Estos
festejos tienen su epicentro en un sitio no muy lejano de donde Goya
pintaba las romerías.
|