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De viaje por...
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Rutas y
destinos por la Castilla La Mancha |
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Vistas, historia, esmerado servicio y confort
Apuntes y reflejos del célebre pasado del Cigarral
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Convertidos en posadas y comedores, hoy tan frecuentados como codiciados, ocuparon un espacio célebre en los siglos de oro de la ciudad. Estas fincas, localizadas en las colinas circundantes a la ciudad, han estado estrechamente unidas a la vida de los toledanos. Hoy, en los preludios del XXI, las mejores propiedades siguen ofreciendo al visitante aquellas mismas vistas que en tiempos disfrutaran y elogiaran ilustres como Lorca, Cardenal Sandoval y Rojas, el Conde Romanones, Salvador de Madariaga, Zuloaga, el Greco, Garcilaso de la Vega y un sinfín de personales del arte, la literatura o la política |

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Texto: Luis Medina
Fotografías: Luis Medina
y
C. Caravantes
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“Una leyenda de la que hablan los que nunca pasearon por la orilla del
Tajo y que, con la fantasía, se puebla a voluntad de imágenes adorables
o trágicas” Así describió Gregorio Marañón a los cigarrales en su libro
Elogio y Nostalgia. Por su parte, García Lorca introducía un aspecto más
sensorial cuando afirmaba que le daban ganas de comérsela untada en pan,
discurso muy bello que transmite la efusión y el deseo de intimidad que
inspiran estos literarios parajes.
También Tirso de Molina, concretamente en su libro Cigarrales de Toledo,
cuenta la historia de un grupo de señores toledanos amigos del amor y de
las letras, decididos a pasar durante el verano varios días por los
gratos retiros que rodean a la ciudad; cada jornada en uno diferente,
hasta un total de veinte que eran los que figuraban inscritos en el
programa y de los que el autor apunta. Igualmente Galdós, Umanuno, Pérez
de Ayala, García Lorca, Lope de Vega o Navarro Ledesma
reflejaron en sus
escritos la singularidad del paisaje. Siglos después de aquellos
románticos tiempos, Los Cigarrales se han renovado para convertirse en
refugios para escapar de la ciudad y disfrutar de los sencillos placeres
de Castilla.
Pero, al margen de éstas y otras descripciones excedidas, aunque muy
poéticas, un cigarral se valora por sus vistas, y por el agua de que
dispone. Por lo general disponen de poco terreno a su alrededor y se
caracterizan por el color de la tierra. De aspecto rojizo son las fincas
en las que se cuidan los escasos olivos, de aceite fino y sabroso; el
almendro y el al albaricoquero. Hay mucha almendra amarga y dulce, que
se transforma en pasta del afamado mazapán en la época navideña. Al
proliferar la delicada flor de estos frutales, en la eclosión
primaveral, es bellísimo el aspecto de los cigarrales. Este ha sido su
marco natural, al otro lado del río Tajo, hoy conjuntos residenciales de
gran valor cultural, paisajístico y ecológico desde donde se contemplan
espectaculares vistas del la monumental ciudad de Toledo.
Los Cigarrales engloban bellas construcciones de arquitectura entre
rústica y conventual que se adecuan perfectamente al terreno agreste y
accidentado que presenta la colina toledana. Los cortijos están rodeados
de terrazas y patios empedrados donde no faltan los jardines repletos de
la flora más variopinta, desde geranios, azucenas, lirias hasta olivos,
almendros y cipreses. Los Cigarrales retoman las villas
romanas
asentadas hace más de veinte siglos donde los musulmanes de la taifa
toledana crearon huertos de recreo para el disfrute de un espacio a la
mano de la naturaleza, donde se funde en armonía el espacio natural y el
humanizado. Desde el renacimiento, consideradas residencias de descanso
y signo externo del prestigio social, eran el lugar de encuentro idóneo
para las tertulias de clérigos, nobles e intelectuales. De este modo, se
convirtieron en interesantes focos de creación y sabiduría que gozaron
de gran prestigio en el Siglo de Oro.
Distintas culturas que dejaron su huella en Toledo. Deambular por los
cerros es uno de los mayores placeres que ofrecen Los Cigarrales: sentir
el aroma de los inmensos olivos que forman parte de la zona desde el
siglo XVI mientras se camina por la ribera del Tajo. No en vano, los
cigarrales se han convertido en un lugar emblemático ya que en la
actualidad es lugar de encuentro de altos cargos políticos, financieros,
premios Nóbel e incluso de estrellas del deporte.
El de Caravantes, modelo de Cigarral
Como corresponde, el de Caravntes está construido en una antigua finca de recreo de la alta
sociedad toledana. Era el lugar de esparcimiento de intelectuales,
artistas, escultores, pintores, músicos…. Perteneció durante el siglo XVIII a un célebre músico compositor llamado “Señor de Caravantes”. Por
su emplazamiento, en los montes que circundan la ciudad, goza de
magníficas vistas sobre Toledo, Ciudad Patrimonio de la Humanidad, y su
emblemático río Tajo. Hoy, estas privilegiadas vistas, otrora admiradas
y reproducidas en lienzos de ilustres pintores, son uno de entre muchos
argumentos que incitan al viajero a visitar Toledo y recrearse con la
belleza que aún guarda tan espectacular entorno.
Para su disfrute, El Cigarral de Caravantes, dispone de más de una
veintena amplias e íntimas habitaciones abuhardilladas con madera noble,
todas ellas con vistas panorámicas y dotadas de las más exigentes
instalaciones. Completan las instalaciones: servicio de cafetería, bar,
salones, piscina y jardines. También ofrece salones previstos para
convenciones y reuniones de empresa.
Más información:
www.cigarraldecaravantes.com
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Datos prácticos
El conjunto de
establecimientos que componen la zona de Los Cigarrales de Toledo ofrecen un
amplio y completo abanico de servicios. Hoteles, restaurantes y paradores
estratégicamente ubicados, alta calidad de servicio, cargados de historia y
muy confortables donde acoger celebraciones, reuniones, eventos
empresariales, convenciones…
Gastronomía
Los establecimientos
ubicados en Los Cigarrales de Toledo son el lugar ideal para disfrutar de la
cultura gastronómica toledana. La cocina local es arraigada en sus
tradiciones, cazadora y pastora, con un buen número de recetas que
combinando influencias moriscas y cristianas aportan un gran placer al
paladar.
Entre sus especialidades destacan el cordero asado o guisado, como
cuchifrito, que se prepara con huevo, azafrán, tomate y vino blanco y la
perdiz con pochas (especialmente sabrosas alubias de esta zona) o la perdiz
estofada, cocinadas a fuego muy lento y servidas con patatas al vapor y la
muy conocida tortilla a la magra.
De fama internacional son el queso manchego, queso envejecido de leche de
oveja, de vaca o mezcladas y el mazapán, dulce con el que los artesanos de
Toledo hacen un derroche de imaginación dándole las más simpáticas formas.
En cuanto a sus vinos, también la provincia toledana ofrece una gran calidad
con sus denominaciones de origen La Mancha y Mentrida.
Establecimientos Los Cigarrales de Toledo
-
CIGARRAL DE CARAVANTES
Carretera de Circunvalación, 2 Tel.: (+34)
925 283 680 >>>
- AC HOTELES CIUDAD DE
TOLEDO
- BEST WERTERN HOTEL
DOMÉNICO
- CIGARRAL HIERBABUENA
- EL CIGARRAL DE LAS
MERCEDES
- HOTEL ABACERÍA
- HOTEL LOS CIGARRALES
- LA VENTA DEL ALMA
- PARADOR DE TURISMO DE
TOLEDO
- VIÑEDOS CIGARRAL STA.
MARÍA (GRUPO ADOLFO)
- HOTEL LA ALMAZARA
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