|
Hablar
de este entorno mágico es volver sobre los pasos de
quienes antes que nosotros ya descubrieron la gentileza de
estas tierras; el
Marqués de Santillana en sus Serranillas,
o Antonio Machado en sus poemas, fueron lo
suficientemente elocuentes para describir tanto el carácter
de sus gentes como la fortaleza de sus sierras; su propio
nombre de Mágina no está claro si proviene de
Magna o de Mágica,
en cualquier caso ambos ilustran sobre lo que estas
sierras han sido para sus gentes. No sólo escritores o
poetas ya desaparecidos escribieron de estas tierras; más
recientemente la prosa de Antonio
Muñoz Molina, recoge entre sus lugares comunes el
nombre de Mágina, y es que desde La Loma de
Ubeda y Baeza, resulta difícil ignorar el horizonte
de estas sierras.
Su
localización se sitúa en el centro sur de la provincia
de Jaén, hasta el límite con la provincia de Granada,
entre las altiplanicies de los Montes y los valles del
Jandulilla, Guadiana
Menor y Guadalquivir.
Sus
picos más altos, que en días claros de invierno y
primavera, se distinguen por sus mantos de nieve son el Pico Mágina, con 2.167 metros; el Pico Cárceles, con 2.059 metros; Almadén, con 2.032 metros, y el Sierrra Mágina, con 2.014 metros.
Por
estas sierras, cada vez se ven menos especies animales
que siempre han estado vinculadas a estas tierras, como la
gineta, el tejón y el ubicuo zorro, así como las águilas
reales y perdiceras, fácilmente adaptables a la zona por
existir medios abiertos y despejados; se observan un poco
más el búho real y la cabra montés muy azotada por la
enfermedad de la sarna; actualmente las especies más
extendidas son la famosa perdiz roja, así como el jabalí.
De éste se realizan batidas para su caza en el mes de
marzo, principalmente en Mojón Blanco y Bercho, lugares
pertenecientes a los términos de Mancha Real, Torres ,
Pegalajar,
y por
la parte de Cambíl.
En
Sierra Mágina existen zonas muy áridas que bruscamente
colindan con otras de abundante vegetación, así es fácil
ver como el Esparto o Atocha de Jódar y Cabra de Sto.
Cristo es vecino de las hermosas adelfas del Río Cuadros
en Bedmar, pasando por los Tarays
de Arroyo Salado (Cabra de Sto. Cristo). En estos
lugares es común encontrar
el Tomillo y Romero, dando un sabor especial a la
aceituna en agua, así como el hinojo.
A
6,5 Kms.
De Huelma comenzamos a entrar el bosque mediterráneo.
Aquí se aprecian grandes encinas,
además de quejigos
y
pinos carrasco más bien en la zona de Cambíl,
ya adentrados en el término de Pegalajar y Mancha
Real, se observa otra vez el monte bajo, como
El Esparto
Romero, Majoleto, Escaramuza; frecuentes también
en el trayecto de Albanchez a Torres, así como las
alhucemas e hiniestas.
Sin
duda alguna lo que mas nos impresiona a los poetas, es
contemplar el valle de Torres a la Fuenmayor ( Ramal del
Zurreón), en primavera, cuando aparece un manto blanco
por el florido cerezo entre los verdes pinares; o tal vez
en otoño, cuando las hojas se vuelven rojizas y dan un
aspecto mágico al valle.
Yo
diría que Sierra Mágina se distingue por su proyección
a escala humana, es una Sierra que se puede contemplar con
la vista del ser humano, a diferencia de otras sierras
demasiado majestuosas que la civilización se empeña en
reforestar de pinos, a veces tan perniciosos cuando se
producen los incendios, que cuesta recuperar, no así,
otros entornos de matorral bajo y medio, como pueden
existir en Sierra Mágina. De tal manera, los pueblos se
acercan mucho a las laderas de la Sierra y forman un
conjunto muy peculiar, que para el visitante puede
significar algo distinto.
Se
sitúan
al norte del parque natural, los pueblos de Mancha
Real, Torres, Albanchez, Jimena,
las Escuelas,
Garciez, Bedmar ,Jódar;
al este, Cabra de Santo Cristo, Larva, Bélmez de
la Moraleda, Solera; al sur, Huelma, Cambíl,
Arbuniel,
Pegalajar;
y por el Oeste la Sierra linda
a otras formaciones montañosas como la
Guardia, Noalejo, Carchelejo, cuyos habitantes se
sienten ofendidos cuando no los incluyo en Sierra Mágina,
probablemente tengan toda la razón.
Aconsejaría al visitante diera una vuelta por los pueblos
antes citados, seguro que será bien recibido, sobre todo
en primavera y otoño cuando los parajes se encuentran mas
frescos y bellos y por supuesto apetece tomar los
productos grasos del cerdo, típicos de por aquí, como la
morcilla de sesos de Cambíl, los chorizos y lomos
de Torres, y en
repostería
probar los gusanillos, los roscos de sartén,
mazapanes, huevos a la nieve, acompañados de los licores
caseros hechos con la “ciruelilla endrina”, o “Risol”;
que perdonen los torreños
mis faltas de ortografía porque solo los asimilé
de oídas.
Mágina
goza de lugares de recreo para excursiones masivas, con
manantiales de agua naturales. Podemos destacar el de
Arbuniel, por su mayor magnitud, si bien deben mejorar el
propio nacimiento para hacerlo mas atractivo. Aunque más
pequeño, resulta
bello el de la Fuenmayor en Torres, el agua sale en
cascada por formaciones de piedra hechas por el hombre. Hútar
y Cuadros en Albanchez y Bedmar, también son
atractivos por la gran cantidad de arboleda, que
proporciona placenteras sombras donde se degustan
deliciosas paellas.
Para
el caminante solitario, le recomendaría hiciera una ruta
en plan tranquilo, de aprox. 25-30 kms., 1 o 2 días:
arrancaría en el chiringuito del río Cuadros,
atravesando por el camino toda la sierra de Bedmar, hasta
llegar al Caño del Aguadero, corazón de Sierra Mágina y
uno de los lugares más grandiosos; después de tomar
impulso con el descanso,
se dirigiría hacia el Pico Mágina , en el camino
existe una fuente llamada “Fuente Fría”, quizás sea
el agua más fría que he bebido de un manantial natural;
ya cerca del Almadén, en Torres, descendería en dirección
Cambíl, para observar las grandes encinas y acequias
de agua que existen por éstos lares, con praderas
naturales donde
se pueden encontrar raras
especies de setas, muy codiciadas por los
entendidos. Si la ruta se realiza en otoño, se hace muy
agradable a la vista la
roja
“cornicabra”.
*Antonio
Pérez Arroyo, "Nací
el 11
de Marzo de 1.952, en el cortijo de Caniles (entre Mancha
Real y Jimena), de una familia
procedente de Beas de Segura. Allí me crié observando los
pájaros volar a su
albedrío y aprendí a vivir lejos de toda ideología
o
fanatismo, en busca de mi propia libertad, por tal motivo
me llaman poeta rebelde". Antonio Pérez Arroyo,
poeta, es autor de una de las páginas más completas que
existen sobre Sierra Mágina.
|