|
Entre todos los nacionales, hay uno que ha
cobrado alta y merecida fama hace tan sólo una década: la Torta de El Casar.
La razón de su desconocimiento hasta hace tan sólo diez años, está en un curioso y
principio económico de los pastores de El Casar de Cáceres. Desde
remotos tiempos, los pastores de el Casar de Cáceres, hacían pastar sus
rebaños de merinas en las arenosas y graníticas tierras de su término. Cuando en
primavera destetaban los corderos, elaboraban quesos que vendían en la cercana capital de
provincia. La elaboración del queso se hacía con la leche cruda, cuajada con cardos
silvestres y siguiendo técnicas de prensado, salado y curado tradicionales. Ocurría con
cierta frecuencia que algunos quesos, al sufrir una proteolisis, tomaban un color acerado
brillante, se agrietaban y en su interior se formaba una pasta con textura algo más densa
que la leche condensada. Esto era lo que los pastores llamaban atortarse o tomar
forma de torta, que hacía que este queso fuese consumido en la familia y no se pudiera
vender en su mercado natural, ocultando en ocasiones estas tortas para no cobrar fama de
malos elaboradores de quesos.
Cuando fue descubierto por el gran
público, empezó a ser alabado por los gurús de nuestra gastronomía. Incluso Camilo
José Cela llega a decir que es el mejor queso que probar se puede. Su forma es
cilíndrica e irregular y su peso aproximadamente de un kilo. Para su consumo se ha de
hacer un corte circular en la corteza superior por donde se extrae la pasta cremosa con un
cuchillo para untar en pan tostado. Su sabor es intenso, fuerte, propio de los quesos
elaborados con leche cruda de oveja. Su pasta es mantecosa y persistente en el paladar,
por lo cual ha de ser acompañado con un vino fuerte.
Quesos El Casar
Ctra. de
Circunvalación, s/n.
10190
Casar de Cáceres
(Cáceres)
Tel.- 927 29 05 96
|