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Hace
más de treinta años que Adolfo Muñoz Martín abrió su establecimiento en una
recoleta judería de aquel Toledo en el que convivieron tres culturas de distintos
dioses, diferentes leyes y el mismo fervor por una ciudad que era de todos y el mejor
regalo a las sociedades venideras. Casi dos décadas afianzándose con un espíritu
positivista en el que le acompaña su mujer, Julita García Sánchez. No ha
desfallecido ante el trabajo ni ante las adversidades; por el contrario, se ha ido
superando, día a día, para convertirse en lo que es: uno de los restaurantes más
destacados de Iberia.
Los guisos de Adolfo son cambiantes, según estaciones y
tendencias, pero, a la vez, respeta los cánones clásicos dentro de la cocina regional
con una estructura internacional. Gran maestro mil veces premiado (ha logrado
recientemente el Marqués de Desio de la Academia Nacional de Gastronomía y de
la Buena Mesa al mejor profesional de la restauración española), entiende el oficio
de una manera muy personal, en la que tienen que intervenir todos los sentidos. De ahí
que, al realizar cualquiera de sus muchos platos, siempre pretenda que sean armoniosos,
ningún aroma suprima otro y ni un sabor prevalezca más de lo preciso sobre otro gusto.
Adolfo es un enamorado de la cocina regional
castellano-manchega, donde halla la base de su carta y la inspiración de sus platos. Aceites,
especias, caza, huerta, carnes, dulces y frutas
que, en muchos casos, el mismo produce, son tratados con el cariño de quien entiende que
son materias para hacer una obra de arte.
Su bodega, con más de cuatrocientas referencias y más de cuarenta mil
botellas, está instalada en una cueva de una casa judía del siglo XI próxima al
restaurante. Allí, se encuentran todas las denominaciones y vinos de la tierra de España
y una amplia representación de los caldos más prestigiosos del mundo, siendo un defensor
de los vinos de Castilla-La Mancha.
Adolfo
Muñoz Martín
Adolfo Muñoz Martín nace en Belvís de la Jara (Toledo),
el 23 de Agosto de 1953, toda su infancia transcurre en
su pueblo natal donde cursa los estudios primarios y
ayuda, siempre que puede, a su padre en las labores del
campo, como era en la huerta familiar, en la recogida de
la uva y de la aceituna durante la temporada de la
misma. Este hecho hace que nazca en él el entusiasmo y
cariño que tiene por los productos de la tierra.
A los trece años se traslada a Toledo para trabajar en
la hostelería, aquí empieza su pasión por este mundo.
Trabaja en el restaurante El Quijote hasta los 17 años,
como pinche de cocina y en el comedor, se traslada como
jefe de producción y personal a una cafetería-repostería
de la capital imperial durante 4/5 años.
En el año 1976 conoce a la que será su mujer, Julita
García Sánchez, natural también de Belvís de la Jara, en
esta época con 22 años monta lo que sería su primer
negocio en régimen de alquiler, durante dos años, el
club de tenis de Toledo. Después Adolfo y Julita ponen
juntos su primer negocio, una pequeña cafetería en el
centro de Toledo, en la cual Adolfo hace algo distinto
de lo que se hacia en Toledo, dando más importancia al
vino, al queso y al aceite de la Mancha. Esta iniciativa
tuvo mucho éxito y fue punto de reunión para mucho
Toledanos que se acercaban a departir en torno a una
buena cocina.
Adolfo es amante de su familia, con la que cuenta
siempre a su lado ha cosechado importantes premios en
los que destacan el Premio Nacional Alimentos de España
que concede el Ministerio de Agricultura, Pesca y
Alimentación y Premio Nacional de Gastronomía Marques de
Desio al mejor profesional de la Restauración Española.
Primer Premio de Restauración de Castilla–La Mancha.
Premio de Turismo Cámara de Comercio de Toledo y Mejor
Empresario del Año por la Federación Empresarial
Toledana.
A través de sus restaurantes en Toledo y en Japón ha
adquirido renombre internacional y las más altas
calificaciones en eventos, medios de comunicación y
críticos especializados de todo el mundo. Es una seña de
identidad de la gastronomía española y en particular de
Castilla–La Mancha, ya que su cocina ha viajado con él
por más de 30 países en los que ha interpretado de forma
sabia y sugerente la riqueza de los productos naturales.
Es un amigo de sus amigos, apacible, generoso, muy
creativo y gran comunicador.
Dirige junto a su familia el Grupo Adolfo – Toledo, que
se encuentra integrado por Restaurante Adolfo,
Restaurante La Perdiz, Adolfo-Colección, Viñedos
Cigarral Santa María, restaurante y bodega donde se
elabora el vino Pago del Ama , la Escuela de la Cocina y
el Vino de Toledo y el obrador de pastelería y
panadería. Es copropietario del Hotel Palacio Emperatriz
Eugenia de Montijo de 5 estrellas, siendo el restaurante
Belvís el nuevo enclave gastronómico que camina bajo la
filosofía de cocina de Adolfo.
Restaurante Adolfo
C/ La Granada, 6
Toledo
Tel.- 925 22 73 21
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