Pocos pasteleros hay en España como Justo Almendrote. La
calidad de su trabajo es excepcional, pero aún más
increíble es su calidad como persona. Afable, amable,
buena persona como pocos, Justo sabe endulzar la vida de
cualquiera, y sobre todo de aquellos que le conocemos. Y
parece ser que ahora también endulza la vida de los
triunfadores del cine español.
Con motivo de la entrega de los Premios Goya, la
organización ha querido obsequiar a los premiados con un
presente muy especial: una réplica de la estatuilla en
chocolate. El encargo fue a parar al reconocido
pastelero Justo Almendrote, un hombre capaz de aceptar
retos pasteleros de lo más variados, como el de cometer
la osadía de esculpir la figura de chocolate más alta
del mundo y conseguir con ello un Record Guiness. Su
habilidad en el tallado y esculpido de los mejores
chocolates del mundo hacen de él no solo un maestro
pastelero sino un gran artista.
Justo Almendrote ha creado treinta y siete réplicas
exactas de la estatuilla, todas ellas esculpidas a mano,
macizas, con un peso superior a los 2,5 kg y pintadas a
mano con un recubrimiento metálico que consigue darles
un aspecto prácticamente idéntico a la estatuilla
original. En este trabajo, Justo Almendrote ha invertido
una semana.
Las dulces estatuillas se mandarán a todos los premiados
en los próximos días, algo que seguramente endulzará más
si cabe el gran momento que están viviendo.
Justo Almendrote: “Me ilusiona muchísimo que Luis Tosar
tenga uno de mis Goya”
Pronto serás un escultor de renombre, ¿no?
Justo Almendrote.- (Risas) Sí, anteriormente hice un
busto del Rey Juan Carlos o la escultura de chocolate
mas alta del mundo.
Y ahora los Goya...
J.A.- Sí. Al principio, cuando me llamaron de la
organización no me hizo una ilusión especial. No me di
cuenta de la dimensión del trabajo, pero ahora, con el
paso de los días, me he alegrado mucho de haber
aceptado, a pesar del gran trabajo que ha supuesto.
¿Y todo ello en una semana?
J.A.- Sí, tuve que darme mucha prisa. El escultor de los
Goya originales comienza a tallarlos cuatro meses antes.
¿Hay alguno de tus Goya que te haga especial
ilusión el ver las manos a las que va a parar?
J.A.- Hay dos. Como sabes, he hecho treinta y siete
estatuillas, treinta y dos de ellas para los premiados y
las cinco restantes para otras personas como el
presentador de la gala o la Ministra de Cultura. Me
encanta que una de mis estatuillas haya ido a parar a
Luis Tosar, que me hizo disfrutar muchísimo del cine
español con su papel de Malamadre, y la otra a Andreu
Buenafuente, un crack de la comunicación de este país.
¿Dónde podemos ver y degustar tu trabajo?
J.A.- Bueno, yo trabajo un poco en la sombra, o por lo
menos para un público reducido. (Justo es profesor de la
escuela de pastelería de la Comunidad de Madrid), pero a
quien le apetezca ver parte de mi trabajo el próximo
sábado 20 de febrero me encontraréis a las 16 horas en
la plaza del Ayuntamiento de Pinto (Madrid) haciendo un
brazo de gitano de 50 metros con el que esperamos
recaudar fondos para ayudar a las víctimas del seísmo de
Haití.