LOS FALOS DE
MONSARAZ
El hombre
prehistórico levantó pétrea acta de su presencia en este lugar portugués. Dólmenes,
menhires y cromlechs se levantan en los alrededores de Monsaraz constituyendo uno de los
mejores conjuntos de monumentos megalíticos que se pueden observar en la Península
Ibérica.
De época neolítica (se pueden datar
entre 4.400 a 2.000 años antes de Cristo), lo más sorprendente de estos menhires son los
grandes tamaños de las piedras. Erguidas en medio del campo, superan, en su mayor parte,
los cuatro metros de alto, aunque su verdadero significado está aún por descubrir. No
obstante, su posición y sus particulares formas (recuerdan enormes falos) han hecho tomar
cuerpo y fundamento a aquellas teorías que motivan su construcción en determinados ritos
de fertilidad y culto a divinidades de las cuáles se pretendía obtener este tipo de
beneficio, ya fuera en cuanto a la procreación como al buen desarrollo de la ganadería y
la agricultura.
Entre todos ellos, destacan el menhir de
Outeiro, de casi seis metros de altura, el crómlech de Xarez y el dolmen de Olival de
Pega. Los que se pueden encontrar son los siguientes:
Menhir da Rocha dos Namorados.- monumento
natural de granito cuya forma recuerda a un útero femenino, que supera los dos metros de
altura. Se trata de una piedra de la fertilidad, que fue cristianizada, como muestra la
gran cruz latina que se encuentro en lo alto. El nuevo culto lo convirtió en paso de las
procesiones hacia la ermita rural de Nossa Senhora do Rosário do Corval. Según una
arcaica tradición, las doncellas solteras pueden cumplir un rito pagano de fertilidad.
Para ello, se acercan hasta allí el lunes de Pascua para lanzar una piedra por encima del
menhir, lo que sirve como consulta sobre su próximo casamiento. Cada lanzamiento fallado
significa un año más de espera.
Menhir do Outeiro.- imponente falo de
granito regional que alcanza 5,60 metros de altura y supera las ocho toneladas de peso. En
su vértice, hay una escultura que se semeja el meato de la uretra masculina. Está
considerado como uno de los más notables menhires fálicos de Europa. Se encuentra casi
al borde de la carretera que une Monsaraz y Reguengos.
Menhir da Bulhoa.- se encuentra próximo
al anterior y presenta curiosos símbolos grabados en la superficie. Fracturado su
vértice y su base, fue reconstruido con una nueva base de granito. Es un menhir de
sección elíptica, con cerca de cuatro metros de altura, grabado en las dos caras. Entre
otros símbolos, se puede distinguir un sol radiado, un báculo curvo ondulado o
serpentiforme, zig-zags y diversas curvas sobrepuestas.
Anta ou Dolmen do Olival da Pega.- eran
sepulturas colectivas donde, a lo largo de los años, las comunidades hacían sucesivos
enterramientos. Junto a los cuerpos se depositaban objetos de piedra y metal que les
habían pertenecido en vida. Entre los restos encontrados en Anta, se enumeran ciento
treinta y cuatro placas y doscientos vasos de cerámica. Una de las mejores vistas de la
villa de Monsaraz se obtiene desde este dolmen, que está situado a la izquierda de la
carretera viniendo de Reguengos.
Cromlech do Xarez.- se trata de un
recinto megalítico cuadrangular constituido por cerca de cincuenta menhires de granito.
La mayoría de ellos está fracturados y apenas muestran las cabezas de dos monolitos,
algunas de ellos de morfología fálica. En el centro, erguido, hay un gran falo, con
sentido cósmico, de cuatro metros de altura y unas siete toneladas de peso.
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