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Colmenar de Oreja
Fue Alfonso
XIII quien le otorgara el título de ciudad en 1922, hoy esta localidad
ribereña ha sabido conjugar el vigoroso empuje industrial con el
mantenimiento de la agricultura tradicional, por lo que está consiguiendo
afianzarse como una de las principales ciudades en el cultivo de la vid y la
crianza de los buenos vinos.
Una
rica vega, grandes extensiones de cereal de secano vides y olivos configuran
el paisaje de Colmenar de Oreja. Fue asentamiento romano y reconquistada a
los árabes por Alfonso VII. Sus canteras de caliza aportaron la piedra para
los palacios reales de Madrid y Aranjuez, entre otros. Llama la atención su
Plaza Mayor, porticada, asentada sobre un colosal túnel de piedra, Al Arco
de Zacatín y los jardines de Zacatín. No menos interesantes son la Ermita
del Humilladero, del siglo XVI y las excelentes vistas sobre las Vegas.
También la Iglesia de Santamaría (XIII-XVI), cuya torre se le atribuye a
Juan de Herrera. El Monasterio de la Encarnación y el Museo Ulpiano Checa
son otras de las visitas recomendables.
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