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Muy cerca de Madrid, a
menos de dos horas de viaje, y a 20 minutos de Cuenca, podemos
adentrarnos en parajes insospechados, donde la llanura de la meseta se
diluye para adentrarnos en pinares abruptos por donde el río Júcar va
buscando su camino de descenso. Un río que nos
sorprende con rincones espectaculares donde esconderse entre las rocas y
disfrutar de cascadas y pequeños rápidos. Mientras, en lo alto de la
roca caliza, los buitres planean dibujando su silueta en las aguas
cristalinas.
El Júcar comienza a
serpentear por este Barranco de Villalba, abriéndose paso entre pinos,
sabinas y tilos, dándole formas misteriosas a las rocas calizas que lo
van rodeando a su paso. Espacios que parecen imposibles de flanquear
pero que gracias a los expertos monitores y a los trajes de neopreno se
van mostrando a los ojos del aventurero experto o aficionado como un
paraíso desconocido y cercano al alcance de todos.
En este lugar es donde
los deportes de aventura cobran protagonismo: barranquismo, espeleología
(Cuenca es el 2º centro más importante de España después de Cantabria) o
rafting son los reyes. Disfrutarlos en este paraje un privilegio.
El Club de Turismo
Activo de Castilla-La Mancha, ha creado el Primer Plan de Calidad,
auspiciado por el Instituto de Promoción Turística de Castilla-La
Mancha, para englobar a Asociaciones de Ecoturismo y Aventura y dar a
conocer las numerosas actividades que se pueden realizar en una zona tan
diversa como es la región de Castilla-La Mancha. Más de 75 empresas
registradas en las cinco provincias. Como dice el Presidente del Club,
José Ignacio Vega, “la gente cuando conoce Castilla-La Mancha se
sorprende por lo que encuentra: una región de interior llena de
sorpresas para el exterior”.
EL BARRANCO DE VILLALBA Y SUS CORTADOS
Nuestra
aventura en Cuenca está relacionada con el agua. Descenso de barrancos,
que gracias a los trajes de neopreno se puede realizar durante casi todo
el año, en distintas zonas a lo largo del río Júcar.
Uno de los lugares
predilectos para la mayoría de las empresas de Turismo Activo es la del
Barranco de Villalba. Su belleza tanto de fauna y flora como su bajo
nivel de dificultad, apto para todos los públicos, hacen de este lugar
un paraíso cercano.
Con el traje de
neopreno enfundado, a pesar de los 27 º C que nos brinda un mes de mayo
loco, nos subimos a los todoterrenos que nos acercan hacia el lugar
elegido para realizar el descenso. Antes de llegar a la orilla,
tendremos que atravesar uno de los túneles que escavó la empresa
hidroeléctrica que explota el Salto de Villalba, un desnivel de 170
metros.
La Ruta de los
Cortados, que bordea todo el barranco de Villalba, debe su nombre a los
cortes que el agua ha realizado con el paso de los años en la roca
caliza, aunque también a la temperatura de unas pozas encerradas en el
barranco donde el agua si no llevas traje de neopreno ¡corta la
respiración!. Comenzamos el descenso por un lugar inaccesible si no es
dejándose llevar por la corriente. Durante el recorrido por una profunda
garganta, flanqueados por paredes de roca caliza, nos sorprenderán
toboganes, saltos y cascadas. Las nevadas de este año se hacen notar en
el caudal del río. ¡Los más pequeños disfrutarán más que en un parque
acuático al estilo Indiana Jones!.
Nuestros monitores,
Antonio de Aventura de Cabrejas y David y Álvaro de Guías
Especialistas de Aventura, nos vigilan en todo momento indicándonos
cómo tirarnos en cada tobogán y cascada.
El final de nuestra
aventura termina en la poza del Tranco. Las pozas son piscinas naturales
que en este tramo alcanzan los 15 metros de profundidad. Desde lo alto
del roca, rodeados de vegetación nos queda el último salto. Soltar
adrenalina es nuestro objetivo.
DESCENSO EN PIRAGUAS
Otro
aliciente que nos presenta Cuenca y su Turismo Activo es su afición al
piragüismo. El río Júcar ya casi a los pies de la parte antigua de la
ciudad, nos permite practicar este deporte todo el año. En kayak
autovaciables o en piraguas aprenderemos el manejo mediante juegos y
dinámicas divertidas y algún que otro chapuzón. Eso sí, obligatorio para
la travesía casco y chaleco salvavidas.
Para los más expertos o
arriesgados también se puede practicar por aguas bravas, bien por El
Júcar o el Guadiela. Descender varios kilómetros sorteando saltos,
rápidos y rocas hasta llegar a aguas tranquilas donde poder bañarse o
relajarse con discurrir del rio. Con familia y amigos disfrutaremos de
esta actividad tan divertida como relajante.
CUENCA, LA CIUDAD MÁGICA
Después de
un día activo e incomparable por el río, el mejor punto por cercanía
para el campamento base es Cuenca, enclavada entre las hoces del río
Júcar y su afluente el Huécar. Su parte antigua parece nacer de las
propias rocas. De noche, iluminadas las hoces, la luz nos recrea un
escenario de leyendas e historias encantadas.
La naturaleza y la
arquitectura se integran en un todo, dando una sensación de equilibrio y
magia. Ciudad Patrimonio de la Humanidad, declarada por la UNESCO en
1996, Cuenca fusiona su entorno natural con su fortaleza medieval, y su
prolija arquitectura civil y religiosa desde los siglos XII al XVIII.
La oferta cultural, muy
extensa para ser una pequeña ciudad de provincias, amplía el atractivo
de la ciudad con sus museos. Para los más pequeños, no perderse El Museo
de las Ciencias de Castilla-La Mancha, ideal para los niños y donde
poder contemplar los últimos hallazgos de Yacimiento de las Hoyas
(Cuenca), como la pequeña ave con caracteres de dinosaurio.
El Museo de Arte
Abstracto, situado en las Casa Colgadas , encierra obras de los más
representativos artistas del Movimiento Abstracto Español del Siglo XX:
Torner su precursor, Saura y Rueda, sus hijos predilectos, Chillida y
Tàpies entre otros.
La Fundación Antonio
Pérez, en el antiguo Convento de las Carmelitas, La Fundación Antonio
Saura o el Museo Diocesano son algunas visitas imprescindibles para
cualquier visitante amante del arte.
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