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Situada al este de la provincia de Sevilla, La Luisiana fue fundada en tiempos
de Carlos III. De ahí la procedencia de su nombre, en referencia a los hijos del rey,
Luis y Ana. Pero mucho antes de esta fundación a orillas del arroyo Carrión los romanos
encontraron un buen emplazamiento para instalarse.
El
edificio de los Baños se encuadra dentro de una serie de lugares cercanos con importantes
restos arqueológicos. Entre éstos podemos destacar la presencia de una posible villa, Obulcula, a unos seis kilómetros
aproximadamente, el Castillo de la Monclova, y de la Colonia Augusta Firma Astigi, actual
Écija, y que fue, Conventus Iuridicus.
Por
su proximidad con estos dos importantes núcleos urbanos, hace pensar que existiese una
zona de baños para uso exclusivo de las clases más pudientes. Es por eso que se supone
que la piscina pudo estar totalmente recubierta de mármol. En
el año 1768, en tiempos de Carlos III, los Baños consiguen la titularidad real
adquiriendo, por tanto, carácter público. Será en este momento cuando se descubran y se
pongan en funcionamiento como Baños Públicos realizándose una serie de modificaciones y
reformas para adaptar la estructura romana a su nuevo uso como aguas de propiedades
medicinales. Se levantan y reparan las divisiones entre los departamentos cuidando
escrupulusamente la original estructura romana.
Se
seguirán utilizando hasta aproximadamente el año 1887 en que serán también depósito
de aguas, hasta la época de la Guerra Civil Española que se abandonarán completamente.
La Luisiana
Además
de los baños romanos, en La Luisiana se han descubierto otros vestigios de época
visigoda. Tal es el caso del cimacio visigodo, que actualmente se expone en el Museo
Arqueológico de Sevilla. Se sabe que La Luisiana fue fundada por orden del Rey Carlos
III, en 1768, durante la colonización de la Sierra Morena y que sus primeros vecinos
debieron ser principalmente gentes venidas de Bélgica, Holanda, Suiza, Austria e Italia.
Los constantes asaltos que se producían en Camino Real de Andalucía provocó
que las autoridades determinasen poblar esta zona del Desierto de la Monclova.
En la calle principal del pueblo, hoy carretera nacional, se encuentra la casa de Postas,
lugar en donde se hospedaba el rey. Este edificio se encuentra ornamentado con el escudo
de armas del rey.
Gran
parte del pueblo corresponde a la época de la fundación, y destaca entre ellos el
edificio del Ayuntamiento. También destaca la iglesia
de la Inmaculada Concepción, edificio
barroco reformado posteriormente en el XIX. Guarda en su interior imágenes, lienzos y
orfebrería de los siglos XVI, XVII y XVIII.
Con
su fachada original, aunque muy deteriorada, destaca La Posa, antigua posada, que ya
existía antes de la fundación de la localidad. Y no hay que
dejar de admirar, la Casa de Postas, importante edificio con estructura y fachadas de
finales del XVIII o la Fuente de los borricos, próxima a los baños romanos.
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