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La
historia de Cádiz, o Gadir, se remonta a tiempos de fenicios y
cartagineses, cuando hicieron de ésta su base de operaciones comerciales
entre el mar Mediterráneo y el Atlántico. Con el tiempo, los romanos
configuraron Gades, una de las provincias de mayor actividad de Hispania.
El esplendor del que
disfrutaban se vio asolado por la decadencia del poder godo, ya que
estos desvincularon la actividad comercial de la región. Tras la batalla
de Guadalete en el año 711, Cádiz pasará a ser dominio de los
musulmanes, con los que vivieron una época de pocos avances.
Fue Alfonso X el Sabio
quien la sacó de esta oscuridad, haciéndola renacer en lo referente a la
economía, la política, la sociedad y el urbanismo, el cual ha tenido un
gran avance hasta el siglo XIX. De esta forma en la actualidad nos
podemos acercar a la influencia genovesa y veneciana adoptada, y
disfrutar de plazas y jardines, sin olvidarnos de edificios de gran
riqueza, tanto religiosos como civiles, pero sobretodo de carácter
militar, en lo que a toda la provincia se refiere.
Desde antiguo Cádiz ha
sido relevante por sus puertos, lo que la han definido por su situación
estratégica entre el Mar Mediterráneo y el Océano Atlántico. Destacar
que de aquí partieron en época colonial algunos conquistadores, de entre
ellos, Cristóbal Colón, lo que la trajo ventajosas consecuencias.
Qué visitar
Museo
Catedralicio de Cádiz.
Se encuentra ubicado en la Casa de Contaduría, edificio que está
asentado sobre la cávea del Teatro Romano. Es un conjunto compuesto de
varios elementos aglutinados en torno a la torre de la Catedral Vieja de
Santa Cruz.
Castillo de
Santa Catalina.
Esta construcción de finales del siglo XVI se debe a las órdenes del
monarca español Felipe II, tras un ataque anglo-holandés a las costas
gaditanas, para reforzar la cara norte de la ciudad. A aquellas obras
hay que sumarle las que realizara Carlos II en el siglo siguiente,
cuando se construyeron la Capilla de Santa Catalina de Alejandría y la
Purísima Concepción y la sacristía de esta fortaleza. Este conjunto fue
utilizado como prisión militar en el siglo XVIII, cuyas mazmorras pueden
ser visitadas, aunque en la actualidad el castillo está siendo
protagonista de un proceso de restauración.
Museo Centro
Cultural Municipal Reina.
El edificio, que es una
verdadera joya de su época, destaca en sus fachadas por su aspecto
clásico, equilibrado y monumental. En su momento se acogieron siete
residencias o viviendas de ingenieros militares.
Museo las
Cortes de Cádiz.
Se inauguró en 1912, en
la conmemoración del centenario de la aprobación de la Constitución de
Cádiz, en un edificio contiguo al Oratorio de San Felipe Neri, que fue
donde estuvieron las Cortes reunidas elaborando el texto. Cuenta con
recuerdos de la época, retratos, etc. Una pieza estrella de este museo
es la maqueta de Cádiz, realizada en el siglo XVIII.
Iglesia de
San Antonio.
Finalizado en el siglo
XVII, este templo barroco situado en una gran plaza de la ciudad, ha
sufrido una importante restauración, tanto en el interior como en el
exterior, en el siglo XIX. Es importante el conjunto de obras de arte
que aloja en su interior.
Puertas de
Tierra.
También conocido como Frente de Tierra o Puertatierra, este lienzo que
une los baluartes del siglo XVIII de San Roque y Santa Elena de Cádiz,
hace alusión al acceso a la ciudad, poniendo en común su parte antigua y
nueva. En realidad fue en la antigüedad parte de la muralla de la
localidad. Durante los años cuarenta se abrieron en este muro dos arcos
para facilitar el tráfico.
Plaza de las
Flores.
Desde la plaza de la Catedral, y tomando la calle Compañía, se llega a
la siempre bulliciosa plaza de las Flores, lugar de encuentro de muchos
gaditanos, y una buena oportunidad para deleitarse con un café con
churros.
Plaza de
España Monumento a Las Cortes.
Cercana al puerto
encontramos este emblemático lugar de Cádiz, que articula varios
edificios de la ciudad. Su construcción tuvo lugar después de haber sido
derribada la muralla, cuando se amplió la plaza del Carbón.
Alameda Apocada.
Paseo configurado a principios del siglo XX, que nos ofrece un bello
espacio gaditano donde disfrutar de increíbles recorridos ajardinados y
empedrados.
Baluarte Candelaria.
Esta construcción
amurallada se construyó sobre una roca en el siglo XVII para la defensa
de la entrada marítima del lado noroeste de la ciudad. A lo largo de los
siglos ha sufrido varias destrucciones debido a la brutalidad del mar.
Los propósitos de esta fortificación han sido muy variados.
Barrio de la Viña.
Sobre un antiguo viñedo del Barrio del Nuevo Mundo se distribuyeron dos
barrios, el del Hospicio y el de la Palma, los cuales se unificaron en
el siglo XIX dando lugar al popular Barrio de la Viña, donde se celebra
de manera extraordinaria uno de los acontecimientos de la ciudad, el
Carnaval.
Barrio del Pópulo.
En el primitivo núcleo
poblacional, el actual barrio del Pópulo, aún se conservan las tres
puertas de acceso de sus murallas, los llamados Arcos del Pópulo, de la
Rosa y de los Blancos.
Castillo de San Sebastián.
Situado en una pequeña
isla en unos de los extremos de la playa de la Canaleta, divisamos esta
fortificación que defendía la cara norte de la ciudad. Fue en el siglo
XV cuando se construyó sobre sus restos una ermita dedicada a este santo
de mano de los venecianos. Pero fue en el siglo siguiente cuando se
comenzó la reconstrucción de este recinto amurallado, dándole la función
de faro para los marineros.
Centro la Canela.
Un
nuevo espacio dedicado al arte, el cine, la música y todo lo relacionado
con las propuestas más vanguardistas.
Convento de Nuestra Señora del Rosario y Santo Domingo.
Iglesia barroca de mitad del siglo XVII, cuyo claustro se construyó a
principios del siglo XVIII, de la que destacan sus yeserías y relieves,
además de su retablo mayor. Este templo alberga en su interior la
figura de la patrona de la ciudad, la Virgen del Rosario.
Hospital de Mujeres.
Edifico del siglo XVII
ubicado donde anteriormente había algunas casas dedicadas al cuidado de
las mujeres enfermas menos pudientes de la ciudad durante. Organizado
entorno a dos patios, separados por una impresionante escalera imperial,
tenemos que destacar la decoración típica del barroco andaluz (yeserías
y azulejos).
Iglesia de Santa Cruz.
En el barrio del Pópulo, sobre lo que fue una antigua mezquita, se
levantó esta parroquia que en su día fue la catedral de la ciudad. De
ahí que también se la conozca como l a Catedral Vieja. Las obras de esta
edificación se finalizaron a principios del siglo XVII, y de ella es
destacable el campanario, el cual está separado del edificio del templo.
Monumento a las Cortes de Cádiz.
Está emplazado en la
Plaza de España de la ciudad, haciendo un homenaje al centenario de la
Constitución de 1812, también conocida por La Pepa, por haberse
promulgado el día de San José.
Museo Cádiz.
Como tantos otros, el
Museo de Cádiz surge como un museo de pintura tras la desamortización de
Mendizábal para preservar el patrimonio artístico que se estaba
perdiendo.
Museo Capilla Nuestra Señora del Pópulo.
La Real Capilla de
Nuestra Señora del Pópulo se levanta sobre la primitiva Puerta del Mar
de la cerca medieval gaditana.
Museo Capilla Santa Cueva.
Fundado como oratorio
para ejercitantes, este oratorio de Cádiz del siglo XVIII consta de dos
estancias, una superior o capilla alta, de extraordinaria riqueza y
luminosidad, y otra subterránea o capilla baja de mayor austeridad y
recogimiento, con un calvario de mármol obra de Vaccaro y Gandulfo. En
la capilla alta se pueden contemplar, entre otras obras destacadas, tres
lienzos de Goya. El oratorio, inaugurado en 1796, es una de los máximos
exponentes de arquitectura neoclásica religiosa en Andalucía.
Oratorio de San Felipe Neri.
Templo de finales del siglo XVII que fue sede de las Cortes de España,
momento en el que se forjó la primera Constitución del país. De esta
iglesia barroca tenemos que remarcar la importancia de la pieza
pictórica del Altar Mayor, representación de la Virgen de la Inmaculada
Concepción, una obra de Murillo, así como la planta elíptica que
presenta en s interior. En el año 1907 fue declarado Monumento Histórico
Artístico.
Plaza de Abastos.
Durante el mandato de
Ramón de Carranza en 1928, el arquitecto sevillano Juan de Talavera
llevó a cabo la transformación de la plaza de abastos.
Plaza de Mina.
Su nombre viene dado
por el miliciano de la Independencia D. Francisco Espoz y Mina. Está
asentada sobre terrenos de los franciscanos, más concretamente sobre el
huerto y la enfermería de su convento.
Plaza de San Antonio.
Plaza de Cádiz de 75 m2
de singular importancia histórica y monumental. En un tiempo fue el
llamado Campo de la Jara, de mayores dimensiones que la actual plaza. Se
encontraba en las afueras de la ciudad, en donde se erigía la ermita de
San Antonio que con el paso de los años se transformó en Iglesia,
dándole nombre al la actual plaza.
Plaza del Mentidero.
La Plaza del Mentidero
es una pequeña plaza de Cádiz, destacada actualmente como espacio
estrechamente ligado al carnaval.
Teatro Romano.
Descubierto de manera
casual a finales del siglo pasado, cuando se incendiaron unos almacenes,
este teatro romano fue datado en el siglo I a.C., siendo considerado uno
de los mayores de esta tipología.
Torre Poniente.
Recientemente se nos
ofrece la posibilidad de disfrutar de unas vistas inolvidables de la
ciudad desde el campanario de la catedral. Esto es posible gracias a una
rampa por la que subimos una de las torres de la fachada de este
edificio religioso, cuya altura no deja de sorprendernos.
Torre Tavira.
Torre vigía del siglo
XVIII que forma parte del Palacio barroco de los Marqueses de Recaño. Su
primer centinela fue D. Antonio Tavira, de ahí su nombre. Debido a ser
el lugar más alto de la ciudad se convirtió en la torre de vigilancia
oficial del puerto de la ciudad. Hoy aquella casa palacio es la sede del
Conservatorio Municipal de Música, mientras que la torre es un
observatorio turístico.
Alrededores, rutas y espacios naturales
Parque Natural de la Bahía de Cádiz.
A
escasos tres kilómetros de la ciudad se encuentra este excepcional
paraje protegido del que participan las localidades de Cádiz, El Puerto
de Santamaría, Puerto Real, Chiclana y San Fernando. Un singular espacio
natural de dunas, acantilados y bellas playas.
Parque Natural de los Alcornocales. Uno de los bosques
mediterráneos más extenso y mejor conservado de toda la península
Ibérica.. Cubre las cumbres, laderas y montañas de la sierra del Aljibe,
al norte de Gibraltar.
Puerto Real.
El municipio podría dividirse en dos zonas. La zona marítima que es
donde se encuentra la ciudad o núcleo principal y está situada
justamente mirando al interior de la Bahía de Cádiz. La zona interior o
de campiña, que es la que abarca la mayor extensión. Una buena parte de
este término municipal es Parque Natural de la Bahía, que se caracteriza
por sus marismas y abundancia de aves migratorias. También dispone de
una cantidad importante de esteros que se utilizan como técnica
artesanal de piscicultura; así mismo, tiene pinares dignos de mención,
tales como Las Canteras, la Algaida o la Dehesa de la Yegua, debido a
ello Puerto Real suele denominarse, el pulmón verde de la Bahía.
Ruta América.
Este itinerario une los monumentos más relevantes de las ciudades de
Cádiz, El Puerto de Santa María y Sanlúcar de Barrameda, por su estrecha
relación con el descubrimiento de América y el comercio de ultramar.
Ruta por los pueblos blancos de Cádiz.
Alcos de la Frontera – El Bosque – Grazalema – Zahara – Algodonales –
Villamartín y Bornos. En torno a la sierra de Grazalema, bellos pueblos
de casas encaladas adornadas con flores.
Marismas de Río Palmones.
Se encuentra al sur de la provincia, en la bahía de Algeciras. Paisaje
formado por dunas de litoral y marismas, que crean una zona húmeda de
gan importancia para las aves migratorias.
Playa de los Lances.
Se
extiende desde Tarifa a Punta Palomas. Excelente playa de fina arena
blanca en la desembocadura del río de Jara.
Acantilado y Pinar de Barbate.
En las localidades de Barbate y Vejer de la Frontera. Gran acantilado de
bosque de coníferas e interesantes ejemplares de aves.
Gastronomía
En las
mesas de Cádiz está siempre presente el marisco y los pescados de la
bahía, también la dorada, la urta y los boquerones. La elección más
preciada es el “pescaito frito”, siempre presente en las freidurías y
restaurantes. Entre las frituras: la urta a la roteña y el cazón en
adobo. La caballa asada, el picadillo de tomate con cebolla y pimiento y
la tortilla de camarones completan las opciones culinarias gaditanas.
Para los postres reservan su conocido turrón hecho con mazapán y frutas.
Fiestas
Carnavales.
En Febrero. Fiestas declaradas de Interés Turístico Nacional. Toda la
ciudad se vuelca en un jolgorio constante. La fiesta dura desde el
Domingo de Cuasimodo, antes de la Cuaresma, hasta el de Piñata.
Divertidos y muy reñidos concursos de coros, comparsas y chirigotas.
Semana Santa.
Como en otras capitales andaluzas, la Semana Santa se vive con especial
devoción. El Jueves Santo sale la querida Hermandad de los Afligidos,
que sale de la Parroquia de San Lorenzo.
Corpus Christi.
Celebración religiosa con la solemne procesión de la custodia del siglo
XVIII, obra de Antonio Suárez.
Quema del Juanillo.
Se celebra en distintas barriadas de la ciudad el 24 de junio. Es
tradicional la quema de “Juanillo”, muñeco construido con trapos y ropa
vieja.
Festival Internacional de Teatro.
Esta convocatoria tiene lugar en los meses de otoño.
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