El encanto de la ciudad se encuentra en su monumentalidad,
con interesantes muestras de arte románico, palacios y casonas
solariegas, en el ambiente de sus calles y en su densa historia. La
disposición de este trazado se corresponde con su ubicación fronteriza
entre Navarra y Aragón. Al este se encuentra protegida por la sierra, en
donde se encuentra El Castillo y El Mirón, esta defensa refuerza el
curso del río Duero por la vega.
En otros tiempos, templarios y sanjuanistas defendieron la
ciudad extramuros. Un puente cubría el río y, en la ribera interior, una
sólida muralla guarecía la depresión entre ambos montes. El conjunto
urbano de Soria se extiende entre la Colegiata de San Pedro y el
Collado, bajo la contemplación del Castillo, sobre el cerro más alto del
término.
Qué visitar
Concatedral de San Pedro. Lo más interesante es su claustro
románico. Su interior es de estilo gótico, y es utilizado para
conciertos de órgano y de música clásica. El conjunto es del siglo XVI
con portada plateresca e interior gótico. En su interior se conserva el
tríptico flamenco de la crucifixión.
Ermita de Nuestra
Señora de la Soledad.
Guarda la imagen del Cristo del Humilladero, talla de estilo barroco del
siglo XVI, obra de Juan de Juni.
Ermita de San Saturio.
Dedicada al patrón de la ciudad. La ermita está sustentada sobre una
roca. El edificio lo mantiene el santero, personaje en el que se inspiró
Nuño para escribir el libro “El Santero de San Saturio”. El conjunto
tiene planta octogonal, altar de estilo barroco y pinturas de Antonio
Zapata.
Iglesia de Nuestra
Señora la Mayor.
Se ubica en la Plaza Mayor. Es construcción de factura gótica construida
sobre una primitiva planta románica. En su interior pueden contemplarse
obras de interesante valor artístico.
Iglesia de San Juan
de Rabanera.
Se encuentra frente al edificio de la Diputación. Es un bello templo de
estilo románico con influencias bizantinas correspondiente al siglo XII.
Tiene planta de cruz griega y arcos apuntados, en su interior se
custodian obras de gran valor artístico.
Iglesia de Santo
Domingo.
Edificio del siglo XII. La fachada está considerada como una de las más
completas del arte románico, con arquivoltas, tímpano, un gran rosetón y
alquerías ciegas. El templo es parte del convento de las Clarisas. Aquí
se elaboran ricos pasteles, existe la tradición de recoger huevos
entregados por los jóvenes que van a casarse para evitar que llueva el
día de la boda.
Monasterio de San
Juan de Duero.
Se encuentra al pie del monte de las Animas, donde Becquer localizara
sus inmortales leyendas. Destaca el claustro del antiguo monasterio. Es
de estilo románico y llama la atención por las distintas formas con que
lo diseñaron los canteros. En su interior se pueden contemplar
interesantes exposiciones de arqueología.
Monasterio de San
Polo. Es lo
que queda de un antiguo monasterio de la Orden del Temple. Fechado a
comienzos del s. XIII, el edificio posteriormente pasó a formar parte
del patrimonio de los caballeros hospitalarios de San Juan de Duero. En
el siglo XVIII ya no tenía culto y es hoy vivienda particular. Las
paredes de la ermita del Monasterio de San Polo están cubiertas de
vegetación, lo que presta al conjunto un incuestionable sabor de
romanticismo. Por doquier encontramos restos románicos. Gustavo Adolfo
Bécquer situaría entre los muros y huertas de este monasterio la leyenda
de “El Rayo de Luna”.
Palacio de los Condes
de Gomara. Es
el edificio civil más emblemático de Soria. Su portada, de estil
renacentista, es especialmente llamativa, ya en el interior tiene un
elegante patio rodeado de columnas.
Museo Numantino.
Se exponen los fondos de los antiguos museos numantino y celtibérico.
Impoantes restos de objetos prehistóricos, romanos, bronces, monedas y
piezas visigodas.
Alrededores, rutas y espacios naturales
Ruinas de Numancia.
A 8 Km de Soria se encuentran las ruinas de la antigua ciudad romana de
Numancia. Su emplazamiento permaneció desconocido durante largo tiempo
hasta que en el siglo XIX se llevaron a cabo las primeras excavaciones
arqueológicas en el cerro junto al pueblo de Garray. El recorrido por el
yacimineto se realiza siguiendo un itinerario marcado con paneles
informativos.
Cañón de río Lobos.
El Cañón del río Lobos comprende los municipios de Navas de Pinar,
Hontoria de Pinar, Santa María de las Hoyas, Casarejos, Vadillo, Herrera
de Soria y Ucero. Presenta un espectacular paisaje formado por un
estrecho cañón de roca caliza con espectaculares desniveles y paredes
verticales. El Parque Natural también engloba los bosques de pinares y
sabina, y el monte bajo. Es de especial interés como protección de aves,
representadas por el búho real, el alimoche, el buitre leonado y el
águila real, entre otras especies. De alto valor geológico son también
las cuevas de Galiana, Grande, Fría y Negra, entre otras.
Laguna Negra.
Situada a 1.780 m. De altitud, enclavada en plena sierra de Urbión, al
sur del pico de igual nombre. Se trata de un depósito de agua de origen
glaciar, rodeada de paredes rocosas y de pinos, hayas y helechos que
contrastan con el majestuoso muro de oscura roca gris que se refleja en
sus cristalinas y trémulas aguas, dando así nombre al lugar. Alcanza una
gran belleza con las nieves, presas de su propio entorno e inseparables
en la época invernal.
Medinaceli.
Medinaceli es uno de los pueblos más bellos de España, con un patrimonio
artístico y monumental que va desde la época romana a la renacentista.
De la época romana destaca su arco de triple arquería y una serie de
mosaicos. Medinaceli ya aparece citada en el Cantar de Mio Cid. Entre
sus edificios más emblemáticos también destaca la casa palacio de los
Duques de Medinaceli.
Almazán.
La Villa de Almazán se sitúa a 32 Kms al sur de la capital de la
provincia de Soria, por la carretera Nacional 111, vía que comunica
Soria con Madrid. Ciudad histórica y monumental de soriana de la que
destaca su recinto amurallado y la Iglesia de San Miguel.
Por su patrimonio monumental o como muestras destacadas de la
arquitectura rural soriana son también de especial interés las
localidades de Burgo de Osma, San Esteban de Gormaz, Catalañazor y
Vinuesa.
Gastronomía
Las mesas sorianas se siguen abasteciendo de los productos
que ofrecen estas tierras preparados según sus recetas tradicionales.
Como antaño, entre las carnes, adquieren especial protagonismo el
cordero, el cabrito y el cerdo, este último especialmente valorado en
los días en los que se celebran las matanzas. La tierra también favorece
una interesante muestra de setas, que acaban formando parte de muchas de
sus preciadas elaboraciones como los níscalos a la cazuela, las
guarniciones de boletus o las sopas de setas de cardo con trufas. De la
caza se elaboran buenos escabechados bien conservados en vinagre como la
codorniz, la liebre o el jabalí.
La buena conservación de los alimentos era necesaria en
épocas invernales, de ahí que el pescado seco ocupara un sitio relevante
en las despensas. Perviven recetas a base de congrio seco guisado con
patatas y garbanzos o simplemente asado con leña. En tiempo de cuaresma
se prepara el Matambre, guiso a base de bacalao, pan, ajo y peregil. Y
como imprescindible acompañamiento: los excelentes vinos de la Ribera
del Duero.
Fiestas
Los Sanjuanes.
Se celebran el jueves siguiente a la noche de San Juan. Los festejos
giran en torno a la figura del toro. Los sorianos están representados
por doce cuadrillas de vecinos que recuerdan las antiguas demarcaciones
vecinales de los barrios de Soria. Toros, vinos y sol, estos tres
elementos son los que conforman el simbolismo de los Sanjuanes. Según
estudiosos y expertos, las Fiestas de San Juan tienen un origen pagano,
seguramente celta. En el germen de lo que hoy son las fiestas, los
antiguos pobladores de esta zona de Soria, celebraban la llegada del
verano, es decir, el solsticio. La figura del toro representaba al sol,
divinidad máxima de esas culturas.
Otoño musical
(segunda quincena de septiembre) Interesantes programas de conciertos de música clásica.
San Saturio (2 de
octubre)
Fiestas patronales en honor al santo.