Una
rápida mirada por tierras segovianas es suficiente para darse
cuenta de que, en centurias pasadas, parecen levantarse como insignia y
baluarte del devenir histórico español. El terreno de Segovia reparte un
buen puñado de iglesias, palacios y casas blasonadas. Pero sus castillos
revelan mucho de la historia de la Reconquista.
Singulares
fortalezas que durante un tiempo sirvieron de morada defensiva, para pasar,
posteriormente, a ser lugar de recreo y esparcimiento de la nobleza.
Castillos en los que se reiteran los nombres de Isabel y Fernando; los
desmanes de la primera con su hermano Enrique; las correrías de Don Alvaro
de Luna, tan sólo por nombrar algunos de los más ilustres que han escrito
el libro de la historia de estas tierras rubricadas con mayúscula.
Esta ruta pretende mostrar la
riqueza de Segovia a través de sus castillos. Una ruta para saborear no
sólo estas egregias construcciones, sino también para dar rienda suelta a
la imaginación y con la máquina del tiempo viajar a otras épocas. La
gastronomía acompañará y reconfortará mucho durante todo el
camino.
Alcázar
de Segovia
Esta fortaleza que se eleva en la confluencia
de los ríos Eresma y Clamores parece sacada de un bello cuento de caballeros
y damiselas. Según Angel Dotor, en la "Revista Geográfica Española", "no
existe en nuestro país ningún otro monumento de carácter militar, tan
airoso, tan elegante en su traza y coronamiento". De origen incierto,
se sabe que en este promontorio existía un antiguo castro y que por su
posición estratégica constituía un verdadero baluarte defensivo. Por ello,
seguramente, romanos y árabes dejaron aquí su huella. Tanto Fernando III,
como Alfonso X hicieron en él notables mejoras. El segundo reunió las aquí
las Cortes en 1256. Muestra de su cariño por este lugar es la torrecita
denominada de Alfonso X, desde donde el monarca observaba y estudiaba el
firmamento.
En época de Juan II, se edificó la torre principal, que
lleva el nombre de éste rey, además de la sala de la Galera. A su hijo
Enrique IV se debe las construcción de los magníficos artesonados del salón
de las Piñas y del Tocador de la Reina.
Aquí fue proclamada soberana de Castilla Isabel la
Católica, a la que tanto le gustaba el lugar, al igual que a su marido
Fernando. La revuelta comunera en época de Carlos V dañó el Alcázar, siendo
impulsadas por el Emperador numerosas obras de restauración. De las fiestas
el lujo y el boato, con el pasar de los años, el palacio quedó relegado a
lugar de reclusión para ilustres reos acusados de delito de Estado.
Carlos III lo declaró colegio de Artillería en el siglo
XVIII, produciéndose en 1862 un grave incendio que destruyó casi por
completo su interior. Fue restaurado a finales del siglo XIX, en tiempos de
Alfonso XII.
Horarios
Primavera/verano.- 10 a 19 horas.
Octubre:
Viernes, Sábados y Domingos: Horario de Verano. Resto
Semana: Horario de Invierno. Otoño/Invierno.-
10 a 18 horas.
Patronato del Alcázar de Segovia.- Plaza de la Reina
Victoria Eugenia, s/n. 40003 Segovia (España). Tel.-
921 46 07 59/921
Castilnovo
Esta
fortaleza, en plena naturaleza, tiene orígenes
inciertos. Para unos, fue el rey agareno de Sepúlveda, Abderrahmán, quien inició su construcción. Cierto o
no si se sabe que tras la Reconquista de estas tierras
pasó a formar parte del patrimonio de Don Fernando y
Doña Leonor, futuros reyes de Castilla, y,
posteriormente, a Don Alvaro de Luna, quien no tuvo
reparos en gastos para decorar y mejorar el castillo. De
planta cuadrada y construcción mudéjar, sus muros se
coronan de almenas, flanqueadas por seis torres. La influencia morisca se deja
notar.
El castillo también perteneció a otras familias
ilustres, con el devenir de los siglos, entre ellas los
duques de Frías. Y, los reyes Católicos, pernoctaron
en sus estancias y se interesaron por las obras del
mismo.
Visita
El castillo se encuentra a unos ocho kilómetros de
Sepúlveda. No puede visitarse si no se ha concertado antes hora y día.
Actualmente este castillo es de propiedad particular. Alberga la
Asociación Cultural Hispano-Mexicana. Ofrece actividades culturales y
recepciones, incluido alojamiento, además contar con un museo. Tel.-
(+34) 921 53 11 33.
Coca
De
este castillo se asegura que es la máxima expresión de
arquitectura mudéjar militar. A diferencia de otros
castillos castellanos, utiliza como materia prima el
ladrillo, que también se emplea abundantemente para la
decoración. Fue mandado construir por Alonso de
Fonseca, a finales del siglo XV. Se emplaza junto a los
escarpes del Voltoya, río que a éstas alturas, forma
un meandro. El edificio fue rodeado de un profundo foso
para evitar asaltos. El conjunto lo forman dos recintos:
uno exterior, con una función defensiva y otro
interior, con torres en las esquinas. Las dependencias
se disponen en torno a un patio de armas. Sobre este
lugar cuentan Juan de Vera y Manuela Villalpando en su
libro "Los Castillos de Segovia" que era de
"una suntuosidad verdaderamente regia, al decir de
Madoz, construido por una doble galería de columnas de
mármol de orden corintio y compuesto, conlos pisos y
paredes cubiertos de azulejos que le daban un aspecto
encantador, brutalmente deshecho en 1828 por Faustino
Ruíz, Administrador de la Casa Dulcal de Alba que, al
objeto de aprovechar el valor de aquella magnífica
columnata la echó a tierra, vendiendo cada columna en
40 ptas. que el comprador benefició en 1843, y
anteriormente en Madrid, por el precio de 500
reales.
El castillo, que pertenecía a la Casa de Alba, fue
cedido en 1954 al Ministerio de cultura, quien instaló una Escuela de
Capacitación Forestal. A cambio, se encargarían de su restauración.
Visita
Cerrado el primer martes de cada mes. C/ Domingo Conde, 9 - 40480 Coca. Tel.- 921-58 66 22/921-58 63 59
Cuellar
Actualmente
este castillo hace las veces de Instituto de Enseñanza
Secundaria. Pero mucho tiempo atrás, ya constituyó un
verdadero baluarte defensivo. Vigía sobre la que se
construyó el actual castillo, que pasó por diferentes
reformas hasta el siglo XVIII. Hasta esta centuria y,
desde que fuera cedido por Enrique IV a Beltrán de la
Cueva, Duque de Alburquerque, el castillo-palacio lució
con solera valiosos cuadros, tapices y salones decorados
con sumo lujo. En el dicen se albergó la más rica y
variada armería del país. Todo esto y mucho más fue
expoliado durante la Guerra de la Independencia. Además
de ilustres castellanos y egregios personajes de la
historia de Castilla, Lord Wellington y el padre de
Victor Hugo moraron en él.
De planta rectangular, la fortaleza se halla flanqueada
por tres torres cilíndricas situadas en cada uno de los vértices y una
cuadrada en el restante del lado suroeste.
Punto de Información Turística.
Castillo de
Cuéllar. Teléfono: 921 14 22 03.
Centro de Interpretación de Arte
Mudéjar. Tel.:
921 14 22 03.
Pedraza
La
cuna que vio nacer al Emperador Trajano en la antigua
Meterosa, nombrada ya por Tolomeo, acoge esta fortaleza
de la que son propietarios los herederos del pintor
Zuloaga, quien tuvo su estudio en la torre del Homenaje.
Cuenta la leyenda que allá por el siglo XIII un
infantón que señoreaba el castillo se casó con una
bella plebeya llamada Elvira que había tenido amores
con un muchacho de su misma condición llamado Roberto.
Al desporsar ésta, el joven ingresó en un convento.
Muerto el cura del castillo y teniendo que partir el
noble de viaje hizo llamar a un nuevo monje,
coincidiendo que este era el padre Roberto. A la vuelta
el noble se enteró de la relación de su esposa y el
monje y se vengó, poniendo sobre la cabeza del segundo
una corona de hierro puesta al fuego y a la primera que
huyó hacia la torre, prendiendo fuego a la misma. Dicen
que el noble desapareció y no se supo más de el. Lejos de la leyenda, en el siglo XVI el recinto acogió
como rehenes a los hijos del rey de Francia, Francisco I.
Visita Puede visitarse de miércoles a domingo, excepto cuando
están los propietarios. Tel.- 921 50 98 25.
Sepúlveda
Rico
Esteban bien definen los restos del que fuera, con gran
solera, castillo de Sepúlveda. Así dice que "en
medio del poblado frontero a la Plaza Mayor, donde
sirvió de fondo para los cuadros que más fama dieron
al insigne Ignacio Zuloaga, se yerge dominador y
magnífico, como fantasma del pasado, el castillo de la
pintoresca Sepúlveda. Sobre las despejadas colinas de
visibilidad encantadora donde se asientan sus reales la
invicta villa de las siete puertas en la margen
izquierda del río Duratón, sin la gallardía de los de
Pedraza y Coca, sin las líneas suaves y deliciosas del
de Turégano, sin arquitecturas que las diferentes
restauraciones han dejado huella en el Condado de
Castilnovo, los viejos, carcomidos y desmantelados
torreones del castillo de Sepúlveda sugieren al
visitante las mismas emociones artísticas de aquéllos."
Visita.
Acceso libre
Turégano
De
orígenes inciertos, los estudiosos apuntan que tiene su
génesis en un antiguo poblado, posiblemente
celtibérico, que aprovecharían los romanos y
convertirían los árabes en bastión. Lugar que tras la
Reconquista perteneció a Fernán González, aún falta
por desvelar si fue el hijo de éste quien dio el nombre
de Turrem Vegam al lugar o, sólo reconstruyó una
parte, levantando las tres torres que conservan el
nombre del primer conde independiente de Castilla.
Su interior alberga la iglesia románica de San Miguel
Arcángel.