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Como es tradicional en esta fiesta, tras los desfiles de trajes típicos
montañeses, las manifestaciones folclóricas y el nombramiento del
Orujero Mayor, que siempre recae en alguna persona relevante de la
región o relacionada con ella, tiene lugar el encendido de las
alquitaras en el recinto ferial, y con ello
el destilado artesano del orujo lebaniego, tal y como se hizo durante
siglos hasta la prohibición de la destilación en las alquitaras caseras.
Un año más el orujo lebaniego se hace protagonista, y las antiquísimas
calles de Potes, capital de Liébana, se convierten en un ir y venir de
gente procedente de toda Cantabria y de otras regiones cercanas.
La elaboración del orujo (aguardiente) en Liébana es una tradición
centenaria. Hay quienes fijan los antecedentes de este producto entre
los siglos XIV y XV. En la elaboración del orujo es fundamental la
alquitara, de origen árabe como el alambique. Las alquitaras se fabrican
de manera manual y son de cobre y estaño. Su cuerpo se compone de tres
partes. La parte inferior es la caldera en la que se vierte el “brujo”
(restos de uva después de sacar el mosto); la parte intermedia o
capotillo, que sirve de tapa de la caldera y de unión con la parte
superior o copa y dos salidas exteriores en la parte superior, una para
el agua y otra para el orujo.
El proceso de elaboración del orujo es el mismo que se utilizaba en la
Edad Media. Se llena la caldera de los restos de las uvas, poniendo
entre ellas y el fondo pajas y agua para evitar que se adhieran.
Asimismo, se rellena de agua la copa para enfriar el vapor y que éste se
condense formando el aguardiente. La alquitara se coloca al fuego,
fuerte al principio y más suave cuando empieza a destilar.
La destilación debe ser lenta y regulada, de modo que se obtengan los
grados convenientes. Todo el proceso dura alrededor de 12 horas y para
ello se emplea, preferentemente, leña de encina.
Actualmente en Liébana se fabrican distintas variedades de orujo. El más
común es el llamado “Blanco”, que es el que sale directamente de la
alquitara; las otras variedades son producto de la mezcla de este
aguardiente con endrinas, guindas, te del puerto, flores o miel.
Hoy en día la fama de este aguardiente ha trascendido las barreras
naturales de los Picos de Europa, para convertirse en un licor
reconocido y apreciado en todo el país.
Valle de Liébana
El valle de Liébana está situado en Cantabria delimitado por la
Cordillera Cantábrica y los Picos de Europa, con parte de su territorio
en la Reserva Nacional del Saja y en el Parque Nacional de los Picos de
Europa. En la articulación de estos dos altísimos macizos se ubica el
bello valle de Liébana, que en el fondo se mueve entre los 100 metros de
altura sobre el nivel del mar de la Hermida y los 300 de Potes, su
capital.
La salida natural del valle es el desfiladero de La Hermida, una
impresionante garganta de 20 kilómetros que ha ido excavando en las
rocas calizas de los Picos de Europa el río Deva, que desemboca en el
mar Cantábrico por la localidad de Unquera. Los otros accesos del Valle
de Liébana son el Puerto de San Glorio, que une Cantabria y León y el
Puerto de Piedras Luengas, que une Cantabria y Palencia. Por su
situación, rodeada por altas montañas en todo su perímetro, la zona está
favorecida por un microclima benévolo y un gran valor paisajístico.
Liébana es un lugar tradicional para el turismo rural, siendo uno de sus
atractivos importantes el carácter auténtico que han sabido conservar
sus núcleos de población rural, en los que el estilo arquitectónico
popular es muy definido, marcado por el importante papel estructural y
ornamental de la madera de roble. Liébana está dividida en varios
valles, concretamente los de Camaleño, Vega de Liébana, Pesaguero y
Cillorigo. Queda otro municipio en Liébana, Tresviso, situado fuera del
valle, en plenos Picos de Europa y lugar donde se elabora el afamado
queso de Tresviso.
Geografía y Naturaleza
La comarca de Liébana, parte importante del Parque De los Picos de
Europa, es un territorio perfectamente definido de montaña -incluso de
alta montaña en algunas zonas-, que es atravesado por el río Deva y sus
dos principales afluentes: el Quiviesa y el Buyón. Es un territorio
cerrado al que desde el norte sólo se puede acceder por el Desfiladero
de La Hermida, carretera que discurre paralela al río Deva y entre
escarpadas murallas de roca caliza, casi verticales, algunas con más de
600 metros de altura.
Liébana se caracteriza por tener una variedad climática sorprendente,
donde se alterna un microclima propiamente mediterráneo con los rigores
de la meteorología alpina en las zonas más elevadas. Es una reserva
natural donde aún perviven especies arbóreas autóctonas: encinas,
alcornoques, robles y hayas, en bellos bosques, y en el que sobreviven
especies protegidas como el oso, el corzo o el urogallo.
Potes monumental
Potes cuenta con un rico patrimonio artístico y arquitectónico. Uno de
sus principales y más emblemáticos edificios es la Torre del Infantado,
actual sede del Ayuntamiento. Junto a la torre otros edificios
monumentales son el Convento de San Raimundo, la Iglesia de San Vicente,
las ermitas de la Virgen del Camino y la Virgen de Valmayor; la Torre
Orejón de la Lama, y en general los edificios, casonas y puentes de su
casco antiguo.
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