Paralelamente
a esta exposición de ganado, la capital de Liébana celebra una feria de
gastronomía. En este lugar se pueden adquirir los productos típicos de
los valles lebaniegos como los quesucos (Ahumado de Áliva,
Valdebaró, de cabra…), garbanzos, embutidos de cerdo, jabalí o venado,
frutos secos de la zona y nueces lebaniegas, miel…
Y que mejor para completar el día que después de
disfrutar de ambas ferias se deguste el plato más típico de la zona, el
cocido lebaniego, acompañado de una buena carne o de las truchas de los
ríos de la zona y, para terminar, un postre casero como el arroz con
leche. Imprescindible una vez se ha disfrutado de esta excelente comida
acompañarlo de un buen orujo, fundamental para realizar una buena
digestión.
Tradicionales
mercados y ferias
Ningún acontecimiento es tan importante y sugestivo para un lebaniego
como acudir al mercado semanal que se celebra todos los lunes en la
villa de Potes, donde además existe una gran actividad en el sector
servicios. La asistencia al mercado de la villa aparece documentada en
el año 1291, cuando el rey Sancho IV ordenaba que las personas que
asistían al mercado tenían obligación de guardar sus armas en la posada
hasta el regreso a sus hogares.
El mercado de los lunes ha
sido lugar de encuentro de los lebaniegos y punto importante de venta de
los magníficos productos de la tierra. Los deliciosos quesos, donde se
incluyen las dos denominaciones de origen con que cuenta la comarca: "Picón
Bejes-Tresviso" y "Quesucos"; las manzanas, peras, cerezas y otras
muchas variedades de fruta; las cebollas de Bedoya; las nueces y
castañas... Aún se puede contemplar en la plaza la estampa de alguna
mujer pesando con la antigua romana.
Cuando
llegaba la primavera y sobremanera en los lunes de Carnaval y de Pascua,
las jóvenes lebaniegas lucían sus mejores galas; cuando llegaba el
mercado de Ramos y el de la Ascensión, era especial de ganado vacuno de
trabajo para las tierras altas de Palencia y de Burgos y al mercado de
San Andrés se acudía para conseguir ganado de cerda para el matacil, así
como vacuno y cabrío. Pintorescas anécdotas y felices momentos guardan
los lebaniegos de los lunes de mercado.
Las ferias
ganaderas tienen lugar en el ferial de La Serna y conocemos su
antigüedad por un documento fechado el 30 de julio de 1379 y dado en
Burgos por el rey Juan I, haciendo merced a la villa de Potes de dos
ferias ganaderas anuales; una de ellas durante los quince primeros días
de agosto y otra, desde ocho días antes de Todos los Santos, hasta ocho
días después. En la actualidad Potes continua celebrando seis ferias
ganaderas anuales de una jornada: y las más importantes son las de San
Pedro (29 de junio); La Cruz (16 de septiembre) y Los Santos (2 de
noviembre).