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El próximo 21 de marzo,
Viernes Santo, la villa marinera de Castro Urdiales se convertirá, un
año más, en el escenario de una nueva representación de la “Pasión
Viviente”. Ese día, más de 560 castreños se transformarán en
improvisados actores, recreando las últimas horas de la vida de Jesús de
Nazaret.
Este año se cumple la vigésimo
cuarta edición de la puesta en marcha de esta iniciativa y desde el
Ayuntamiento, concretamente desde la Concejalía de Cultura se ha
mostrado, una vez más su total apoyo. “Nos sentimos muy orgullosos de
esta representación, que tiene ya trascendencia nacional, por el
esfuerzo de todos los actores y por la inmejorable puesta en escena. Por
ello este año, además de asumir el coste hemos invertido 45.000 euros
más para nuevos decorados”, afirma Conchi Carranza, concejal de
Educación y Cultura de Ayuntamiento de Castro. Y es que durante más de
cuatro horas, esta villa acogerá numerosas escenas de la Pasión, con
momentos de gran realismo, intensidad, sentimiento y emoción, que podrán
contemplar las miles de personas de Cantabria y de regiones limítrofes
que habitualmente asisten a esta escenificación.
La “Pasión viviente” en Castro
Urdiales es una de las citas culturales y religiosas más importantes de
la villa, y que ha sido impulsada a nivel nacional gracias al apoyo de
su Ayuntamiento. Los actores, que son los propios vecinos; el vestuario,
cuidado hasta el mínimo detalle; los decorados, diseñados lo más
realistas posible, y la gran devoción de todos los que colaboran en el
proyecto, hace que año tras año se convierta en un éxito. Y ello lo pone
de manifiesto la gran afluencia de público. Este realismo se palpa en
escenas tan dramáticas como la de los latigazos a Jesús o la
emocionante crucifixión en La Atalaya, donde se recrea la muerte,
descendimiento y resurrección de Jesucristo. En ellas tanto actores como
público se integran en la representación.
El inicio de la Pasión se
escenifica en la Iglesia Gótica de Santa María de la Asunción, con
decorados construidos y añadidos tanto por la Asociación Cultural Pasión
Viviente, que organiza esta representación, como por el propio
consistorio, que colabora en cada una de las tareas que conlleva el
evento. A partir de ahí se suceden las distintas escenas como la oración
en el Huerto de los Olivos, el Prendimiento, el Santo Consejo del
Sanedrín, el Juicio, el Calvario o la Crucifixión. Todas ellas se van
desarrollando en distintos escenarios y rincones, como la Plazuela, la
Atalaya, la Iglesia de Santa María, el Ayuntamiento…
Orígenes de la Pasión
Sus orígenes parten del año 1983, cuando el padre Luis Campuzano,
conocido como “Padre Sandalio”, decidió representar la vida de
Jesucristo, ayudado por los buenos escenarios que le proporcionaba la
propia villa castreña. El éxito fue tal que se decidió seguir con esta
iniciativa, hasta el punto de convertirla en toda una fiesta popular. El
mismo año de la primera representación surge la “Asociación Cultural
Pasión Viviente”, que ha sido la organizadora de las veinticuatro
ediciones consecutivas, y que está integrada, en la actualidad, por más
de 600 “amigos de la Pasión” de todas las edades. La implicación e
ilusión de actores y organizadores anima también a los propios
visitantes, que a pesar de las inclemencias meteorológicas que pueden
sucederse en esa fecha, no faltan a la cita con la “Pasión Viviente”.
Los
organizadores cuentan, año tras año, con el total apoyo del consistorio
castreño, que además de asumir el coste atienden cada una de las
necesidades que la Asociación plantea. El éxito de cada representación
es la suma de ambos esfuerzos, que han sabido transmitir tanto a actores
como a público la grandeza de esta cita.
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